martes, 10 de abril de 2012

RESPONSO DE SAN ANTONIO DE PADUA

El responso de San Antonio de Padua es una petición que antiguamente los pastores hacíamos a este santo para que nos protegiera el ganado de el depredador y tan temido. “El lobo”.

Yo comencé a  una temprana edad a ir a dormir con las ovejas al chiquero, tan solo tenía 12 años, y más bien creo que por  el miedo que me daba que por que me comiera las ovejas el lobo, pues intenté buscar esa milagrosa oración que yo muchas veces  había oído a los mayores  que protegía el ganado de las fieras y más concretamente de el lobo.

No sabía como  ni de que manera me podía hacer para aprender  esa oración o plegaria que yo confiaba en la tranquilidad que me daría al saber que si yo responsaba las ovejas iba a estar exento de que el lobo me viniera a visitar de noche, y poder acostarme  pensando que si tenía responsadas las  ovejas  esto serviría para que el depredador se alejara pasando desapercibido de mi de  mis ovejas.

Quizá fuera el lobo una de las cosas más temidas en cuanto al “miedo”, fruto este,  de los cuentos que desde niños nuestros mayores y abuelos nos contaban en reuniones familiares  al amor de la lumbre y sobre todo en los días de la matanza, que recuerdo que cuando nos contaban esto, podíamos pasar la noche sin dormir recordando lo que nos contaban.

En el “Astro” (pasillo) de mi casa  casi tocando al techo había una tabla que servía de estantería donde se guardaban algunos libros ahumados y viejos que  seguramente los antepasados habían traído de Cuba  o de Buenos Aires en  la emigración a esas tierras allá a finales de los años 1800.  Yo mientras mis padres no estaban en casa, y por miedo a ser reñido, pues aprovechando la ausencia me ponía a rebuscar  aquellos libros, que entre los cuales  había algunos religiosos o de misa, y en uno de ellos encontré el tan buscado responso de San Antonio de Padua, que yo guardé para escribir dicha plegaria en  la hoja de un cuaderno, y que para escribirlo recuerdo que  cogí la tinta en la escuela en un frasco lo más seguro que era de alguna inyección que casi eran los únicos que había en aquella época. Una vez escrito el responso lo guardaba en mi cabaña doblado entre las pajas para que no fuera descubierto por nadie.

Todas las noches al encerrar las ovejas en el chiquero y al tiempo de quedar amajadadas y tranquilas, en la oscuridad de la noche cunado todo estaba en silencio si apenas se oía  el canto de algún mochuelo en algún roble seco cercano, yo encendiendo una vela y a su frágil luz rezaba el responso a San Antonio. Por fin lo aprendí de memoria  y ya no me hacía falta leerlo ni la luz de la vela, lo que me hacía pasar la noche sin estar continuamente pensando en la visita de la temida fiera. Y como dice el refrán, que lo que pronto se aprende  tarde se olvida al día de hoy  y después de más de medio siglo aún hoy recuerdo.

Si buscas milagros, mira
muerte y horror desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

El mar sosiega su ira
redímanse encarcelados
cuéntanlo los socorridos
díganlo los paduanos

El peligro se retira,
y se marchó sin cuidado
miembros y bienes perdidos
recobran mozos y ancianos

A ti te ofrezco mi oración
Antonio bendito y Santo
Y mi oración a ti llegue
donde halle favor y amparo

Señor oye mi oración
pues a ti te suplico y llamo
para que dignos así
de tus promesas seamos.
Amen.

No se si dio esto o no resultado, pero en los años que dormí en el chiquero, solamente en una ocasión el lobo me llevó una oveja, y cunado la comió volvió a buscar otra, pero ya no me cogió desprevenido. En otra ocasión lo vi que saltó al chiquero mientras las ovejas se refugiaban en una esquina, tampoco es esta ocasión lo deje que se llevara presa. Recuerdo que en otras dos ocasiones se salieron las ovejas del chiquero mientras dormía, y tanto una vez como la otra anduvieron las ovejas toda la noche sin rumbo, encontrándolas por la mañana bastante lejos del chiquero, pero  una vez más no faltaba ninguna.

Gúmaro. 10 de Abril de 2012

martes, 27 de marzo de 2012

INCENDIOS PROVOCADOS.

En los últimos meses han sido varios los intentos de quemar nuestros montes muchas veces plagados de encinas y robles que han costado  el paso de  varias décadas para su desembolupamiento forestal.

Durante años, y antes de crecer el monte, estas tierras producían pastos, estos pastos han sido aprovechados por los ganaderos donde pastorean a sus anchas sin pagar nada y sin permiso de los dueños como si los ganaderos  fuesen los propietarios de esas tierras. No quiero con todo esto oponerme a que los ganaderos continúen pastoreando en  esas tierras, pero si obligo como propietario de algunas de esas tierras a que respeten los arboles que en ellas crecen.

Estoy completamente convencido, de que todos los habitantes,  y nacidos en el pueblo de Lober meterían la mano en el fuego sin miedo a quemarse apuntando hacía cierta persona como el autor de estos incendios, pero lo cierto es, que no podemos acusar  a nadie sin antes estar seguro de la acusación, por eso, no voy a dar nombres, pero advierto que si en algún momento  yo  personalmente cogiera al pirómano infraganti, no dudaría en ponerlo en manos de la justicia.

Por otra parte, no solamente considero culpable al autor de esos incendios, si no a todos aquellos que lo puedan saber  con certeza y están ocultando  la identidad del pirómano.

Gúmaro, 27 de Marzo de 2012.

jueves, 8 de marzo de 2012

LA PRIMERA DÉCADA DE UN MILENIO


A finales de los años 90  se esperaba el nuevo milenio con euforia por parte de mucha gente, todo mundo tiraba la casa por la ventana en años de vacas gordas , se esperaba  el milenio que teníamos a la vuelta de lo esquina como  un salto a el más allá. El día 1 de enero de 1999  se había introducido el €  como moneda única que compartiríamos con  once  países que lo habían adoptado. A partir de entonces nos parecía que las cosas iban a ir mucho mejor en unos años en que la economía crecía sin parar y que parecía que los arboles crecerían hasta  tocar en el cielo.

Se comenzaron a crear moles de ladrillos alrededor de las ciudades, se abrieron oficinas inmobiliarias por todos las esquinas donde acudían mayoritariamente jóvenes  para sacar un billete y  subir a un tren que no se podía perder.
Con solamente tener una nomina, las oficinas bancarias ofrecían créditos para comprar un adosado con todas las comodidades, y aún les sobraba dinero para comprar un coche de una gama más bien alta, firmando hipotecas a 40 años vista sin  ni siquiera saber  si una vez terminado el contrato de trabajo la empresa estaría dispuesta a renovar. Para  conseguir todo esto, es necesariamente trabajar  la pareja y poder destinar un sueldo a pagar la hipoteca mensualmente durante esos 40 años, y el otro para poder sufragar los gastos de la familia. Todo esto, yo particularmente  no lo veía nada claro, pues 40 años  es toda una vida laboral y que yo ya había vivido , y aun  yendo  todo bien, hay muchos altos y bajos, los cuales , a veces  son difíciles de superar.

No pasó mucho tiempo, en el que en el horizonte comenzaron a salir nubarrones, los cuales cada vez se hacían más espesos hasta llegar las primeras tormentas, y es  que todo,  o casi todo, se comenzó a desmoronar,  ya no se hacían horas extraordinarias, las cuales permitían hacer algunos extras durante el mes, pero lo peor  llegaba cuando la mayoría de empresas dejó de renovar contratos o comenzaron a hacer E. R. E, la gallina que ponía  los huevos de oro había enfermado y apenas  ya ponía.

En ese momento es cunado de verdad, os arboles habían dejado de crecer, los meses de hipoteca se iban acumulando hasta que la entidad cumple su derecho de desahucio,  dejando  miles de familias en la calle y  que aparte de perder el bien,  les queda una carga  con la entidad bancaria pendiente, vaya, atados de pies y manos.

Y las tormentas continúan. Se teme  una salida de España del €uro, algunos  economistas así lo creen, mucha gente de a pie  se creen que volviendo a la peseta estaríamos mejor, pero si eso sucediera, en estos momentos sería el peor de los males para los hipotecados.  Una salida de España del €uro provocaría una devaluación de la peseta de entre el 30% o el 40%, pero las hipotecas se seguirían pagando con €uros a su valor real, lo que haría que nada más con una devaluación de la peseta de  un 30%  los hipotecados pudieran hacer frente al pago de sus hipotecas.

Otros muchos se piensan que hubiera sido mejor  haber continuado en el €uro, como lo ha hecho Inglaterra.  Eso lo pueden hacer los ingleses que tienen una libra esterlina fuerte y nadie le mete mano. Nuestra peseta hubiera devaluado tanto que ni hubiéramos podido pagar lo que importamos y nuestra economía hubiera sufrido consecuencias aún más graves.

A corto plazo, no se ve que las tormentas escampen, vamos a pasar por lo menos un par o tres de años malos. Esperemos que surja el milagro y se arregle todo un poco, pero como antes de este batacazo, nunca volverá a ser como era antes.

Gúmaro, 8 de marzo de 2012

martes, 21 de febrero de 2012

El MARTES DE CARNAVAL

Esta copla la guarda Angela Martín Nieto de Moveros de Aliste en su disco duro desde su juventud a sus 88 años de edad, la cual recuerda cuando empezaba a ser mocita cantaban el día de carnaval. Ha sido recopilada por Gúmaro para Tierrasdealiste.


El martes de carnaval
de gitana me vestí,
y en el medio de la plaza
mi novio perseguí.

Gitana, buena gitana
dime la verdad por dios,
dime a la buena ventura
la suerte que tengo yo.

Como bueno si lo eres,
y tienes buen corazón,
pero tienes una falta
que eres falso en el amor.

Tienes dos comprometidas,
dos comprometidas de amor
una es alta y morena
la otra rubia como el sol.

Con la rubia no te cases
que serás un desgraciado,
cásate con la morena
que serás afortunado.

La morena no me quiere
la rubia no me la dan.
pero con una de esas dos mozas
yo me tengo que casar.

Adios Pepe que me voy,
que mi familia me espera,
si  quieres saber quien soy
soy tu novia la morena.

Gúmaro, 21 de febrero de 2012

lunes, 20 de febrero de 2012

LOS CARRETOS

A veces pensamos que para quien tenga adquirir una vivienda bien sea en propiedad o alquiler tiene el tema un poco chugo, si bien siempre  lo ha sido, y más si miramos medio siglo o sesenta años atrás, cuando en los pueblos de Aliste muchas veces la emancipación se hacía imposible incluso después de casados.

Yo recuerdo, y no tengo aún muchos años, que  por los años 50 muchas parejas se casaban en los pueblos de Aliste,  simplemente se casaban, pero la pareja después de el día de la boda continuaba separada cada cual en la casa de sus padres, y se juntaban solamente para dormir, incluso llegaban los primeros hijos y nacían en casa de los abuelos. Trabajaban para la casa años y años hasta que de alguna manera podían hacer un cobijo, o heredaban  alguna casa vieja donde poder cobijarse. Tampoco era el problema de tener o no una casa para vivir los recién casados, sino que debían disponer de tierras  y animales para trabajar.  No siempre los padres estaban dispuestos a ceder un trozo de tierra para que sus hijos comenzaran la nueva vida. Todo iba muy lento. Cuando los recién casados se quedaban viviendo en la casa cada uno de sus padres, estos le podían regalar una  jatica (ternera), la cual iban recriando y si los padres de las dos partes  habían echo lo mismo, al cabo de tres años ya podían tener una pareja de vacas con la que trabajar algunas tierras de renta, alguna otra que sus padres le podían ceder.  Ya con una pareja de vacas, y si tenían suerte, estas criaban otras, y después de unos años  y con hijos ya en edad escolar se podían emancipar siempre que, o bien de renta, o bien cedida tuvieran  trozo de tejado donde recogerse.

Así podían pasar unos años  más, hasta que si todo había ido más o menos bien podían comenzar a hacer una casa.  Para hacer una casa se debía plantear a años vista, pues  se debían primero preparar los materiales siempre que de alguna manera se dispusiera de ellos.  Como bien sabemos, los principales materiales para hacer una casa en Aliste eran, piedra, barro, madera refaldos y teja.  Lo primero que se preparaba era la piedra y quizá lo más trabajoso, pues se debía arrancar de la madre roca a base de cuñas de hierro  y porras ayudados por alguna barra de hierro, a veces,  era necesario hasta romper la roca con dinamita, la cual debía ser solicitada y siempre manejada por algún experto. Este trabajo se hacía en  temporada de invierno cuando el campo no necesitaba  muchos cuidados y se disponía de días libres de otros trabajos, por lo que arrancar la piedra para hacer una casa podía llevar años.

También se debía disponer de madera adecuada, pues las vigas no necesariamente debían ser de chopo, pero si era la madera más adecuada por ser la más recta y la menos pesada. Los cantiagos podían ser de chopo o aliso igual que la chilla, luego  se necesitaban machones para hacer el sobrado que también debían ser de chopo, así como madera para puertas y ventanas.

El barro era otra materia prima, se debía  buscar un sitio adecuado de tierra pegajosa,  este barro mezclado con paja servía como mampostería para hacer  la pared de piedra.

Adobes, estos se hacían de tierra mezclada con paja amasado con agua, lo cual se prensaba  en  una horma de madera y se dejaban secar al sol, y eran usados para hacer tabique. Los adobes se hacían en el mes de septiembre siempre que el tiempo estuviera seco.

Los refaldos, son unas lonjas de pizarra que se ponen en los bordes del tejado como vierte aguas. No todos los pueblos disponen de  canteras de pizarra, se debían comprar en los pueblos que disponían de esta clase de piedra.

Cunado ya se disponía de todo esto, los materiales debían ser transportados, para eso se hacía lo que se llamaba un “carreto”. El carreto  se hacía entre varios vecinos que prestaban sus vacas, sus carro y su trabajo personal sin ningún interés, pues eran ” jeras vueltas”. De esta manera, en poco más de un día se podían poner los materiales necesarios al lado de la construcción de la casa. Unos acarreaban la piedra, otros traían el barro, y  otro día se empleaba con cuatro o cinco carros para llevar la madera a la serradora. También era necesaria la prestación personal  de otros vecinos para carga y descarga de todos los materiales. Quizá los más pesados y difíciles de manejar era la madera, ya  que podían ser arboles  gruesos que debían ser cortados en trozas largas para vigas, chilla y machones.

Un día de “carreto”, aparte del  esfuerzo físico que suponía, era una gran fiesta, pues entre el personal no faltaban chistes y bromas. También se obsequiaba a todos los asistentes con una buena comida por parte del convidante.

Esta unión de fuerza era la única manera de poder llevar acabo trabajos de semejante  envergadura en una época en que la maquinaria brillaba por su ausencia.

Gúmaro, 20 de Febrero de 2012.

jueves, 16 de febrero de 2012

LA REFORMA LABORAL

Hasta los años noventa nunca oí nada de  reformas laborales, simplemente se negociaban los convenios colectivos, pero siempre hubo un tira ya floja entre las partes, teniendo muchas veces que llegar a el único arma que tiene el trabajador a su alcance para acercar posiciones  con sus patrones. “La huelga”. Eran años de crecimiento, y antes de que el empresario tuviera que asumir unos días de huelga con las perdidas que podía conllevar, ( para ambas partes) tras duros días de  negociación  podían llegar a unos principios de acuerdo.

Hoy parece que todo esto ha llegado a su fin cuando todo se ha vuelto de al revés, los trabajadores parecen estar sin derechos, (solo le quedan obligaciones),  y yo creo que esto camina en  dirección al precipicio sin nadie que quiera poner freno para pararlo, el empresario ha vuelto  a coger la sartén por el mango que había perdido a finales de los 70, en la mayor parte de los casos el salario es  negociado entre empresa  y trabajador, siempre por debajo de lo que marca la ley en vigor, debiendo ser aceptado por este último si es que de alguna manera quiere llevar algo a su casa para el sustento familiar, el trabajador se debe someter a unos horarios sin límite de horas teniendo  en muchos casos  que trabajar catorce o quince horas , que en vez  de ser abonadas como extras, son compensadas como festivas el día que la empresa decida, o en épocas que tenga  menos trabajo. En definitiva, caminamos hacia a tras hasta llegar a las primeras décadas de los años 1900, cuando mi padre trabajaba en la vía férrea  Zamora –Orense,  el día que hacía bueno trabajar de sol a sol por cuatro pesetas, y el día que estaba lloviendo a dormir en  el pajar todo el día sin cobrar.

Estamos atravesando una crisis que en muchos casos tanto gobiernos como empresarios están aprovechando para enriquecerse, y lo peor de esta crisis es que nunca va a tener fin. Estamos en el 22% de paro de la población activa, y que algunos economistas vaticinan que puede llegar al 28% en su punto más alto, pero que una vez concluida la crisis en este país nos vamos a quedar estancados entorno al 14 o el 16% de paro. Vaya una herencia que vamos a dejar a nuestros  nietos.

Por otra parte, creo que estamos siendo engañados por el gobierno. El gobierno ha aprobado una reforma laboral según el,  para estimular y crear empleo, lo cual, ni el más tonto se lo cree, creo que el gobierno del  PP  ha  aprovechado la debilidad de la crisis para para dar una vuelta de tuerca, la cual será eficaz para que las empresas tengan más margen de maniobra, despedir más fácil y por menos dinero. Debemos tener en cuenta que  para crear empleo debemos crecer por encima de 2%,  y en estos momentos según los expertos se cree que por lo menos en este año y el que viene vamos a estar en recesión.

El actual sistema de pensiones con una tasa de paro del 22% y en aumento se hace insostenible, eso quiere decir que tarde o temprano caerá, lo que hará que las pensiones  se tengan que adaptar a  los tiempos, por otra parte, los suministros que diariamente necesitamos en nuestra vida cotidiana se verán en aumento, que sumado a unas pensiones   que pueden ser ajustadas a los tiempos, hagan a muchos replantear  la vuelta a sus pueblos de origen.


Gúmaro, 16 de Fbrero de 2012

domingo, 12 de febrero de 2012

LAS FERIAS DE SAN VITERO Y RABANALES



Recuerdo que  los días 4 y 15 de cada mes en San Vitero y Rabanales respectivamente se celebraban  las mejores ferias de la comarca, donde se concentraban comerciantes ambulantes de la zona incluso acudían de otras  como León o Galicia. Generalmente acudían comercios  textiles con telas que vendían a metros, y la medida era una vara de un metro de longitud, que aparte de  servir para medir las telas, también la utilizaban para arrear las caballerías, dado que el medio de transporte de aquellos años era a lomos de sufridas caballerías.

También acudían a estas ferias gentes de los pueblos cercanos con algunos productos caseros, como podían ser linaza, nabina, grana de berza, o algún pollo de corral, y en tiempo de primavera con plantas hortícolas, como remolacha, berza, cebollino,  pimientos y tomates.  Tanpoco faltaban los sastres, puesto que los paisanos compraban pana para hacer pantalones siendo este el tejido más usado tanto en invierno como en verano, donde le tomaban medida quedando ya un día determinado para ir a probar antes de coser definitivamente. Si nos vamos a unos años más atrás, los paisanos también llevaban a vender telas de lino  y paño casero casero, el cual habían elaborado ellos mismos y tejido en los telares de la comarca. Se usaba para hacer camisas y pantalones para los hombres.

Pero Aliste, que siempre fue una comarca ganadera,  lo más destacado en las ferias era el comercio ganadero, donde había toda clase de ganado autóctono alistano, sobre todo las vacas alistanas muy apreciadas  para el trabajo por los gallegos que pagaban a buen precio. Carbajales,  un pueblo de la comarca de Alba con mucha actividad ganadera, concentraba el mayor trafico de ganado vacuno de la zona, donde  una buena parte de carbajalinos se dedicaban al trato de ganado,  normalmente, los carbajalinos más bien se dedicaban al trato de ganado vacuno   viejo, cansado de arar tierras alistanas  y arrastrar el carro,  cuando le había llegado la hora de emprender un largo camino hacía el matadero.

Este ganado que se compraba en estas ferias, era trasportado por su propio pie hasta Zamora vía Carbajales, haciendo  escala de una noche en Lober, podían llevar una vacada de 25 ó 30. Los arrieros, después de cenar una sardina de escabeche con una jarra de vino en casa el Ti  Sidoro, dormían en el pajar, mientras las vacas eran recogidas en un corral o dormían en la misma calle. Por la mañana siguiente, emprendían camino de Carbajales, unas vacas uncidas a un palo, y otras sueltas, mientras los arrieros las guiaban cabalgando en sus caballos. Otra escala hacían en Carbajales, para al día siguiente llegar a Zamora donde el ganado era distribuido en camiones hacia los respectivos mataderos. Los arrieros siempre iban provistos de un saco con cebada para dar de comer al caballo.

En algunas de estas ferias, los ganaderos que tenían toros sementales bien  hechos y guapos también acudían, no para vender el toro, sino para exposición para que los ganaderos vieran el semental  para llevar a cubrir las vacas con miras de recría de ganado de buena calidad de  raza  autóctona alistana.

Esta raza autóctona alistana, como su nombre indica  fue nacida para vivir en la sufrida” Tierra Alistana” destinada al  trabajo diario bajo el sufrido yugo, desde arar la tierra en primavera hasta  arrastrar el trillo después de un largo acarreo en los calurosos veranos alistanos, sembrar las tierras en otoño y, o acarrear leña para calentarnos en los gélidos y largos inviernos alistanos.  Esta raza, no solo nos daba su trabajo, si no que también nos daba un ternero con el que sufragar la débil economía de las familias alistanas.

Gúmaro, 12 de Febrero de 2012.

viernes, 13 de enero de 2012

LA HISTORIA DE UN MOLINO DE VIENTO

La historia que hoy os voy a contar pasó en un pueblo de Aliste  no hace muchos años, era en la década de los 80, más o menos con 10 años de  democracia, una democracia que  ya se hablaba en los medios de comunicación, pero que aún no había traspasado las fronteras  alistanas, cosa que al día de hoy tampoco ha llegado de pleno, pero quizá las cosas vayan un poco más encauzadas.

No voy a mencionar este pueblo,  yo  lo  conozco muy bien,  y los que  seguís  Tierras de Aliste podéis identificar si arrodeos.

En este pueblo alistano, gozó siempre siempre de  abundante agua  y de muy buena calidad,   salida naturalmente desde las  entrañas de la tierra hasta  el  acuífero  a través de rebollo blanco.  Se cree que desde  la fundación del pueblo,  se abastecía de agua potable de una fuente de este acuífero  distante del pueblo a unos 500 metros,  en un paraje ligeramente más alto que la ubicación del pueblo.  Allá por el año 1924, esta agua se acercó a las proximidades del pueblo construyendo un “Chariz” y dos pilones como bebederos para  el ganado, en el año 1957 a prestación personal se profundizó el acuífero para llevar el agua a  la plaza de la iglesia construyendo otro charíz con el correspondiente pilón , el agua corría por su propio peso sin la necesidad de instalar una bomba para tal fin. Años más tarde se pusieron grifos prácticamente por todas las calles acostando el agua potable a  la puerta de casi  todas las casas.

Más tarde, por los años 70, el agua se introdujo en las casas como se hizo en todos los pueblos de Aliste, pero al disponer de agua a ningún precio,  se empezaron a hacer huertos por corrales y cortinas lo que hizo que el acuífero no pudiera abastecer las necesidades de todos los vecinos,  y por tal motivo se debía hacer un pozo sondeo costeado por el ayuntamiento a través de la Diputación. Después de tantas idas y venidas como suele pasar en estos casos, concedieron dinero para hacer el pozo sondeo.
Para tal obra, el ayuntamiento envió un ingeniero, el cual debía marcar el punto donde se debía hacer el pozo sondeo, este ingeniero acompañado del pueblo (previo aviso de toque al concejo) marcaron el punto de dicho pozo. Meses más tarde llegaron las máquinas  perforadoras para perforar, siendo estas desviadas respondiendo a la atención de algún vecino que por supuesto no estaba de acuerdo con el punto  señalado para el pozo,  pensando que el sondeo  pudiera perjudicar sus propios intereses  llevando por tal motivo las máquinas para perforar a otro punto mas alejado que a el no pudiera perjudicar.  En pocas horas perforaron a una profundidad de unos 80 metros encontrando un potente caudal de agua capaz de salir por su propio peso. Los vecinos estaban extrañados por  el cambio de sitio del pozo, pero al fin y al cabo como lo que se pretendía era encontrar  un acuífero fuerte y allí lo había, pues  los vecinos  estaban conformes.
Fueron pasando los días, y  los vecinos  se fueron dando cuenta de que el agua que corría del sondeo era  con un fuerte  gusto a hierro (herrada) por lo que ya  comenzaban a divergir para meter  aquel agua dentro de las casas, que aparte de no tener un  sabor agradable podía ser perjudicial para tuberías y electrodomésticos.

 Esta discrepancia cada día se acentuaba más, al pensar que en el pueblo siempre habían gozado de una buena agua, y  pensando que en otro sitio podían encontrar  agua con la calidad que siempre habían tenido.
A partir de aquí comenzaron a surgir problemas. El ayuntamiento quería a toda costa instalar el pozo, mientras que los vecinos pedían hacer un segundo sondeo en otro sitio, pero aquí se oponían una minoría de vecinos por pensar que un sondeo en el sitio que la mayoría de vecinos  opinaban podía perjudicar sus propios  intereses al ser propietarios de unas huertas cercanas,  estos convencieron a el alcalde quizá por influencias de que no se hiciera un segundo pozo. Los enfrentamientos eran continuaos entre vecinos, en varias ocasiones el alcalde trató de instalar el sondeo siendo impedido por los vecinos que se  ponían en el  punto del pozo como escudos humanos.

Por todos estos conflictos la instalación del pozo se quedo parada, y  una mayoría de vecinos con la oposición de unos pocos que se creían afectados, construyeron  un nuevo  pozo sondeo costeado con dinero propio de los vecinos procedente del arrendamiento del coto  caza. En este pozo encontraron también buen caudal de agua y de buena calidad, pero otro problema surgió con la negativa de el ayuntamiento a instalar el nuevo pozo, alegando que  distaba a más metros y el coste de línea de instalación era mayor, aunque por la distancia no se debían poner  más de dos postes.
Pasaron unos años, el pueblo contaba con dos pozos sondeos y las casas continuaban en su mayoría sin agua, el ayuntamiento continuaba diciendo que instalaba el 1º, el pueblo en su mayoría quería instalar el 2º, pero viendo que pasaban los años y no había solución por parte del ayuntamiento. Entonces una mayoría de vecinos decidieron  nuevamente con dinero otra vez de  la caza,  poner un MOLINO DE VIENTO, el cual en los días de aire podía sacar agua, la  que se podía almacenar en el depósito  antiguo  ya existente  y así cubrir las necesidades de los vecinos. Y así se  lo hicieron,  y no es que el molino funcionara mal, aunque si  tenia averías con frecuencia sino que el depósito de agua ya antiguo perdía agua y por mucho que el molino trabajara pocas veces se llego a abastecer la necesidad de los vecinos
.
Así pasaron varios años, y si mal no recuerdo ya en los años 90 el ayuntamiento rectificó haciendo u nuevo pozo sondeo,  este a no muchos metros del  2º, el cual  instaló y es el que hoy abastece el pueblo de agua.
Durante  los últimos años en este pueblo ha estado el MOLINO DE VIENTO como un  distintivo ante la impotencia de la gran mayoría de los vecinos de un pueblo por la negativa de un alcalde que gobernó en el ayuntamiento durante décadas. Hoy el MOLINO CONTÚA  de pie mostrando a sus pies  el pozo que durante años y aunque con poco éxito dio agua para saciar la sed de un pueblo.
GÚMARO, 13 de Enero de 2012

martes, 10 de enero de 2012

LA MÚSICA ALISTANA

La música de mi tierra.

Yo creo que debe ser por eso de que  en los primeros días de la vida los sonidos que entran en nuestro cerebro se quedan almacenados para siempre, lo cual hace que esos sonidos los recordemos por el resto de nuestros días, así un andaluz se inclina por el flamenco, un catalán por la sardana, un maño por las jotas, un asturiano, un gallego y un alistano como es mi caso puedo pararme a escuchar  los redobles de un tambor o el sonido de una gaita.

En mis primeros años de vida, y casi hasta alrededor de los 15 años nunca escuché otra música que no fuera un tamboril, una dulzaina o una gaita, nunca tuve la oportunidad de poder escuchar una radio con otras clases de música, como mucho y alguna vez podía escuchar  alguna copla cantada por algún ciego, la cual podía ir acompañada con la música de una guitarra. Por eso, después de más de 60 años  continúo embelsado siempre que escucho el sonido de una gaita.

Particularmente pienso que en la comarca alistana durante las décadas de los años 60 y 70 la gaita (flole) alistana padeció un decaimiento  yo creo que por anticuada, dando paso a otra música más moderna, comenzaron a contratar para las fiestas orquestas nunca vistas en la comarca alistana, estas músicas provenían de las comarcas de los Valles  (Benavente) por ejemplo: “ Los chifleros de Faramontanos” los  “Torranos” de Ferreruela  los de Melgar de Tera, estas  entre otras eran  las más comunes, las cuales  ayudaron a dejar aparcada la música tradicional  alistana, se consideraba por aquellos años que un pueblo que no contrataba una música para la fiesta del pueblo que no fuera moderna, ese pueblo ya era anticuado, pero no fue por mucho tiempo, aunque en la actualidad continúan actuando músicas modernas en nuestras fiestas, y   yo considero que muchas veces  hasta por encima de nuestras posibilidades, pues la gaita y el tamboril vuelve a estar presente  en todos los pueblos alistanos para animar a los mayores en las fiestas alistanas, y es que las nuevas generaciones de alguna manera se han vuelto a  poner  esplendor a lo que ya parecía perdido.

En la actualidad en casi todos los pueblos de Aliste podemos ver gaiteros de nuevas generaciones salidos de las aulas de música de Trabazos, gracias a ellos Aliste vuelve a recuperar su identidad en la música, a veces he tenido la ocasión de asistir  a concentraciones de gaiteros alistanos, en la Torre de Aliste cuna de gaiteros, ya desde hace años en los días que preceden a la fiesta de agosto hacen una concentración de gaiteros a la que pueden acudir unos 50 gaiteros, los cuales,  por grupos dan una vuelta alrededor del pueblo tocando al son del tamboril las tradicionales  canciones alistanas, canciones que de alguna manera nos recuerdan a nuestros abuelos cuando las cantaban en el trillo. Ferreras  de Abajo es otro pueblo en el que cada año suelen hacer concentración de Gaiteros.

Como ya comenté más arriba yo soy un “ Quijote”  de la gaita alistana, y ya cuando la creía perdida tuve la ocasión de estar en Alcañices en un concierto ofrecido por Carlos Núñez , de el cual desde aquel día soy  un gran entusiasta, y  a cuyos conciertos acudo siempre que  puedo.

Por la situación  de vivir en una comarca en la que prácticamente la música de fole es  casi desconocida, y por tanto me es imposible acudir a una escuela  de música de gaita, pero estoy  bien seguro que de vivir en una de otras tantas comunidades que tuviera ocasión para dedicarme a ello, hoy sería un gaitero más. Esta, entre algunas otras es una asignatura que en mi vida nunca veré cumplida.
Gúmaro, 10 de enero de 2010

domingo, 8 de enero de 2012

LA BULA

Estoy seguro que muchos jóvenes  hoy en día ignoran lo que era  “la bula”,  pero los que comimos el pan “mascau”, todos recordamos cuando llega el tiempo de cuaresma lo que era una bula,  o mejor dicho recordamos que  había que comprar una bula.

La “Bula” era un privilegio que en tiempo de cuaresma los católicos teníamos para poder comer carne, o más que carne poder comer tocino durante el tiempo de cuaresma, la carne no estaba a nuestro alcance por aquél entonces a no ser que alguna gallina o cordero estuviera en peligro de muerte y a parte de la desgracia que representaba, nos podíamos deleitar  dando una pequeña alegría a nuestro cuerpo.

Dicho documento, era  un pergamino de papel escrito por una cara con el sello  del papa que el obispado proporcionaba a los curas para que estos vendieran a los fieles, el que tenía dinero y compraba la bula, podía comer carne durante la cuaresma, y el  pobre que no tenía dinero para comprarla quedaba  desautorizado de comer carne durante ese periodo de tiempo llamado cuaresma.  Si no se disponía de dinero para comprar la bula, tampoco se disponía para comprar  pescado fresco o en conserva, y por tal motivo la cuaresma se convertía en un tiempo de abstinencia obligatorio.

Recuerdo que había dos clases de bulas, una  valía para poder comer carne las vigilias de fiesta, y otra para comer carne  toda la cuaresma excepto los viernes, los viernes eran de obligado ayuno y abstinencia total.

Otra bula que se dispensa y creo que en la actualidad todavía está en vigor, es para contraer matrimonio entre parientes de 1º grado. Está comprobado que lo hijos de relaciones entre  familiares pueden tener  consecuencias genéticas graves, por lo cual se debe evitar  las relaciones  sexuales entre parientes. Pero yo  hago esta pregunta, si hay bula puedes tener relaciones  sexuales con parientes aun sabiendo el riesgo que pueden tener los hijos que salgan de esa relación, en cambio si tienes bula puedes contraer matrimonio eclesiástico con familiares  aun sabiendo el riesgo que ello conlleva para los hijos, la verdad es que no comprendo para lo que puede valer esa bula.

De todas maneras creo que en este tema, como en otras muchas cosas vale todo, pero si hay un Dios, su voluntad nunca cambia, la que cambia es la nuestra, por  estos y otros motivos en el juicio final  cada uno deberemos dar cuenta  a Dios de nuestras propias escenas.
Gúmaro,  8 de abril de 2012.

viernes, 23 de diciembre de 2011

AQUELLAS YA LEJANAS NAVIDADES DE LOS 50

Ya han pasado tantos años…. Pero aun recuerdo mis años de rapa en Lober  cuando  llegaban las Navidades.  Unas  Navidades en las que no había regalos, pero quizá eran más esperadas y celebradas que en la actualidad.

El día de noche buena en casa no había una mesa decorada,  no  había marisco ni turrones, simplemente, una vez encerrado el ganado y toda la familia reunida al amor de la lumbre y, en el mejor de los casos arrimado a las brasas estaba el  enciscado pote con un pulpo  con patatas enteras cociendo dentro.  Este pulpo posiblemente lo habíamos adquirido el día 22 en la feria de Fonfría  si habíamos tenido la suerte de vender un saco de patatas que habíamos llevado a vender a lomos de la  sufrida burra. También, si todo había ido bien recuerdo que mi padre había comprado una culebra de mazapán que repartíamos un trozo pequeño con el fin de que hubiera para toda la familia. Pero recuerdo, que el postre más tradicional en casa eran las uvas, estas uvas  habían sido guardadas  de las mejores parras de la viña  del camino Tolilla, las cuales guardábamos colgadas en una viga en lo más alto del sobrado.

Acabada  la cena,  el día de noche buena,  ya no se hilaba como se hacía cada noche, después de haber alargado un poco más que de costumbre la sobre mesa,  se iba a dormir,( no había televisión) en aquellos años  en Lober no había misa de gallo, ya que la misa de gallo se hacía en el pueblo que habitaba el cura, misa,   en la que  los pastores hacían la “Cordera” en la cual los pastores ofrecían una cordera a la Virgen,  a esta especie de comedia  acudía  la mocedad de otros pueblos colindantes.
El día de Navidad, era una de las fiestas más celebradas del año, ese día en la mesa no faltaba el ya tradicional caldo de berzas con botillo,   que los comensales comían de una misma cazuela o tartera acompañado de una buena jarra de vino.

El día noche vieja no se celebraba nada en especial. El día de año nuevo era costumbre de los rapaces ir a pedir el aguinaldo a casa del padrino y la madrina, los rapaces acudían  a casa de los padrinos a dar los buenos días,  y estos los  obsequiaban con una longaniza de cuatro ramales, y en el mejor de los casos un paquete de galletas o unos cacahuetes.

Pero   igual que ahora, el día más esperado por los rapaces era el día de reyes,  no por que los reyes nos trajeran juguetes como ahora.  Nuestra   ilusión era el día 5 de enero al tiempo de oscurecer, salir todos los rapaces en grupo a cantar los reyes  de  en puerta en puerta, aunque conociendo el carácter del vecino podíamos actuar o no. Los cantares eran siempre los mismos, estos eran algunos entre otros:

Estas puertas son de pino,
Aquí vive un gran vecino,
Estas puertas son de oro
Aquí vive el Ti  Sidoro.
Hoy es víspera de reyes
Un día muy señalado
Y por eso se celebra
La primer fiesta del año.

Había algunos vecinos que para darnos algo nos hacían cantar hasta la saciedad,  prácticamente en todas las casas que nos daban, nos daban lo mismo, unos nos daban castañas, otros entre mozos, en alguna casa nos podían ofrecer una jarra de vino que bebíamos a morro todos por la misma jarra, y eran muy pocos los que nos podían ofrecer alguna moneda.

La casa más esperada para ir a cantar era la del Ti Sidoro el tabernero.  Allí si se nos ofrecían otras cosas que normalmente no teníamos a nuestro alcance, como cacahuetes higos pasos aceitunas o algunas galletas.
Y ya terminada la cantinela por las embarradas  y oscuras calles de Lober, a la luz de algún candil  o farol  repartíamos las castañas y entre mozos que nos habían dado, y con las monedas nos podíamos comprar alguna golosina.

Esa noche, solíamos dejar las “Cholas” en sitio visible par si los reyes nos dejaban algo, que en mi casa,(como creo que en la mayoría de el resto de rapaces), me dejaban en el mejor de los casos me dejaban unos cacahuetes o avellanas.

Muchas  veces  he oído comentar  y he visto imágenes  de los niños del tercer mundo, sabemos que  necesitan comida, que no tienen juguetes, que los hacen trabajar a una edad temprana, que  esas gentes no disponen de maquinaria para trabajar la tierra, que no tiene agua corriente en sus casa, que en sus casas no tienen electrodomésticos, que el medio de transporte que tienen es un burro y en el mejor de los casos una bicicleta, y a mi todo eso no me extraña nada, no me dice nada nuevo, por que esa fue la infancia que a mi, como a tos los alistanos de aquella época nos tocó vivir,  y no tenemos que ir muchos años atrás, ya hemos pasado y sabemos lo que es un tercer mundo.

¡¡¡FELICES  NAVIDADES Y PRÓSPERO AÑO NUEVO.
GUUMARO, 23 de Diciembre de 2011.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

FALTA DE OPORTUNIDADES

El deporte, que ya en los años 50 y 60  comenzó a descollar en las ciudades, también en  los pueblos de Aliste  hablaba de Puscas Gento del Real Madrid..., y en particular refiriéndome a Lober,  ya en aquellos años comenzaba a tomar atención entre los chavales  aunque   sin ninguna clase  información por  televisión, prensa incluso por radio.  

 Lejos de nuestro alcance estaban los  balones  para practicar futbol,  así como disponer de un calzado, ropa adecuada  y un asesoramiento de tutores o personal especializado. No era del gusto de nuestra familia vernos un día de primavera corriendo con unas “cholas” en la era dando patadas a una pelota de  lana y goma construida por nosotros mismos. Más bien en aquellos años nos enseñaban a cuidar ovejas o vacas, a buscar agua a la fuente del chariz de la era.

Menos aún estaba una bicicleta para hacer deporte, o una moto para practicar moto-cros  por los barrancos. Tampoco nos favoreció el calzado para correr, ya que como bien comenté antes, las cholas fueron siempre el calzado más utilizado, siendo  sustituidas en verano por “albarcas”, no tan pesado este como las cholas, pero sí bastante incómodas.

Así como con el deporte, ocurría con la enseñanza, la falta de profesionales por un lado el absentismo, la  falta de material escolar, así como ponernos a guardar ganado a una edad temprana,  todo esto nos hacía terminar la   escolaridad  a una edad temprana. Pero tampoco es que saliéramos tan mal, yo,  andando por la vida me he dado cuenta de, que  gente de aquella época,  procedentes de otras ciudades y regiones  quizá con más medios y oportunidades de las que tuvimos nosotros, salieran con menos educación que salimos los alistanos de aquella generación.

Y no quiero decir con todo esto, que en Aliste en aquellos años pudieran haber surgido grandes deportistas o grandes genios, pero si  he pensado muchas veces que nos faltaron oportunidades, que si  podíamos haber personas en Aliste para haber llegado más allá en el mudo del deporte y de la cultura.

Por otra parte pienso que nunca es tarde (si para el deporte porque ya tenemos una edad) pero veo que en el mundo de las nuevas tecnologías, mucha gente de aquella época (hoy ya jubilados)  se debieran haber animado y saber  lo que es Word, Facebook, Tuiter, Foros , oct. oct.

Un servidor con 63 años va  a clases de informática dos veces por semana de septiembre a junio simplemente por curiosidad  y  saberme defender dentro de este apasionante mundo para mí.

Desde aquí, y a través de los  internautas que me puedan leer, ánimo a todos aquellos alistanos que nunca tuvieron la oportunidad de  ponerse delante de un teclado, lo hagan, que piensen que nunca es tarde, y que los malos rollos en internet es como los de la vida real, solo los hay si los buscas.

Gúmaro, 20 de Diciembre de 2011.

domingo, 11 de diciembre de 2011

LA FUENTE LA FERRADA


Cuando nos dirigimos hacia Ceadea, aproximadamente a un kilometro y medio de Lober nos encontramos un arroyo entre verdes pardos donde crecen frondosos sauces y chopos, allí en un descampado nos encontramos con una fuente de aproximadamente un metro cuadrado.  Es  la Fuente la Ferrada, de ella, sale abundante agua con un sabor a hierro, la cual, parece estar tibia en invierno y  fría en verano, lo que hacía en tiempos, que la gente que en verano pasaba por el lugar se detuviera para beber amorarandose  a ella un trago para aliviar el cansancio de una larga velada de siega o arada. Sitio también donde se paraban pastores y vaqueros donde podían mojar en la fuente un trozo de pan duro, el cual aunque mojado en agua perdía por completo el sabor a pan, era la única manera de poder masticar el pan por unas dentaduras deterioradas  mayormente por  el  poco  mantenimiento .

 Se cree que en ella se lavaba  el mineral de las antiguas minas de hierro, al encontrarse por la zona restos de piedras de color negro procedentes de las minas. Son tres minas, se encuentran  subiendo arroyo arriba, a  pocos metros de la fuente, están situadas al margen izquierdo del arroyo a unos 200 metros de distancia unas de otras, estas minas pueden tener como unos 80 metros de longitud. No se sabe con exactitud, pero se cree que fueron explotadas por los años 1800, el mineral era transportado con carros y bueyes hasta Zamora, siendo desde allí transportado por otros medios a Avilés donde era fundido para convertirse en hierro. Según comentarios se dice que estas minas se cerraron por que el  transportista que transportaba el mineral a Zamora, en el transporte reventó varias parejas de bueyes, y al no poder continuar con el transporte, la empresa explotadora de las minas tuvo que cerrar.  Aún se puede ver por el entorno de las minas algún montón de mineral abandonado al no poder ser transportado.

Hasta hace poco, estas minas abastecían de agua a unos aljibes, de los cuales durante años re regaron fértiles hueras donde se criaba todo tipo de productos hortícolas, siendo los pimientos   alubias y patatas los productos que ese tipo de tierra mejor  criaba. Desde hace unos años comenzó a escasear el agua,  siendo este, y la despoblación los  únicos problemas que hacen que en la actualidad esas huertas se encuentran en estado de abandono total.
En la actualidad en estas minas albergan  una importante colonia de murciélagos, los cuales permanecen colgados en el interior oscuro esperando que llegue la noche para salir revoloteando  para atrapar insectos.
Hasta hace poco la Fuente la Ferrada abastecía de agua a tres pozas arroyo abajo, en estas pozas se acumulaba el agua que corría de la fuente, y que después se aprovechaba para regar la denominada Huerta. La Huerta está compuesta por pequeños latifundios, en la que prácticamente todos los vecinos del pueblo de Lober poseen una de estas pequeñas propiedades  Llamadas “Linares” los cuales hasta principios de los años 70 eran destinados a sembrar lino y frejoles de  palo.

Dichas pozas y albañales eran limpiadas cada año por los propietarios de las fincas, y el agua era repartida por cada finca a razón de 12 horas, correspondiendo regar a unos por la mañana y a otros por la tarde. Cuando a un vecino le sobraba agua por disponer de poco terreno para regar, el agua sobrante podía ser  aprovechada  por otro vecino que previamente la había pedido y era cedida como favor.

Hoy esta Huerta, igual que prácticamente todo el demás terreno de regadío o de secano permanece en  un total abandono  fruto de la emigración  hacia las ciudades  industrializadas de la mayor parte de la población en los años 60 y 70, dando lugar a un total envejecimiento de la población  hasta el punto de hoy quedar paralizada la agricultura en su totalidad..

Si la fuente la Ferrada
manara vino.
la campana grande
sería el cuartillo.
Gúmaro,  11  de Diciembre de 2011

jueves, 17 de noviembre de 2011

MI PRIMERA BICICLETA

Yo creo que ya por naturaleza la mayor parte de los humanos cuando somos niños pensamos en montar en bicicleta, cosa que desde hace varias décadas los niños lo tienen muy fácil. Nuestros hijos o nietos antes de empezar a dar los primeros pasos ya le hemos regalado algún coche de cuatro ruedas, en el cual se suben, y ayudado con los pies corren por las calles y parques. No tarda mucho tiempo que ya le comparamos la primera bicicleta con dos ruedas pequeñas acopladas a la rueda de atrás, que estas evitan que caiga y pueden correr en bici desde el primer día. Más tarde estas ruedas se quitan por que el niño ya se siente más mayor y quiere ir sin que vaya amparado de esas dos ruedas que hasta ahora lo habían acompañado.

El niño sigue creciendo, y ya quiere otra bici más grande con un manillar diferente y unas ruedas más anchas, ya quiere ir solo con los amigos a correr por las plazas y parques, bueno, han sido los hijos de la abundancia, y todos se lo han podido permitir.

Yo también fui niño, pero a mi m tocó vivir una época muy distinta, eran muy pocos los privilegiados que en aquellos tiempos en la edad de niños se podían permitir correr por las calles con una bicicleta. Yo, de mi época no recuerdo ninguno de mi pueblo que sus padres pudieran comprar a sus hijos una bicicleta en aquellos años. Solamente recuerdo a un niño de Tolilla de unos 10 años, que en el verano venía a clases de repaso a Lober, y traía una bicicleta pequeña cromada, bien me acuerdo, era el hijo del carpintero de Tolilla que se llamaba Marciano, yo cuando pasaba cerca de mí me quedaba mirando aquella bicicleta, y como entonces los caminos y calles todos eran de tierra, yo me quedaba mirando el dibujo de las roderas, incluso las tocaba con la mano mirando lo bien que parecían las roderas de la bicicleta. Muchas veces cogía un palo a modo de manillar, y corría simulando que iba en bicicleta. Otras veces me subía en la cañiza que cerraba alguna finca en la cual me podía montar a caballo pedaleando con los pies como si fuera una bicicleta.

Yo, que entonces tenía 7 u 8 años, pensaba que algún día posiblemente podía tener una bicicleta, tampoco me hacía muchas ilusiones porque no era el único, simplemente me conformaba con correr detrás de la bicicleta de aquel niño cada vez que venía.

Siempre los niños disfrutábamos corriendo de tras de los coches o bicicletas de cualquier forastero que llegaba al pueblo, aunque coches en aquellos años solo se veían de vez en cuando, excepto el camión de las gaseosas que regularmente venía cada semana.

Recuerdo una vez que vino el veterinario de Sarracín en bicicleta, y como siempre, los rapaces íbamos corriendo tras él, era en la cuesta la Moral, yo me cogí al portabultos de la bici, y le dije al veterinario: bájate de esa bicicleta que lo mismo es mía que tuya, el veterinario se baja de la bici, de quien es este muchacho, de quien es este muchacho, ya se entero quien era mi padre, y menuda labra que me dio aquella tarde con el vergajo.

Fueron pasando los años, y yo continuaba sin bicicleta, y ya fue en el año 1967 con mis 18 años, que un día mi padre me dijo: vamos a ir a Alcañices y compramos una bicicleta, si bien aquel año yo ya había ido a ganar para ella. Por fin tuve una bicicleta BH de color negro, que recuerdo que con luz y todo nos costó 1060 pesetas. Si bien, me hubiera hecho más ilusión de niño, pero también de mayor disfruté de ella. Aún la guardo como recuerdo, la cual quiero arreglar cambiando algunas cosas que están inservibles, y ahora ya siendo abuelo quiero volver a disfrutar de aquella bicicleta que tanta ilusión me hizo, y que tantos buenos recuerdos me dejo.



Gúmaro, 17 de noviembre de 2011.

martes, 15 de noviembre de 2011

DÍA DE AGUA, TABERNA O FRAGUA

.


Esto es lo que pensaba esta mañana cuando me desperté mientras oía caer las goteras sobre la barandilla del balcón. Pues ni una cosa ni la otra, simplemente encendí el ordenador y me puse a ojear los titulares del periódico por si algo me interesaba leer.

Pero la frase de (taberna o fragua) me recuerda lo que decían en Lober los viejos de hace medio siglo atrás, y es que por aquellos años, después de “espachar las vacas” en un día de agua es lo que se hacía, ir a la fragua para arreglar alguna reja del arado desgastada de abrir los surcos rompiendo la escabrosa tierra. Allí en la fragua se pasaban largas veladas entre la gente que acudía con el mismo fin, el fin de encontrar gente creando tertulias que podían durar varias horas.

Otra manera de pasar un día de lluvia que,( en aquellos años eran muchos, ) era picar un palo que previamente se había cortado y guardado con el fin de sacar alguna serventía como herramienta o apero de labranza: como hacer un arado o reparar el viejo, hacer una rastra , confeccionar un huso o rueca o hacer una cañiza para cerrar la entrada de una finca, así como hacer los mangos para tornaderas guinchas y azadas, estos quehaceres se guardaban para hacer en los días de lluvia o nieve cuando en el campo no se podía hacer otra cosa. Cada casa disponía de las herramientas adecuadas para trabajar la madera: barrenas para taladrar la madera de varias medidas, azuela, cepillo, serrón, escoplo, y martillo, eran las herramientas más necesarias, y si a algún vecino le faltaba una, otro se la podía prestar, que siempre se cuidaba con más cuidado que siendo propia, con estas herramientas se podían construir toda clase de aperos de madera para trabajar la tierra de una manera primitiva.

Unos con más habilidad y otros co no tanta, en todos los pueblos de Aliste, cada uno hacía sus propios aperos de labranza. Los hombres y mujeres alistanos/as debían ser unos verdaderos maestros, un hombre y una mujer en Aliste debían tener habilidad para hacer un poco de todo desde carpintería hasta albañilería pasando por todo lo demás. Las mujeres, quizá debían tener más quehaceres, desde trabajar la tierra con el primitivo arado, hasta plantar y sembrar las hortalizas en las huertas, hacer los quehaceres de la casa, así como hilar el lino y la lana previamente preparado por ellas mismas, y confeccionar la ropa para toda la familia.

Lo de la taberna, también era frecuentada en estos días de lluvia o nieve, siempre con excepciones, pero había gente que le gustaba echar el cuartillo, y ya sabían que en esos días que las inclemencias del tiempo lo permitían en la cocina del tabernero se hacía buena lumbre, a la que algunos acudían tapados con la casaca con un trozo de pan y chorizo, o una sardina de escabeche que mandaban poner para acompañar al cuartillo de vino.

Gúmaro, 15 de noviembre de 2011

jueves, 22 de septiembre de 2011

CON LA MALETA ACUESTAS

Aún recuerdo aquella fría mañana de finales del 27 de Diciembre de 1966 tomando el café con mi padre en la cocina, mientras me daba los últimos consejos antes de emprender el viaje a Madrid con mi vieja maleta de madera acuestas. Mientras mi padre le ponía el aparejo a la burra, yo cerraba la maleta después de haber metido ropa de trabajo y poca para vestir, pues el viaje que quería hacer, era para buscar trabajo, me proponía buscar una vida diferente a lo que era la vida de pastor y agricultor por aquellos años en Aliste. Mi padre puso la albarda a la burra y se dispuso acompañarme a Domez a coger el coche de línea, debían ser sobre las 6 y media de la mañana, y en pleno invierno toda vía a esa hora era de noche. Recuerdo que era una mañana lluviosa y oscura, y con apenas luz en las calles, no tardo en aparecer la primera anécdota del viaje, la burra tropezó por las inmediaciones del charíz de la era, y mi padre que iba a caballo sujetando mi maleta delante de él, salieron rodando él y la maleta por encima de las orejas de la burra. Mi padre dijo ya empezamos bien, después de levantarse medio embarrado del lodo que por aquel entonces si criaba por los alrededores del charíz.

Ya llegamos a Domez, y en la parada del auto bus iba llegando gente de pueblos colindantes para desplazarse a la capital, (Zamora) yo era la primera vez que viajaba, nunca había salido del pueblo, apenas había subido en algún coche, y menos en un autobús. Ya se llega la hora de salida, me despido de mi padre, y las palabras que me dijo: Mira haber, si ves que no estás bien allí, o te dan un trabajo para reventarte, vuelves a casa, ya llevas dinero para volver, en casa nos haces falta y no te faltará que comer. Recuerdo que llevaba 1.200 pesetas en una vieja cartera de piel de vaca, que seguramente mi tío Andrés Macho había traído de Cuba, y el viaje me costaba unas 200 pesetas. Emprendemos viaje hacía Zamora vía Carbajales recogiendo gente por las pueblos. Llegamos a Zamora y yo sin saber donde estaba, aquellos edificios altos, las calles llenas de coches y aquel olor a carbón de las calefacciones, cogí un taxi para ir a la estación, tenía que llegar cuanto antes para coger el primer tren que saliera para Madrid, me tenía que bajar en la estación del Escorial. Alrededor de los dos de la tarde salía un expreso, y fue el que cogí después de comer la merienda que mi madre me había dado, una tortilla de patatas, y un poco de chorizo de la matanza. Subo en el tren, y antes había unos empleados de RENFE que dando una propinilla te subían la maleta y te buscaban el vagón y el asiento, y se le daban las gracias por esa amabilidad y favor que nos hacían a gente que como yo, nunca las habíamos vista tan gordas.

Todo el camino fui en los pasillos asomando por la ventanilla, y de vez en cuando preguntar a algún viajero no se me fuera a pasar la estación. Ya era de noche cuando llegué a el Escorial, de allí cogí un taxi que me llevó hasta Navalagamella donde me esperaba mi amigo Antonio.

Antonio, unos meses mayor que yo trabajaba desde hacía algunos meses en dicho pueblo, en una conocida empresa, AGROMAN y se hospedaban en unos pabellones de dicha empresa, la cual contaba también con servicio de comedores para los trabajadores de la empresa. Previamente Antonio, había hablado con el barraconero, para pedirle permiso para alojarme allí por una noche, y al día siguiente yo iría a las oficinas de la empresa a pedir trabajo. Allí pasé la noche, el barraconero me alojó en una litera de la parte alta, yo cogí mi cartera desconfiando de los que allí dormían y la metí debajo de la almohada para que no me la quitaran, a la mañana cuando me desperté, me faltaba la cartera, y es que se había caído a la litera de abajo y estaba al lado de la cabeza del compañero que dormía.

Al día siguiente, me dirijo a las oficinas de AGROMAN a pedir trabajo, pero al no tener cumplidos los 18 años me afiliaron como pinche, mi trabajo consistía en servir de agua a una cuadrilla, y mantener fuego para si algún compañero necesitaba calentarse. Siendo ya a primeros de enero la cuadrilla bebía poco agua, pero cada día debía andar como unos dos kilómetros ida y vuelta para llenar un barril de agua (una especie de tonel de madera.)

El primer mes, ese fue mi trabajo, y a partir de ahí me enviaron a otro sector, allí me pusieron como ayudante de unos encofradores, trabajo que hice hasta el mes de abril que volví a mi casa para ayudar en las labores del campo.

Durante esos meses estuve ganado como unas 1000 pesetas semanales como pinche, además me daban la mantención y dormir, los oficiales ganaban alrededor de unas 250 ó 300 pesetas más. Durante ese tiempo hacía giros semanales a mi casa de unas 700 u 800 pesetas, el resto lo guardaba para mí.

Dado que era invierno y los días eran muy cortos, entraba en el trajo de noche, y salíamos de noche, del trabajo a la cama y de la cama al trabajo, debía madrugar bastante, pues, había que dejar la litera echa y subir a los comedores a desayunar. Para desayunar nos ponían unas cafeteras de chocolate por las mesas, no muy espeso, podías servirte el que quisieras, pero estaba muy caliente, por eso había que ir pronto para dar tiempo a enfriar.

La jornada era de lunes a sábado, solamente teníamos fiesta el domingo, el cual Antonio y yo destinábamos a lavar la ropa, con un baño y un paquete de polvos ELENA íbamos al rio Perales y allí lavábamos la ropa, si el día estaba bueno la poníamos a secar y la traíamos seca, si no, la traíamos para tenderla cerca de los barracones. Hecho esto, la tarde la dedicábamos a ir de paseo por la carretera de Navalagamella haber si veíamos algún grupo de chicas que también paseaban. Algunos domingos por la mañana aprovechábamos para ir Madrid, y recorrer la ciudad en metro, el mercado del RASTRO era el sitio más frecuentado.

CON LA MALETA ACUESTAS 2º PARTE.


Me trataron como a un perro.

Recuerdo que era por el 12 de febrero de 1977, cuando una tarde en el trabajo después de comer, me comencé a sentir indispuesto con fiebre y con cierta tirantez en las carrilleras, pero sin mediar palabra con nadie aguanté hasta dar por terminada la jornada. Llegamos a los barracones en el transporte de costumbre, que eran los camiones de mover tierras en la obra, pero acondicionados con un toldo y unos bancos construidos de tablones por nosotros mismos para ir un poco más cómodos. La noche la pasé con fiebre, y al día siguiente ya no me presenté al trabajo, sino que acudí a la visita del médico para que me recetara algo para quitar aquella fiebre. Entré a la visita, y el médico no tardo mucho en diagnosticarme “Paperas” una enfermedad que se inflaman las carrilleras y los genitales, pero que a mí no me había llegado ni me llegó a tal punto.

AGROMAN, disponía de una pequeña clínica – barracón, con cuatro o cinco habitaciones y un par de despachos, para casos que tuvieran que aislar a algún enfermo de los demás compañeros por alguna enfermedad infecciosa, esta clínica estaba bastante separada del pueblo y de los pabellones donde pernoctaban los trabajadores, como una media hora andando. Dado que el diagnostico que me había dado el médico era contagioso, pues me metieron en aquella clínica, que más que una clínica la recuerdo como un zulo. Los dos o tres primeros días había allí otro compañero con la misma enfermedad que yo, pero el ya estaba prácticamente recuperado y se marcho a los dos días.

A partir de entonces, me dejaron allí solo, allí no había tele, ni radio, ni periódicos ni revistas ni nadie que me los llevara, el médico pasaba visita cada cuatro o cinco días, la primera semana un enfermero venía a media mañana a ponerme una inyección, y aparte de eso, el barraconero encargado de llevarme la comida, venía a traerme un poco de café con leche cuando se acordaba, y la comida más o menos pasaba lo mismo, la cena me la solían traer junto con la comida, que eran dos huevos cocidos, o un poco de embutido y un chusco de pan. A parte, no veía a nadie, todo el día mirando por una ventana me entretenía en contar los coches que pasaban cada hora por una carretera que se veía a lo lejos. Mi amigo Antonio, me acompañaba los domingos, y alguna noche después del trabajo se pasaba un rato. Allí permanecí por unas cuatro semanas, aunque ya estaba recuperado, debía estar aislado por precauciones de contaminación.

Acabado todo esto, volví al trabajo, la obra se estaba terminando que era un canal de abastecimiento de agua potable a la ciudad de Madrid. Acabada la obra de allí, nos enviarían a otra obra a Bilbao, pero yo en el mes de abril volví a casa, para ayudar en los trabajos del campo.

Recuerdo, que antes de volver a casa fui Madrid a comprarme un traje, era mi primer traje, lo compré en el rastro por 700 pesetas, no era nada barato en aquél tiempo. Era por el 8 ó el 10 de abril el día de pascua, y ese día emprendía viaje de vuelta hacia tierras alistanas con mi traje nuevo puesto. Sobre las cuatro de la tarde cogí un tren en Chamartín, y a las 12 de la noche llegaba a Zamora. Por aquellos años, había gente que iba a la estación para ofrecer habitaciones a algún viajero que se bajaba del tren y necesitaba hacer noche, y un señor ya de avanzada edad me la ofreció, me fui con él, me dieron cama y desayuno a buen precio. El autobús no salía hasta por la tarde, llegaba a Domez sobre las 8 de la tarde, que por cierto aquella tarde llovía a cántaros. Dejé la maleta en Domez, para ir al día siguiente a buscarla con la burra, pero llegué a casa cargado de agua, el traje que llevaba de estrena al mojarse se quedó arrugado, que prácticamente no lo volví a poner.

En los tres siguientes inviernos continué emigrando hacia Vitoria, para en verano volver a la agricultura en Aliste, no es que me fuera mal, pero había que ser conscientes de que en casa también hacía falta y debía ayudar, y fue ya en 1972, que después de hacer el servicio militar, fijé mi residencia en la “Costa del Maresme”.



Gúmaro, 23 de septiembre de 2011.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

LAS MORAS

En la última semana de agosto comenzaba en Aliste la recolección de moras. En Lober la gente se perdía por los zarzales de las callejas y caminos en busca de tan prestigioso fruto con el fin de conseguir unos €uros de unas plantas que ni se han plantado ni se han cultivado, han crecido a su albedrio por el envejecimiento, la despoblación y el abandono de las fincas.

A 1.20 €uros el kilo nos las pagan decían algunos recolectores, los más reservados decían, nada esto no o pagan nada, casi solo lo hacemos por no estar en casa.

Pero de una manera u otra, y con más o menos trabajo, estas gentes de los pueblos que no tienen otra cosa que hacer, y que igual que las hormigas no paran haciendo cada vez el montón más grande, a las cuales felicito por su incansable afán de seguir adelante, y pienso que mucha gente les queda mucho que aprender de ellos.

Me di cuenta que los zarzales más grandes y viejos, apenas se podía recoger el fruto por pequeño y de poca calidad, por lo que a mi manera de pensar, creo que lo que se debiera de hacer es, cultivar estas pantas con una simple poda igual que se hace con las viñas, y entonces se podía obtener un producto de buena calidad, incluso haciendo plantaciones en tierras buenas ya que las zarzas es una planta que parce no necesitar muchos cuidados aparte de una simple poda allá por el mes de marzo.

Fuera como sea, y no creo que como está pasando con las setas, las administraciones tarden mucho en querer poner una licencia, y tener que hacer cursillos para poder recolectar dicho producto, y bienvenidos sean los cursillos si son para no darse picazos.

Gúmaro, 7 de Septiembre de 2011

LAS CABRAS EN LA RAYA

La Asociación Europea de Cooperación Territorial Duero-Douro presenta hoy martes en el municipio portugués de Guarda su proyecto 'Self-Prevention', un programa basado en la reintroducción de la cabra en la zona de frontera, con el objetivo de prevenir los incendios a través de la eliminación natural de maleza, que actúa como principal combustible en los fuegos forestales.


Según explicó el presidente de la AECT y alcalde de la localidad salmantina de Trabanca, José Luis Pascual, 'Self-Prevention' «es un proyecto pionero e innovador en materia de prevención de incendios forestales, basado en un modelo auto organizativo de desarrollo sostenible». De esta forma, a través de la introducción de 150.000 cabras, se pretende generar todo un motor de desarrollo socioeconómico para la zona, con las múltiples implicaciones de la cría del ganado caprino.


Pascual recordó que la zona fronteriza entre España y Portugal vive cada verano «una auténtica tragedia con miles de hectáreas calcinadas por el fuego», lo que además de un importante desastre medioambiental, supone «riesgo para población y pérdidas millonarias para el sector turístico y agro-ganadero. Esto desemboca en un abandono progresivo de las explotaciones agrarias y una despoblación creciente de las zonas rurales».


La AECT considera que el abandono y falta de cuidado de los terrenos agrícolas hace que prolifere la maleza, facilitando así la propagación de los incendios estivales que asolan la zona.


Ante esto, José Luis Pascual consideró que la reintroducción de las cabras «supone una importante tarea preventiva y, además, la generación de oportunidades de empleo y riqueza».


Para la reincorporación al hábitat de las 150.000 cabras, se pretende contar con al menos 60 explotaciones ganaderas a los dos lados de la frontera, lo que generaría a su vez negocio en queserías, industrias lácteas, mataderos, transportes e incluso establecimientos hosteleros vinculados al aprovechamiento del turismo que pueda generar la cabra. En total, 558 empleos directos.


Para todo ello, se prevé una inversión necesaria de más de 48 millones de euros que se pretenden gestionar a través de una empresa mixta de capital público y privado. Según explica Pascual, bajo el lema 'Una acción, una cabra', todos los habitantes de la zona abarcada por la AECT «podrán aportar dinero para sufragar una cabra o bien terrenos, ya que hay mucha gente que tuvo que abandonar estos pueblos buscando opciones laborales y ahora cuenta con fincas de su propiedad que están abandonadas y que podrán poner a disposición del proyecto».


Para el alcalde de Trabanca, la inversión «es muy importante, pero su rentabilidad también lo es», ya que se calcula una previsión de ingresos globales al año de 30,4 millones de euros, además de las consecuencias positivas en la prevención efectiva y natural contra incendios y la recuperación de razas en peligro de extinción.

El Norte de Castilla.
......................................................................................................................................................................



De quien haya salido la idea no es mala, Esta noticia si se lleva a cabo pudiera ser un alternativa para apaliar el envejecimiento y devolver a la comarca la natalidad para continuar viva, y al mismo tiempo liberar el monte de los incendios muchas veces provocados
No será fácil sacar adelante un proyecto de tal envergadura, por un lado, los pueblos de la comarca están plagados de paredes, muchas de ellas deterioradas por el paso del tiempo, y con la llegada de las cabras quedarán derruidas en su totalidad siendo un perjuicio para los dueños de las fincas.

Falta saber de qué manera se llevará a cabo el pastoreo de esas cabras, si será a modo de cooperativa con pastores remunerados, o serán pastores que percibirán un porcentaje de los beneficios. De ser la primera opción, podemos pensar en aquél refrán que dice” La oveja de muchos el lobo la come”. Quiero decir con esto que muchas se perderán por el camino, y otras las come el lobo. Por otra parte pienso que el oficio de pastor o cabrero tampoco es fácil, tengo la experiencia de haberlo vivido en mi juventud, pienso que eso no se aprende de hoy para mañana, más bien se tiene que haber mamado, se tiene que haber crecido al lado del ganado, viviendo el pastor única u exclusivamente para el ganado. Como quieran poner pastores a relevos de 8 horas como creo haber leído en algún otro artículo, van daos.
Aliste y la Raya, más que tierra de agricultura es tierra de ganado, y pienso que solo un proyecto como este de introducir ganado en la zona y todo lo que ello conlleva, puede ser a corto plazo un freno para frenar el continuo goteo de la emigración.
Gúmaro, 7 de Septiembre de 2011

sábado, 11 de junio de 2011

El DÍA DE LA SALUD

Y poco a poco y en pocos días dejaremos a trás la primavera por lo que dará comienzo el verano, y en los primeros días del mes de julio (el día 2) es la Virgen de la Salud patrona de la comarca alistana que se celebra en Alcañices donde acuden devotos de todos los pueblos alistanos que llegaban por caminos y veredas en los lomos de la sufrida burra. A parte del Cristo de septiembre, que se celebra el 14 de ese mes en San Vitero, la Salud es la última de las fiestas que se hacen en tiempo de primacera- verano a modo de romería por la comarca alistana.

Antiguamente se tenía esta fecha como referencia para comenzar a segar el centeno y el trigo, siendo estos los cereales que más se cultivan y se adaptan a la comarca alistana.

A esta fiesta también acudían vendedores ambulantes, con aperos de labranza: colleras y albardas para las caballerías, tornaderas y palas de madera para dar vuelta a la parva, hoces y guadañas. Tampoco faltaban los “Trilleros” de Cantalejo (Segovia) con los tradicionales trillos hoy ya desaparecidos o usados como piezas de museo. Tampoco faltaban los cantareros de Moveros con los tradicionales cántaros y barrilas, piezas claves para llevar el agua a la segada y la trilla con la que aplacar la sed de aquellos largos y calurosos días de siega.

Nunca olvidaré en los años de niño, cuando nos juntábamos para salir por la tarde a esperar los de la salud que llegaban a caballo en la burra con las compras en las alforjas y sombreo nuevo, y para los rapaces en el mejor de los casos podía ser un “ maragato” tradicionales de la confitería de Alcañices, el maragato, es un muñeco de dulce de rosquilla, que hoy más de medio siglo después, se continúan vendiendo en dicha confitería.

Como ya he comentado, a partir del día de la Salud,, y prácticamente en todos los pueblos alistanos, se comenzaba la segada, quizá la época más trabajosa del año en el campo alistano por la larga velada al sol, que podía ser desde las 6 de la mañana hasta pasadas las 10 de la noche, aunque de ahí debemos descontar el tiempo de las cuatro comidas que se hacían y el rato de siesta a la sombra del roble.

El cansancio nunca se notaba en los sufridos hombres y mujeres alistanos. Durante el día, y hoz en mano, se podían escuchar las coplas y canciones alistanas por las familias que en aquellos años por lo regular todas solían ser numerosas. Por las noches de regreso hacia el pueblo, se juntaban en grupos contando las anécdotas del día, o entonando alguna canción entre mozos y mozas a modo de diversión. Aún llegando a casa los mozos y mozas podían quedarse un rato sentados en un poyo en reunión tomando el fresco.

Gúmaro, 11 de Junio de 2011

lunes, 16 de mayo de 2011

EL LABRADOR EN ALISTE

De Aliste tiene que ser,
aquel labrador que canta,.
que araba con una vaca y un burro
cuando la tierra levanta.

Siempre cantado iba,
el labrador por la mañana,
andando tras de las vacas,
con sombreo en la cabeza,
y en la mano la vara..

Arre bonita arre garbosa,
nunca le dice otra cosa,
vamos algo más de prisa,
que después la mosca pica,

Cuando llega el mes de marzo,
el labrador ya va a relvar,
para remover la tierra,
y en mayo volver a bimar.

Luego en el mes de septiembre,
otra vez la vuelve a arar,
para en el mes de octubre,
la tierra poder sembrar.

Cuando ha hecho la sementera,
el trigo germinará,
y cundo llega el adviento,
el trigo tiene que aricar..

Cuando llega el mes de abril,
ya no hay paja en el pajar,
tampoco grano en el granero,
para poder amasar.

Ya llega el mes de mayo,
junio no acaba de pasar,
en julio el trigo se pone rubio
ya hay que empezar a segar.

Cuando llega el 2 de julio,
a segar comienzan ya,
no temen al calor del día,
por que pronto pan tendrán.

Unos llevan la barrila,
otros la fárdela y poco pan,
otros el barril del vino,
que en la segada no ha de faltar..

Allá a finales de julio,
a acarriar se empieza ya,
llevando la miés a la era,
para poderla trillar.

El mes de agosto en la era,
en la  fárdela hay poco pan,
menos mal que en la cortina,
los fréjoles comienzan ya.

Por fin a mediados de agosto,
a limpiar se empieza ya,
al otro día van  al molino,
y al otro pueden amasar.

Así era la vida en Aliste,
mucho sudor y poco pan,
pero ni aún con todo eso,
el labrador no dejó de cantar,.

Gúmaro, 16 de mayo de 2011

lunes, 9 de mayo de 2011

LA ROMERÍA DE LA LUZ

.

Un año más paso la Romería de la Luz que se celebra normalmente el último domingo de abril el honor de San Marcos y la Virgen de la Luz.

Esta romería tiene lugar en la Raya en el denominado Alto de la Luz, al lado de la carretera que une Moveros (Zamora) y Constantin Miranda do Douro donde se encuentra el santuario

Después de varios años, este, he vuelto a coincidir en esta fiesta en la que en 40 años he coincidido cuatro veces, pero eso sí, año tras año la he recordado con cierta nostalgia, recordando aquellos ya lejanos años 60.

Este año no ha tenido gran lucidez que digamos, por un lado, el cambio de día no ha favorecido en nada, aunque previamente se había informado en algunos medios el cambio, hubo mucha gente que no se percató de dicho cambio, y el sábado 23 y domingo 24 se presentaron en Moveros cantidad de comerciantes dispuestos a abrir sus paradas, muchos romeros también acudieron de diferentes provincias confiados en que la romería se celebraría el último domingo de abril como últimamente se venía haciendo. Este año se cambio por coincidir el último domingo de abril con el día de Páscua . Un vendedor de helados se lamentaba al llegar de Santiago de Compostela con un camión cargado de helados.

Particularmente, creo que un evento como el de la Romería de la Luz, al que acude gente de una buena parte de la comunidad castellano leonesa, así como de la vecina Galicia, se debiera establecer una fecha determinada. Todo lo que pueda alterar la fecha de celebración, puede causar confusiones entre comerciantes y asistentes que nunca es bueno.

Por otra parte, tampoco acompañó el tiempo, la tormenta que descargó el sábado día 30 en toda la comarca alistana, y los nubarrones que amanecieron el día 1 por la mañana amenazando lluvia, hicieron a que gran parte de gente optara por quedarse en casa. Igualmente los que acudieron a la romería hicieron sus compras por la mañana, abandonando el alto antes de comer. Muchos optaron por comer en casa y subir al alto después de comer, pero hacía las tres de la tarde el tiempo amenazaba lluvia, y los romeros decidieron por regresar a sus casas.

En la parte portuguesa no faltaron los comercios con las tradicionales toallas y ferreterías con navajas y machetas, el café “Palmeira” así como toda clase de árboles y plantas hortícolas, estos últimos y los vendedores de paraguas lograron hacer buenas ventas.

La parte española, aparte de los puestos de productos chinos vendidos por marroquíes y otros, poco más podemos añadir. Los tradicionales productos alfareros de Moveros, el supermercado de José Luis y Mari, Juan Prieto con productos de menaje, y un par de paradas más con utensilios para caballerías y objetos de labranza.

Por último se celebró la tradicional misa y procesión en honor a San Marcos y la Virgen de la Luz oficiada por el obispo de Miranda ayudado por los párrocos de Costantín y Moveros, tampoco faltó la banda de música de la Cámara de Miranda, y los cánticos por el coro también de Miranda.

A las 6 de la tarde los devotos a la Virgen emprendieron procesión con la Virgen de regreso a Costantin entre los estruendos de las bombas dando por concluida la romería.

Dado el regreso de emigrantes portugueses devotos a la Virgen de la Luz en el mes de agosto, desde hace años se viene celebrando una misa con procesión en el santuario que suele ser el segundo domingo de agosto. Ya antiguamente, el último domingo de agosto, se celebraba otra romería, en la que aparte del tradicional café Palmeira, no faltaban los higos y las ubas recogidos de las tempanas cosechas de las tierras mirandesas.

Gúmaro, 9 de Mayo de 2010

martes, 3 de mayo de 2011

EL FUELLE DEL CURA

La historia que voy a contar sucedió en un pueblo de Aliste, el cual no voy a á mencionar por no ser este el sitio más adecuado, pero puedo asegurar que esta historia es verídica, o por lo manos así yo lo tengo entendido.

Como muchos alistanos recodareis, o por lo menos los que estudiemos el catecismo del PP. Astete en los años 50 y parte de los 60, creo recordar. En aquellos años los pueblos de Aliste estaban repletos de gente, y ya por norma era costumbre en las semanas próximas a la pascua hacer el cumplimiento pascual con las llamadas “confesiones”. Para ello, y con el fin de hacer más breve este trabajo para que la gente no gastase tiempo haciendo colas en los confesonarios ya que las buenas gentes alistanas deberían hacer sus trabajos cotidianos y que los cuales no eran pocos, pues se juntaban varios curas de otros pueblos de la comarca para hacer las confesiones. Normalmente, nos gustaba más que nos confesara el cura de otro pueblo por aquello por aquello de que no nos conocía, y alomejor podíamos esconder alguna cosilla.

Los curas que acudían al evento, siempre paraban en casa del cura, y siempre encontraban un rato para echar la partida, y gastarse bromas entre ellos. Un día se juntaron en un pueblo de Aliste para hacer las confesiones, y el cura anfitrión tenía una joven viuda como “criada”, la cual estaba de muy bien ver, y los compañeros del cura sospechaban si el cura y la criada dormirían en la misma cama, pero no sabían cómo averiguarlo. Como los curas de tontos no tienen nada a uno de los invitados se le ocurrió como supuestamente podían saber si el cura anfitrión dormía o no con la criada. Para ello, después de comer y mientras la criada hacía las labores de la casa, un cura de los invitados cogió el fuelle de soplar la lumbre y lo escondió entre las sábanas de la cama de la criada y allí lo dejo escondido.

Al anochecer una vez acabadas las confesiones, los curas invitados abandonan la casa del cura, quedando solos el cura y su crida, encienden la lumbre y no tardan mucho en darse cuenta que el fuelle faltaba de la cocina, que era el sitio más habitual, miraron por todos los sitios y no pudieron encontrarlo, por lo que sospecharon que alguno de los invitados no tuviera fuelle y se hubiera llevado as u casa. En días posteriores el cura decidió ir a casa de los invitados uno a uno preguntando por el fuelle, y todos le dijeron lo mismo, que el fuelle lo habían visto en su cocina, pero que ellos no se lo habían robado. El cura y la criada continuaron buscando el fuelle, pero no fue hasta que pasados dos meses, que un día el fuelle apareció en la cama de la criada del cura, y fue entonces cuando los curas invitados a las confesiones descubrieron que la criada del cura no dormía en su cama, ya que en dos meses no había encontrado el fuelle, y si no dormía en su cama era de suponer que la criada dormía en la cama del cura todas las noches.

Gúmaro, 3 de Mayo d 2011