viernes, 19 de junio de 2015

LA IGLESIA DE LOBER


Principalmente en todos los pueblos de Aliste, las Iglesias están construidas de granito labrado, todas las esquineras, arcos y la torre desde la altura de las campanas hasta su coronación son de este material que es abundante desde Moveros en todos los pueblos fronterizos hasta topar con el río Duero. Gran  parte de este material usado en las iglesias de nuestra comarca proviene del subsuelo de Moveros y Fornillos, por su cercanía, y el transporte usado  para el transporte de canterías eran carros y “corzas” de tracción animal. En Fornillos y hasta no hace muchas décadas existían maestros picapedreros que a golpe de pico  se dedicaban a labrar las piedras de cantería. Últimamente utilizadas como cargaderos de puertas y ventanas para las casas.

Poco o nada sabemos de los inicios de la construcción de nuestra iglesia, pero si sabemos que se inauguró en el año 1728, siendo cura Dn. Antonio Lopez Lorenzo, pero se cree que anteriormente,  hubo otro centro de culto, dado que hay constancia que en el año 1200 Lober ya existía.

Se cree que el sitio donde hoy está ubicada nuestra Iglesia,  y a los rededores era el punto donde se enterraban nuestros muertos,  Una vez terminada la Iglesia los muertos se enterraban dentro de ella donde todavía hoy se conservan las sepulturas familiares pasadas de una generación a otra hasta el día de hoy. Hasta no hace muchas décadas, las mujeres cada domingo acudían a misa con la ofrenda de cera y las “hachas” encendidas para honrar a sus muertos de rodillas encima de la sepultura. Más tarde, los muertos se empezaron a enterrar alrededor de la Iglesia, antes del asfaltado de la plaza, podían verse las sepulturas macadas con piedras, clavadas en el suelo. Estas sepulturas, tanto las de dentro de la iglesia, como las de fuera de ella eran de más  o menos de un metro de longitud, y  según comentarios de nuestros antepasados, los muertos eran mutilados de piernas antes de enterrar. Más tarde, se construyó el cementerio que había detrás de la Iglesia y que estuvo en servicio hasta el año 1924, fecha en que se construyó el que está en servicio hasta el día de hoy.

La patrona que reina en nuestra iglesia es Santa Marina, nadie sabe porque esta mártir gallega fue escogida para ser  la patrona de Lober que está ubicada en la parte alta del Altar Mayor. Allá a finales de 1900, la imagen de Santa Marina se cayó de su pedestal de unos 6 metros de altura y la imagen quedo intacta. Otro tanto ocurrió allá por los años 50, y la imagen volvió a quedar intacta, aunque la piedra de cañería que había en el suelo de unos 15 centímetros de grosor se rompió del impacto.

Durante mis 66 años de vida, la iglesia ha recibido varias modificaciones, siendo el suelo el que continúa siendo de origen, recuerdo que por los años 50 se derrumbó la cúpula que corona la parte del Altar Mayor. En los años 60 se repicaron las paredes del interior y se dejaron vistas algunas piedras como el arco central y entrada, así como otras piedras del interior.

Debido al desequilibrio de la torre, con una inclinación considerable hacia el tejado de la Iglesia, se procedió a su reforma en la década de los 2000 por el constructor del pueblo Ángel Casas, sacando las piedras numeradas para volverlas a colocar en el mismo sitio que estaban, y fue en esta década también cuando una tormenta deslizó un rayo sobre la cruz que corona la torre rompiéndola en varios trozos, por lo que la torre quedo descabezada por un tiempo, hasta que se rehabilito con otra de las mismas características, pero ligeramente más alta y delgada.

En la parte trasera de la Iglesia había una ventana con dos palos en forma de cruz que daba acceso a un cuarto que había en el interior de la Iglesia, dicho cuarto carecía de entrada alguna y ahí era donde se tiraban los restos humanos que aparecían cuando se abría una sepultura en el cementerio. También recuerdo que de niños, cuando se nos caían los dientes, los depositábamos en dicho cuarto tirándolos por la ventana.

En el año 2013 se rehabilito el tejado de toda la Iglesia, desde entonces presenta el tejado una forma ligeramente curvada, curva esta que se irá prolongando con el paso de los años. Con esta rehabilitación también se elimino el cuarto del huesario, que quedo añadido a lo que era el cuarto de los muebles, que era donde se guardaba el "tumbo" y otros utensilios eclesiásticos que se usaban en las diferentes ceremonias religiosas



Gúmaro, 19 de junio de 2015

martes, 16 de junio de 2015

REFLEXIONES Y RECUERDOS DE MI PUEBLO: LOBER


Avanzando el mes de junio con calores propias del mes en los atardeceres, y después de un largo día de trabajo, se  dejaba oír el repicar de las guadañas sobre las bigornias a golpe de piqueta para dejar la herramienta a punto de siega para la mañana siguiente. La guadaña es una herramienta (hoy ya casi una pieza de museo) con la que se segaba la hierba de los prados en el mes de junio, que una vez segada y seca convertida en heno, se almacenaba en pajares  para alimento en el invierno principalmente para las vacas.

La guadaña debía estar en su punto de preparación para llevar a cabo un buen segado del césped de los prados, al mismo tiempo que, con una herramienta bien preparada el esfuerzo físico era mucho menor que con una herramienta desajustada. En muchos parados la existencia de topos y lombrices, (especialmente en los más frescos) era frecuente encontrarse con pequeños montones de tierra sacadosdos por los topos, y también las llamadas lombriceras, unos pequeños agujeros que las lombrices hacían en la tierra sacando la tierra al exterior. Todo esto contribuía a cegar la guadaña,(dejar el corte desgastado)  cuando esto sucedía había que picar el corte de la guadaña apoyada ésta en una bigornia a golpe de piqueta procurando que el corte no quedara curvado, luego, periódicamente con una piedra esmeril, que normalmente se llevaba metida en un cuerno de vaca colgado en el cinto con agua para que la piedra permaneciera humedecida en el momento de sacar la piedra para afilar.

La siega de la hierba con la guadaña era un trabajo muy duro y cansado, generalmente este trabajo era llevado a cabo por los hombres, para ello era imprescindible una buena alimentación, por lo que se guardaban los lomos de los cerdos de la matanza embutidos en las tripas culares, y un buen jamón curado acompañado de un vino casero.  La siega de la hierba, generalmente se hacía por la mañana,  por la tarde se recogía la que se había segado tres o cuatro días antes, una vez se había dejado secar y en el momento del guardado aprovechando las horas de calor con el fin de que entrara en el pajar bien seca para evitar el posterior fermentado a causa de la humedad.

Si el segado de la hierba requería el esfuerzo físico anteriormente dicho, la recogida no lo era menos. Primeramente se tenía que cargar en el carro con una tornadera especial con tres dientes largos y un cuarto que la acompañaba por encima, con esta tornadera se tiraba en el carro, subido en el carro la recibía una segunda persona que la iba componiendo para que  durante el transporte la hierba no cayera por el camino, pues dependiendo del terreno, a veces los caminos eran pedregosos produciendo continuos movimientos en el carro.


Otra odisea era cuando se llegaba al pajar, principalmente la hierba se recogía en pajares con una puerta pequeña y sin ventilación, por tal motivo, la hierba despedía un polvillo propio de la hierba, el cual se acumulaba en las vías respiratorias, dando ligar a continuos estornudos, a lo que tenemos que añadir los posibles picazos de los cardos que en muchas ocasiones acompañaban la hierba. Otras veces se guardaba en tenadas o desvanes, principalmente las tenadas tenían más respiración y el polvo no causaba tanto daño a las personas, pero era bastante trabajoso por tener que subirla a golpe de tornadera a lo alto.

Quizá el mes de junio fuese el más trabajoso, y en el que más tareas había que desarrollar. En este mes también venia la siega de la cebada, que más o menos se segaba  a mediados de mes. Llegada esta época los graneros de casi todas las casas tocaban fondo, pues con la siega de la cebada y su posterior trillado y limpiado y aprovechando las ultimas aguas de los ríos se llevaba al molino con lo que de esta manera se hacía provisión de pienso y paja principalmente para los cerdos.

También en este mes de junio era frecuente atender los huertos, plantación de remolacha, riego de patatas y lino y aún, el preparado de arada de algunas tierras de cereal, (bima) que había que hacerlo durante las primeras horas de la mañana antes de que apareciera la tan temida mosca que picaba a las vacas con la posibilidad de que se produjera cualquier desgracia.

Otro trabajo que también entraba dentro de este mes de junio era la esquila de las ovejas, en este mes las ovejas se despojaban de su vellón, con lo cual se aliviaba bastante el calor que la lana produce al animal.


Gúmaro, 16 de junio de 2015

domingo, 19 de abril de 2015

TUVE QUE MENTIR PARA QUE ME DIERAN TRABAJO.

Era en el invierno del año 1963, corrían tiempos difíciles y en la comarca alistana se comenzaban  a hacer las primeras obras para enlazar los pueblos principales con carreteras. Estoy hablando de la carretera que une Gallegos del Río con la N 122. Esta carretera en sus orígenes se hizo en dos tramos, primera mente se hizo un tramo de unos 4 klm de caja desde la N 122 hasta la raya de Lober con Mellanes en las inmediaciones de Vaniella. Esta obra comenzó por los años 1963 y duro unos dos años trabajando a pico y pala, no había hormigoneras para hacer material para alcantarillas, solamente un carro de tracción animal se usaba para movimiento de tierras o de tablones de un sitio a otro. Fue una obra muy mal hecha, se dieron muchos destajos, y por parte de los trabajadores hubo mucha picaresca, vamos a suponer que el capataz daba una tarea para 8 horas de X metros de caja para 6 trabajadores, el capataz, como tenía asignado trabajo a esos trabajadores por su cuenta no era necesario que estuviera presente en el tajo, por lo que esos trabajadores aprovechaban u ausencia para cortar haces de leña  y meterlos en la caja con unas paladas de tierra aumentando así la producción, pero con el paso del tiempo, y al pudrirse la leña bajo la tierra se formaron inmensas lagunas en la carretera. En un principio este tramo no se asfaltó, simplemente se hizo la caja y se le puso una capa de piedra machacada a base de golpe de porrilla y así permaneció por varios años, hasta que por fin se hizo otra vez caja nueva y se asfaltó.

Posteriormente, ya en el año 1966 se comenzó el tramo dese Vaniella  a Gallegos del Río.  (unos 5 Kms)  En este tramo ya se empleaba maquinaria, como tractores con traílla para desmontes y rebajes, algún camión para movimientos de tierras, motoniveladora para nivelar la caja, y aún se usaba un carro tirado por un macho para pequeños transportes, prácticamente el trabajo personal era para construir alcantarillas con obra, aunque aún se carecía de hormigonera para hacer hormigón  y se necesitaba bastante mano de obra.

Yo contaba aquella primavera con 17 años recién cumplidos, aunque mi aspecto físico ya zurcido del trabajo de casa  aparentaba más de 20. Pero la empresa Hermanos Blanco  que era la encargada de llevar las obras a cabo, solo daba trabajo a los mayores de 18 años, puesto que los menores debían se afiliados como pinches, y en aquel momento la empresa solo necesitaba personal para trabajar en la construcción.

Recuerdo que era un día lunes alrededor del 15 de marzo de 1966, y yo había pensado de ir a pedir trabajo al jefe de la obra, que vivía en las inmediaciones de la era de Gallegos del Río en una casa que el Ayuntamiento le había proporcionado, llegando a su casa pasadas las 9 de la mañana, yo llevaba cholas con herraduras para aparentar un poco más alto, y decir que ya tenía más de 18 años. Cuando llegué a su casa, toque en la puerta con el nudo  del dedo medio a lo que salió su mujer, y me dijo que su marido ya se había ido a la obra, pero que siguiera la carretera que en el camino lo encontraría, y así lo hice, después de haber caminado unos tres kilómetros  divisé a lo lejos a un hombre alto y delgado que caminaba lentamente, con   un buen paso cada vez me acercaba más a él, pero pensando lo que le iba a decir sin que se me trabase la lengua. Por fin llego a su altura, y al llegar a su lado lo saludo con un buenos días, a lo que me respondió con lo propio, y recuerdo que le dije estas palabras: Vengo de su casa, y vengo para pedir trabajo en la obra. El Sr. Alfredfo que así se llamaba, se paró por unos instantes para mirarme de arriba abajo, y continuando su paso, después de un par de minutos me dijo: Cuántos años tienes? , yo sin pensarlo le dije: la semana pasada cumplí 18, volvió a meditar otro par de minutos, me volvió a mirar otra vez de arriba abajo y me dijo: Bueno, si quieres trabajar,  mañana mismo  vienes  a la obra donde estamos trabajando a las 8 de la mañana y te presentas al capataz de mi parte y le dices que te tome la afiliación,  yo le respondí con un, vale y hasta mañana.

Con esta respuesta marcho para casa, le digo  a mi madre que para mañana me prepare la merienda que me voy a trabajar a la carretera, mi madre por la noche me hizo una tortilla de patatas y lo más seguro que algo de tocino a lo que yo añadí una botella de vino casero abundante en aquellos años.
A la mañana siguiente, cojo mi mochila y me uno a la cuadrilla de Lober camino de  Majada Llagona que era donde estaba el tajo, llegando allí, me presento a l capataz, y recuerdo que me dijo: Bueno, ahora te vas a aquellos tableros que hay allí y los empiezas a limpiar de cemento seco y le quitas las puntas que tengan  que después empezaremos a hacer un encofrado en la alcantarilla, y luego te tomo la afiliación. Antes de terminar este trabajo, vino  con una carpeta, se sentó encima de un tablón y me dijo que me iba a tomar la filiación, todo fue verbal, no tenía D.N.I.  Cuando me pregunto el año de nacimiento le dije un año antes para que constara que  tenía 18 años cumplidos.

Así estuve tres meses trabajando, la mayor parte de ellos en el puente de Gallegos del Río sobre el río Aliste por un sueldo de 800 pesetas a la quincena, unas 1600 pesetas al mes que entregaba en mi casa y mi padre me devolvía si había suelta alguna moneda.

Y finalmente de esta experiencia vivida tengo una anécdota para contar, anécdota que cada vez que lo pienso se me ponen los pelos como escarpias aunque al final todo se quedó en un susto.

Como ya comenté más arriba, la empresa tenía un carro y un macho para hacer pequeños transportes y para llevar y traer la herramienta. La bestia  la cuidaba un tal Antonio (Antonin) de Gallegos del Río. Una tarde después de trabajar nos dijo que iba a Lober a buscar unos sacos de paja pata el macho, y que si queríamos nos llevaría en el carro, pues bueno, no venía mal después de trabajar que te llevaran en el carro hasta casa, subimos al carro Antonio el carrero, Rufino Ramos, Gregorio Romero Andrés Fernández (Andresin) y yo.  Al  llegar a Majada Llagona viniendo desde  Gallegos del  desvió el carro por el camino de Domez para acortar camino, y cuando llegamos a la altura del molino del pozo sondeo que ya comienza cuesta abajo, Andresin  cogió la pata cabra de la herramienta y le dio al macho por  tres o cuatro veces en el lomo, el macho se desbocó a correr sin que nadie lo pudiéramos parar, pensábamos que llegando al paso estrecho de la calleja de arriba de la era el carro se volcaría y pasaría una desgracia,  así nos fuimos tirando  con el carro a toda velocidad antes de llegar a la calleja, la suerte de todos que nada más  nos hicimos arañazos  excepto a Rufino Ramos que se hizo daño en las costillas por lo que se estuvo quejando todo el verano.


Gúmaro, 19 de abril de 2015

sábado, 13 de diciembre de 2014

RECUERDOS Y REFLEXIONES DE NAVIDAD


Después de las matanzas que la mayor parte de ellas tenían lugar entre el 15 de noviembre y el 15 de diciembre, entre de las primeras estaba la de mi abuelo Antonio que no se alargaba más del 15 de noviembre, pues ya en aquellos años en que ya contaban con más de 70 de edad cebaban un cerdo solo, el cual algunos años llego  a pesar 18 arrobas, con el que tenían más que suficiente para cubrir sus necesidades durante el año.

ÇPues acabando todo ese de las matanzas, que más bien  se vivía como una fiesta sobre todo los más pequeños, llegaba la Navidad. La Navidad comenzaba a notarse el día 22 con la  tradicional musiquilla del canto de los niños del colegio de San Idelfonso, que escuchábamos con atención apuntando los primeros premios de la Lotería de Navidad por si podía caer alguna pedrea o reintegro en lo que se hubiera jugado encasa, que nunca era más de una participación de 5 pesetas que hubiéramos comprado al cartero.


Por el día 22 comenzaban también las tan esperadas vacaciones escolares, comenzaban a llegar al pueblo los estudiantes que estaban en la ciudad, en aquella época casi todos internos en algún colegio. También llegaba algún familiar que podía estar trabajando fuera y regresaba para pasar la Navidad con la familia, y que llegaba cargado con un paquete de turrón para repartir a los familiares, pues creo que el primer turrón que llego a los pueblos alistanos era de procedencia de algún familiar que o bien lo enviaba por correo o bien lo traía personalmente cuando llegaba para esas fiestas.


La noche del 24 de diciembre se celebraba con una cena, casi siempre era a base de pulpo que se cocía en el pote grande con patatas enteras. El pulpo no era congelado como es ahora, era un pulpo que se llamaba de media cura, un pulpo seco, el cual se debía poner en remojo durante dos o tres días y así volvía a su estado natural aumentando de tamaño y peso. Este pulpo dejó de comercializarse en Aliste a final de los años 60, si bien pudo adquirirse en una casa de comidas de Alcañices hasta los años 80. Una vez cocido el pulpo de picaba en la cazuela de barro y las patatas en otra, las cuales eran aliñadas con aceite, pimentón y unas arenas de sal gorda comiendo primero patatas y luego el pulpo. El agua sobrante de cocer el pulpo se guardaba para días después volver a cocer otras patatas, estas ya sin pulpo, pero que esa agua le daba a las patatas el característico sabor del pulpo. La única bebida que acompañaba a la cena era el vino casero que prácticamente había en todas las casas, los postres podían ser como ya comenté antes alguna tableta de turrón (regalo de algún familiar) o también se solían guardar uvas de la vendimia, las cuales ya en estas épocas del año estaban pasas.


En el pueblo de residencia del cura había misa de gallo a las 12 de la noche, a la que solían acudir sobre todo los mozos de otros pueblos, a veces, la mocedad en la misa del gallo hacían la celebración de la cordera, que consistía en ofrecer una cordera a la Virgen por parte de los pastores. Esta cordera no se mataba ni se vendía, un pastor la llevaba a su rebaño y la cuidaba durante todo el año. Cuando la cordera era adulta criaba y así a veces la Virgen llegaba a tener hasta ocho o diez ovejas, si no las comía el lobo, porque a veces cuando el lobo se llevaba una. El pastor decía que era la de la Virgen.


La comida del día de Navidad era  principalmente de productos de la matanza, y casi en todas las casas se ponía un pote a la lumbre de tamaño medio con un botillo, un trozo de tocino y chorizo acompañado de  unas berzas, y  buen vino casero recién sacado de la cuba, para postres podían ser otra vez uvas y o alguna manzana, pues las manzanas es una fruta que conserva en condiciones optimas el clima alistano.


El día de Año nuevo era costumbre los rapaces ir a pedir el aguinaldo a los padrinos, para eso  era necesario levantarse muy temprano, algunos padrinos se limitaban a dar como aguinaldo una linguaniza, las cuales, en esas fechas estaban aún colgadas en las cocinas para que quedaran ahumadas y ya estaban en condiciones optimas de curación. Otros padrinos podían llegar más allá y regalaban algún paquete de galletas, higos pasos, cacahuetes o avellanas.


Pero el día más esperado por los “rapaces”era el día 5 de enero para ir a cantar los reyes por  casi todas las casas del pueblo comenzando por un lado y acabando por el otro, simplemente se dejaba alguna que el año anterior no nos hubieran abierto la puerta, pero para lograr todo esto había que ganarlo haciéndonos cantar todo lo que sabíamos y algo más. Lo más normal es que todo mundo nos daba algo, desde unos caramelos, nueces, entremozos, castañas, aceitunas negras, avellanas o higos, hasta en algunas casas nos sacaban una jarra de vino que bebíamos a la roda, pues en la época que yo me crie, era normal comenzar a beber vino a edades tempranas. Lugo dodo esto lo repartíamos de la manera mejor posible, aunque siempre a la hora de repartir se hacía valer la ley del más fuerte. Por la noche, en muy pocas casas los reyes dejaban juguetes. Yo recuerdo que dejaba las cholas bien untadas para que las vieran bien limpias, y en el mejor de los casos me dejaban unas avellanas o cacahuetes.  Los juguetes teníamos que hacerlos nosotros, así aprendíamos a manejar herramientas. Pues en nuestra tierra alistana era necesario conocer desde pequeños las diferentes herramientas necesarias para construir toda clase de aperos y artilugios para la labranza.


Gúmaro. 13 de Diciembre de 2014

martes, 9 de septiembre de 2014

ALISTE Y LA COMARCA ALISTANA



La comarca alistana y especialmente la  Sierra de la Culebra está considerada como uno de los espacios naturales más interesantes de Europa.


UBICACIÓN:
La comarca alistana es una comarca española en la comunidad de Castilla y León situada al noroeste de la provincia de Zamora. Está situada formando limite con Portugal denominado este límite normalmente como “La Raya”.


Ocupa una superficie entorno a las 194.000  hectareas, la comarca se compone de dieciséis municipios o  Ayuntamientos, siendo Alcañices la capital de la comarca alistana. La comunicación desde la capital de provincia se realiza por tres arterias principales, una ferroviaria (Zamora – Orense) que recorre la falda de la Sierra de La Culebra, otra en Auto Bus por carretera comarcal, La Hiniesta, Carabajales, hasta enlazar con la ribera de Aliste para acabar en Las Figueruelas, y una tercera línea de Auto Bus por la N. 122  proyectada en la actualidad  como Corredor del Duero Zaragoza – Portugal.


HIDROGRAFIA:
Varios son los ríos y arroyos que corren a lo largo y ancho de Aliste y todos ellos pertenecen a la cuenca del Duero. Algunos de ellos han ocasionado profundos valles comop es el caso del arroyo Cabrón que desciende desde Peña Mira (punto más alto de la sierra de la Culebra, o el rio Manzanas, que en su primer tramo da lugar al Valle de los infiernos a su paso porm Santa Cruz de los Cuerragos, este río en uno de sus tramos hace frontera con Portugal.


El rio principal de Aliste es el rio que lleva su nombre: El río Aliste, este rio tiene su nacimiento en la falda de la Sierra de la Culebra en el municipio de San Pedro de las Herrerías. El río Aliste a lo largo de su recorrido recibe el caudal en invierno y primavera de varios arroyos, entre los cuales podemos destacar el Ríofrio o el Espinoso que vierten sus aguas al Río Aliste por la derecha procedentes también de la sierra de la Culebra, Por la izquierda recibe las aguas del río Cebal, que recibe las aguas del Campo Aliste, y del río Mena que nace en el municipio de San Juan del Rebollar, siendo este río uno de los principales en reserva de cangrejo autóctono. El rio Aliste se interna en tierras de Alba en el municipio de Domez de Alba y siguendo su cauce por estas tierras desemboca en el Rio Esla.  A su paso por Domez de Alba sus aguas son retenidas por el salto de Ricobayo para la producción de energía eléctrica. Su recorrido total es de unos 72 kilómetros aproximadamente.


Entre la pesca del rio Aliste debemos destacar que en el siglo pasado su pesca era rica y variada con especies autóctonas, más tarde desde la construcción del embalse del Esla  desaparecieron las anguilas,  la concha de río y  el cangrejo y más tarde con la inclusión de los depredadores ya no quedan Bogas, Escallos ni  Sardas, y hasta la presencia de Barbos se ha mermado bastante, abundando básicamente especies no autóctonas introducidas artificialmente como las Carpas y el gran depredador Lucio


FAUNA:
La fauna mayoritaria en la comarca alistana es el corzo, el jabalí y el ciervo, existen especies protegidas como el gato montés  y la nutria. Pero hay que destacar que la especie protegida en esta comarca en la que se incluye la Sierra de la Culebra el  lobo ibérico, siendo en esta Sierra donde se encuentra la mayor reserva de el lobo ibérico de toda Europa Ocidental.


Resulta interesante en la última quincena de septiembre y en la primera de octubre lo que se llama “berrea de los ciervos” berrido este  de estos animales debido al comienzo de el periodo de celo.
Además de la mencionada fauna debemos añadir la existencia de liebres, conejos, perdices, palomas torcaces el tejón europeo entre otras.


Entre los rectiles debemos mencionar el lagarto ocelado (especie esta ya en peligro de extinción), la víbora hocicuda, culebra bastarda, la culebra de escalera, o la culebra lisa europea, y la lagartija entre otras.


En los años 50 se hicieron especialmente en la Sierra de la Culebra y en la cordillera fronteriza con Portugal importantes plantaciones de pinos, a lo que se han adaptado otras especies cobre todo de aves, entre las que están el carbonero garrapinos, el herrerillo capuchino que pueden anidar en las copas de los pinos mientras que el aguilucho cenizo y la cogujada montesina abundan en los pastizales y matorral.


FLORA:
Desde principios del siglo xIx ya exixtían en la comarca alistana la presencia de castaños y extensas majadas de robles jaras y urces, por lo que estas son las especies autóctonas de la zona. En la actualidad y debido a la gran repoblación de pinos llevada a cabo en los años 50 en la Sierra de la Culebra es esta la especie dominante. Debido al goteo de emigración sin interrupción desde los años 60  hacía las zonas industrializadas del resto de España, ha llevado a una despoblación cercana ya al 60% en la comarca alistana, de la población actual podemos decir que la media de edad está en los 65 años aproximadamente, y fruto de esto la mayor parte del campo no se trabaja, lo que da lugar a un continúa avance del matorral en el que predominan las jaras, el tomillo, la escoba y el codeso. Estas especies florecen bien entrada la primavera, por lo que el campo alistano presenta una alfombra de colores mezclados siendo la segunda quincena de mayo y la primera de junio el tiempo ideal para visitar la comarca alistana.


En la riberas de Aliste predominan los chopos, álamos, alisos y mimbreros, y especialmente en la ribera del río Cebal predominan los fresnos, muchos de ellos centenarios.


El Olmo, denominado localmente “Negrillo” fue la especie de árbol autóctona que más se adapta al clima de la comarca alistana. Principalmente su madre fue empleada en pracicamente todos los aperos de labranza y puertas, su hoja formó parte del alimento de los cerdos durante cientos de años. Esta especie está amenazada por la “Grafiosis” desde los años 70, si bien la enfermedad ataca a ejemplares adultos, manteniendo los arboles más jóvenes hasta que alcanzan aproximadamente los cuatro o cinco metros de altura.

VIDA:
Economicamente Aliste es una comarca marginada donde predomina principalmente la agricultura y la ganadería, siendo esta ultima la que en los últimos años ha tenido una mayor aceptación. Posee pequeñas explotaciones hortícolas con productos de muy buena  para el consumo familiar, algunas de ellas re riegan con agua de manantiales poco profundos, usando para extraer el agua un artilugio llamado Cigüeñal , invento este introducido por los romanos. El terreno está dividido en pequeños minifundios, y gran parte de ellos cerrados con paredes  y fíncones  de piedra con entradas estrechas que no permiten la entrada de maquinaria  para las labores agrícolas.  En las cuencas del Esla y del Duero posee una importante industria de energía eléctrica, motivo por el cual quedaron anegadas las tierras más fructíferas de la ribera del Esla. El agua del campo Aliste es transportada por REE transformada en energía a otras comunidades, a las cuales, los alistanos tenemos que pagar el IVA correspondiente de nuestra propia agua transformada en energía.

TEXTIL:
La siembra de lino fue importante en la comarca alistana hasta bien entrados los años 70, existen denominaciones populares ( linares) para indicar la tierra donde se sembraba el lino. Después de la tierra bien fabricada, se sembraba el lino allá por el mes de abril, y se recogía por el mes de julio, se extendía en las praderas para que se secase bien, después de desbagarse se recogía la linaza para sembrar, y otra parte se guardaba para medicina (cataplasmas)  y el resto se vendía. El desbagado era contaminante para el río y la fauna que en el vivía, por eso se desbagaba alejado de  este. El lino se hilaba a lo largo de todo el invierno en los hilandares nocturnos cuando quedaba tiempo libre de hacer trabajos del campo o guardar el ganado, principalmente este trabajo era de las mujeres, la ausencia de luz eléctrica en nuestra comarca alistana hacia que se tuviera que hilar a la luz de candiles de petroleo o aceite. El hilo del lino después de un largo proceso se tejía en telares de la zona donde aún se pueden ver como piezas de museo. Debemos tener en cuenta que, el lino y la lana fueron las dos materias primas para confeccionar toda la ropa usada en nuestra comarca hasta no hace muchas décadas.


HISTORIA:
La comarca alistana aparece desde la antigüedad bastante poblada, siendo numerosos los castros conservados, según estudios realizados indican que estos castros igualaban casi al de los pueblos por los que fueron sustituidos, aunque parce ser que los castros ya estaban abandonados cuando os pueblos se formaron.


De la Edad Media no hay muchos datos sobre la comarca alistana, los más interesantes son los que se refieren a San Vitero, en el que se cita en un documento de  Alfonso III en el año 895 de nuestra era. En el año 1171 se encuentra la primera referencia a Domez, y unos 70 años despues se encuentran referencias  de Nuez de Aliste y de las Figueruelas en relación al  monasterio de Moreruela.


Se tienen referencias de que alrededor de los años 1210 Alcañicer era una población fortificada y que pertenecía a la Orden de los Templarios, concedida por Alfonso IX de León, privilegio que en 1255 confirma Alfonso X el Sabio concediéndole a la Villa la captación del impuesto de “la martiniega” que se recogía en las comarcas de Aliste. Alcañices al día de hoy aún conserva restos de la muralla fruto de la ocupación templaria entre los que se encuentra la torre del reloj visible desde toda la Villa.
El Marquesado de Alcañices es un titulo mobiliario español concedido por Carlos I de España en 1553 a Francisco  Enríquez de Almansa por su participación en la Batalla de Villalar luchando en el bando realista de los Comuneros. Su nombre hace referencia a la Villa de Alcañices, señorío que gozaba la persona a quien fue concedido el titulo.


Al fallecer sin sucesión la IX Marquesa en 1713 Teresa Enríquez de Velasco, el marquesado pasó a la familia Enríquez duques de Medina de Rioseco y Almirantes de Castilla, y cuando murió la marquesa María de la Almudena Enríquez de Cabrera y Almansa en el año 1741, elñ titulo paso a los Condes de Grajal.


En la actualidad el titulo de Marqués de Alcañices pertenece Juan Miguel Osorio y Bertran de Lis XIXduque de Alburquenque y XX Marqués de Alcañices


ARQUITECTURA:
La  arquitectura  popular alistana es la manifestación más genuina de la vida en el campo alistano, las dimensiones de la vida rural están reflejadas en las rústicas pareces  y fincones que cierran buena parte de las cortinas y prados en las tierras más fértiles alistanas. La arquitectura alistana encierra una infinidad de formas, diseños y soluciones  que se adaptan  a las necesidades individuales,. Entre la materia prima podemos destacar las pardes de piedra  abundante en toda la zona, pegada con una mezcla de barro y paja, destaca la elaboración de adobes para tabiquería hechos con tierra mezclada con muña, así como la pizarra para las cubiertas de los tejados muy abundante  en la zona de la sierra de la Culebra, debemos destacar también el granito que abunda  en los pueblos de Moveros, Brandilanes, Fornillos  Fonfria y toda la zona de la desembocadura del rio Esla en el Duero. Gran parte de la arquitectura de las iglesias de toda la comarca alistana está construidas con granito labrado. Discreta y callada la arquitectura popular que conocemos es el legado de una forma de vida perdida y no añorada que aún puede darnos lecciones de nuestro pasado y sobre el buen hacer de unos hombres y mujeres incansables que supieron aprovechar  hasta el extremo la materia que los rodeaba en el medio que les tocó vivir.

4 de septiembre de 2014

Gúmaro

martes, 2 de septiembre de 2014

A TODOS LOS EMIGRANTES Y DESCENDIENTES DE ALISTE


La comarca alistana se ha distinguido desde siempre como tierra de emigrantes. Ya en los años 1800 y 1990 muchos jóvenes y adultos tomaron la decisión de salir mundo adelante buscando una mejor fortuna en otras partes de nuestro planeta. En un principio se dirigieron surcando los mares hacia tierras de Cuba y Buenos Aires, pero no todos les esperaba buena surte como e puede ver en otro artículo de este mismo blog.

A todos ellos le debemos el coraje  y la decisión que tuvieron para llegar hasta el último rincón de nuestro planeta donde había otras culturas y llevar hasta ellas un poco de la nuestra. Algunos alistanos formaron pequeñas comunidades en lugares remotos al otro lado del Atlántico, donde todavía hoy queda alguna palabra de nuestro dialecto alistano, y que también dejaron sembrados los apellidos alistanos, los cuales, al día de hoy buscan sus raíces a lo largo y ancho de nuestro Aliste.

En los años 60, los alistanos continuamos  con el coraje de buscar otras formas de vida, no mejor, si no diferente, esta vez hacia el centro de Europa donde la industria estaba más desembolupada que en nuestro país, y más tarde el goteo de la emigración fue principalmente desde Aliste hacia el norte de España, Madrid y Cataluña.

Todos ellos, entre los que también me cuento, hemos llevado a lo ancho del mundo  con mucho orgullo la honradez alistana, y hemos dejado un hueco en nuestra tierra para que la vida haya sido durante todos estos años más llevadera para los que decidieron quedarse en ella.

A los emigrantes alistanos les dedico este articulo con cariño  desde Tierrasdealiste si me leen allá donde estén, con la esperanza de que los sentimientos y experiencias alivien de alguna manera el acido siempre amargo de las distancias, y que este blog le sirva como un puente entre el lugar que ahora viven y la tierra alistana que un día dejaron con los ojos anegados por los sentimientos.

Quisiera desde este blog enviar una abrazo a todos los hijos de Aliste emigrados, y decirles que no se olviden de nunca de la tierra que los vio nacer y que un día los dejó marchar, pero como lo haría una buena madre, nunca los ha olvidado.

 A todos los emigrantes y descendientes decirles que sientan este blog como su casa virtual que hace que se mantenga el calor vivo entre alistanos/as a pesar de las distancias y océanos que nos separan.

Un abrazo.

2 de septiembre de 2014.

Gúmaro

domingo, 31 de agosto de 2014

CONSUMIDORES DE TIEMPO LIBRE REMUNERADO


Desde mediados de los años 60 todos hemos dispuesto de un tiempo estival de ocio que cada uno consume a sus posibilidades, unos lo consumen en pasar un tiempo al lado de la familia, incluso ayudar en las faenas de recolección como casi todos los alistanos hicimos hasta no hace muchos años,  año tras año que, aun a sabiendas de desollar nuestras manos acudíamos a nuestros pueblos de origen.

Hasta mediados de los 60, apenas unos cientos de madrileños más privilegiados acudían unos días de veraneo para refrescarse en las playas del norte de España, y los catalanes huían del suburbio de la ciudad para remojarse en las cristalinas aguas de la Costa Brava. Era la época del 600 y comenzaban a llegar a nuestro país los primeros europeos que a un precio ridículo podían revolcarse 15 días al sol en las arenas de nuestras playas mientras la masa obrera en España  calzando zapatillas de esparto y pantalones azules apenas teníamos de descanso las ocho horas dominicales. Debido a la invasión europea de veraneantes en nuestro país, se comenzaron a construir verdaderas ciudades donde solo había campos de cultivo en toda la costa mediterránea para albergar a todos aquellos europeos atraídos por nuestro sol, gastronomía, cultura y folclore.

Desde mediados de los años 70 son muy pocos los españoles que no se han pasado una semana  de relax consumiendo su tiempo libre en las costas valencianas o andaluzas, facilitando consumir mejor este tiempo  con la llegada del IMSERSO, si mal no recuerdo en el año 1978.

 El IMSERSO  es un instituto que depende de los Servicios Sociales que se encarga de programar turnos de vacaciones para los jubilados cubriendo así las plazas que los turistas en temporada baja dejan de ocupar, con lo cual se pretende alargar la temporada turística manteniendo así las plazas turísticas que nuestro país necesita.

Durante  los últimos años los jubilados aún jóvenes procedentes de las reconversiones industriales llevadas a cabo en los últimos años han tenido la oportunidad de disfrutar cada año de unas vacaciones asumibles a su pensión, si bien, de alguna manera viene a compensar los primeros años de vida laboral cuando calzaban las zapatillas de esparto y el pantalón azul de trabajo durante toda la semana.

Desgraciadamente, cada vez menos gente puede tomarse unas semanas de vacaciones. Por una parte, la escasez de trabajo no permite hacer un extra fuera de casa. Muchos pensionistas dejan de planear vacaciones para ayudar a sus hijos y nietos en situaciones críticas, por otra, gran parte de hipotecas contratadas por gente inexperta en tiempos de vacas gordas, están haciendo imposible generar unos ahorros para vacaciones. Y finalmente por otra, la precariedad laboral cada vez más arraigada en España hace que, aparte de no generar ahorro tampoco  se disponga de ese tiempo libre que llamamos vacaciones volviendo así a los orígenes de pantalones azules y zapatillas de esparto.

31 de agosto de 2014.


Gúmaro

domingo, 15 de junio de 2014

MOVEROS

Ya son casi 7 los años que Tierrasdealiste empezó su andadura, en todos estos años son muy escasas  las veces que para una cosa u otra he mencionado al pueblo de Moveros a pesar  que hace mas de 40 años en estoy vinculado a este pueblo donde paso algunas temporadas sobre todo en tiempo estival  y que si no me fallan las neuronas, en estos 40 años solo han quedado dos años que no haya pasado el mes de agosto en Moveros. Y que en 40 años, solamente haya estado ausente de el dos años, eso quiere decir que de alguna manera me encuentro agusto entre sus parroquianos, con los que durante el tiempo que estoy allí comparto parte de mi tiempo sobre todo con los del barrio de la parte alta del pueblo, donde después de un paseo al atardecer, compartimos el fresco de las noches agostinas.

Pues bien,  aunque no soy nativo del pueblo, en estos casi ya 40 años  compartiendo tertulia con algunos octogenarios del pueblo y aún con las neuronas bien centradas a pesar de la edad, pues hemos tenido ocasión de hablar de casi todo, y en muchas ocasiones se  han hecho comentarios de una primera Iglesia “Igresiona” como así la denominan algunos.

Parece ser que la primera Iglesia de Moveros estaba situada al lado del Cementerio, y que hoy  el cementerio continúa estando en el mismo sitio, en el cual, según entramos a mano derecha podemos comprobar  que las paredes son  de piedra y muy anchas, incluso hay alguna ventana pequeña, (creo recordar)  por lo que puede ser que en esa parte dicha del cementerio hubiera estado situada la Iglesia.

Pues si nos paramos  y nos ponemos a recordar, vemos que en casi todos los pueblos de Aliste los cementerios estaban al lado de las Iglesias, unos han sido trasladados una o más veces, otros, en algunos pueblos podemos ver que están o estaban hasta no hace muchos años pegados a las iglesias.

Analizando y atando cabos de todo esto, es muy posible y yo diría cierto que en un principio Moveros estuvo situado al lado de esa iglesia, o para entendernos mejor en el alto del Cementerio. Por una parte tenemos la referencia de que la Iglesia y el cementerio estaban juntos, por otra parte podemos ver restos de teja por los alrededores. También coincide que había dos fuentes de abundante agua, una la Fuente Grande que abasteció de agua al pueblo de Moveros hasta los años 80, y la  Fuente la Fontanina al otro lado, que manaba abundante agua hasta que se hizo el sondeo que secó todos los manantiales de la corredera de la Fontanina y de las huertas de La Fuente.  Ligeramente por encima de la fuente de la Fontanina, podemos ver visibles restos de escoria y tierra quemada, lo que quiere decir, y es otra referencia de que por aquellas inmediaciones existió una fundición ya que en aquellos años, y por los nombres de muchos pueblos de la comarca San Pedro de las Herrerías, Ferreras de Arriba, Ferreras de Abajo, Ferreruela, nos hace pensar, que nuestra comarca estuvo muy relacionada con el hierro.

Todas estas coincidencias, a mi particularmente me llevan a pensar que en un pasado no muy lejano, el pueblo de Moveros estuvo asentado en los alrededores del Cementerio, y por causas que no sabemos o simplemente por estar enclavado en un alto con un desnivel bastante pronunciado, pudiera ser esta la única causa de ir  “Moviendo” el pueblo a la parte más llana donde está enclavado ahora, así por las tres arterias principales desde Brandilanes, Fornillos y Ceadea no hará falta subir la pronunciada cuesta del Cementerio.

Y pudiera ser, que el nombre que se le dio al pueblo provenga del movimiento, o traslado del pueblo, porque seguramente hasta entonces no tuviera nombre, si no que fuera un asentamiento  de tres o cuatro familias.

Por conclusiones sacadas de esas tertulias veraniegas,  deduzco que casi todas las familias de Moveros, aún en la actualidad, están enlazadas por parentescos y apellidos,  los más comunes los Nieto, Martín y Belver, si analizamos estos tres apellidos casi todas las familias prenden de ellos con familiares. Esto  quiere decir a mi manera de entender que Moveros puede tener una historia de 300 o 400 años como mucho.

Este es mi pequeño análisis en cuanto  a la historia del pueblos de Moveros. Me gustaría que todos los de Moveros  que leáis esta pequeña reflexión, hicierais la vuestra en este mismo sitio dejando algún comentario, pues así podíamos ahondar más el tema, y dejar algunas pistas escritas para generaciones venideras. Y quien sabe, si otros lo hubieran hecho antes, hoy la historia de Moveros sería mucho más amplia y clara.


Gúmaro, 15 de junio de 2014

domingo, 12 de enero de 2014

LÁSTIMA QUE SEAMOS POBRES Y VENGAN AÑOS TAN MALOS

Acababa de llegar el otoño, las tierras se vestían de color verde al empezar a nacer los primeros granos sembrados en la facera,  las hojas de los robles se volvían de color ocre  debilitándose para ser abatidas por las primeras heladas  y la brisa otoÑal.

Una mañana, el ti Andrés se levanta de la cama y como cada día lo primero que hace es ir a la cuadra y observar las vacas  y  repartirle un  haz de hierba seca que la tarde anterior Andrés había traído del pajar. Pero esa mañana Andrés se da cuenta de que la Ginda no remoniaba, le coge el cuerno con la mano durante unos segundos, lo tiene frío dijo, tiene fiebre. Andrés un tanto  sobrecogido enciende la lumbre y pone un caldero para calentar agua y hacer una toma de manzanilla para la guinda. Mientras s e calienta el agua, Andrés busca unas mantas viejas y las echa encima del lomo de la vaca para haber si luego de  darle la toma de manzanilla y unas friegas de jabón  casero  la vaca entra en calor y comienza a “remoniar” (rumiar).  Claudia, que así se llamaba su mujer, con aquel entrar y salir de dentro a fuera se dio cuenta desde la cama que estaba ocurriendo algo que no era normal. Claudia se levanta sin reparo alguno y se va directa a la cuadra,¿Qué pasa Andrés? pregunta Claudia,   Andrés después de unos segundos le contesta: Claudia:  la Guinda está mala, no  “remonia”, tiene frío y mira, tiene las orejas caídas, vamos a darle una toma de manzanilla y unas friegas con jabón y aguardiente haber si se le pasa y arranca “remoniar”.

Salen de la cuadra y uno tras el otro sin mediar palabra van a la cocina, el agua del caldero ya está hirviendo, le echan un puñado de manzanilla silvestre recogida el verano anterior   que l guardaban en un saco en el desván,  la deja  hervir unos minutos, luego la echan en una botella  y se dirige de nuevo a la cuadra para darle la toma, esta vez  le acompaña Claudia para ayudarle, Andrés  aguanta la  vaca por los cuernos y Claudia intenta meter la botella en la boca de la vaca, la vaca no hace ni por “chamuciar” y le pueden dar parte de la toma de manzanilla, ya tiene suficiente dice Andrés, esperaremos un rato haber si por fin  arranca a “remoniar”, si  no lo hace iré a llamar al veterinario no vaya a ser que la vaca se nos muera.

Al cabo de una hora Andrés observa que la vaca no solo no reacciona, si no que   tiembla, y  Andrés decide pedir la burra a Juan( su vecino) para ir a llamar al veterinario. La suya se le había muerto hacía unos tres meses y no disponían de ningún otro medio para viajar. Andrés se monta en la burra y al cabo de unas dos horas llega a casa del veterinario que distaba a unas 2 horas de camino, le explica  lo que pasa y el veterinario le dice: ahora mismo voy, con la bicicleta  llegaré antes que tu y yo ya veré que le tengo que hacer a la vaca. Una hora más tarde llega el veterinario, ya no pudo hacer nada, la vaca había muerto, cuando llegó Andrés Claudia le daba la triste noticia.

Hace tres meses se nos murió la burra, y ahora se nos muere la guinda y también hemos tenido la mala suerte que  nos abortó la garbosa, que mala suerte tenemos Claudia….. No sé cómo vamos a poder  seguir adelante y criar a nuestros dos hijos Antonio y Gabriel que así se llamaban, se lastimaba Andres
Qué lástima que seamos pobres y pasen años tan malos…….


                                                                       SEGUNDA PARTE



   
Antonio y Gabriel tenían 4 y 2 años respectivamente, y a esa edad no percibían necesariamente lo que sus padres  Andrés y Claudia luchaban día tras día para salir adelante, Gabriel  jugaba  en la puerta de su casa con los camiones  que Andrés le hacía con un trozo de madera y una caja de sardinas, y Antonio  corría tras el aro de un cubo viejo y un gancho de alambre  grueso que  que su padre le hacía de vez en cuando.

 Por las  noches, mientras Claudia bajo la luz ténue de un candil de petróleo  hacía la cena en un pote oscurecido por el el humo de las jaras, Andrés  apoyado en el brazo del escaño meditaba con las tenazas en la mano  sin mediar palabra con Claudia,  mirando cómo se desgastaban las brasas  en  la lumbre mientras quedaban reducidas a ceniza.

Andrés había cambiado mucho desde que se le había muerto la “Ginda” y la burra,  guardaba mucha preocupación dentro de sí mismo. Andrés estaba pensando que en el pueblo no podía salir adelante, tenían pocas fincas,  además no habían tenido suerte con la hacienda. Por todo esto pensó emigrar a Buenos Aires, habían emigrado varios del pueblo , y según contaban, en poco tiempo  ganaban para el pasaje y podía traer algo de dinero, con este dinero podían comprar alguna finca  en el pueblo que le podía ayudar a seguir adelante más desahogadamente. Pensando todo esto  un día escribió una carta a un primo suyo  para que le ayudara a preparar el viaje enviándole una carta de reclamación, y pidiendo que le enviará el dinero para el pasaje, que el cual, le advertía le sería devuelto tan pronto como cobrara  de su primer trabajo en Buenos Aires. Benito que así se llamaba su primo tan pronto recibió la carta que Andrés le había enviado no dudó en transferir a su  patrón el contenido de la carta, y este le ofreció trabajar en la vaquería tan pronto como llegara a la Argentina.

Todo esto Andrés lo había hecho con un secretismo  absoluto ante su mujer y no sabía cómo decir lo que tenía tramado, pues sabía que esa noticia iba a ser para su mujer un duro golpe, pero Andrés, por más vueltas que le daba a la madeja era esa la única vía que podía ser viable para seguir adelante con du familia.

Un anoche después de cenar Andrés piensa que es hora de transmitir su pensamiento a su mujer, por lo que después de toser un par de veces  y tomar un poco de agua por una cierta sequedad  de boca se dispone a decir a  Claudia lo que tiene pensado hacer y que ya no tiene vuelta  atrás por que el dinero del pasaje Benito lo había enviado y estaba en camino.

Claudia, al  oír lo que su marido tenía  pensando no medió palabra, salió de la cocina al corral un par de veces para acabar tomando una taza de agua para poder hablar, pues parece que se le había pegado la lengua al paladar. ¡¡¡ No hagas eso Andrés por dios…!!! Somos pobres pero unidos, quizá vengan años mejores y podemos salir adelante con nuestros hijos.  Andrés  cabizbajo cogido al brazo del escaño como acostumbraba hacer después de unos minutos le dijo:  No temas mujer, seré fiel a mi palabra y te pido que en mi ausencia lo seas a la mía, lo tengo todo preparado,  en pocos días me llegará el dinero del pasaje que Benito me lo ha enviado ,  empezaré a trabajar en la vaquería que trabaja Benito,  yo pagaré el pasaje a Benito durante un año un poco cada mes, y el resto os lo mandaré para  ti y nuestros hijos. Esa noche fue una noche muy larga, apenas durmieron pensando en los nuevos proyectos y así continuaron  durante varios días varios días, pero por fin Caludia pensó que podía ser  una salida a la grave situación económica que se en contaban..

Pasaron tres meses, y después de todo arreglado llegó el día de despedirse, Andrés debía  ir a embarcar a Vigo y despues de navegar 33 días llegaría a Buenos Aires.  En todo este tiempo Andrés había hecho una maleta de trozos de madera que tenía en una tenada y le había puesto un candado que guardaba en un caldero oxidado entre clavos viejos.  Claudia le había hecho unas camisas con un trozo de tela que había comprado al tendero después de vender unos kilos de linaza, y el sastre le había hecho unos pantalones de pana que  Claudia los pagaría cuando vendiera unas alubias que tenían en la huerta.

Llegó el día de despedirse, Claudia  en su mente preveía un viaje largo o quizá sin vuelta,  aquella mañana y antes de partir Andrés, Claudia como cada mañana  puso el pote a la lumbre mientras  sus  ojos  se llenaban de agua que humedecían toda su cara mientras Andrés besa a  Antonio Y Gabriel aún dormidos en un jergón de pajas tapados con la capa parda del abuelo, entra en la cocina y mientras comía aquellas amargas sopas de ajo trata de consolar a Claudia con unas palabras de consuelo. No llores mujer,  replicaba Andrés, que si la suerte me ayuda te mandaré  mucha  plata para que a ti y a nuestros hijos no le falte lo que hasta ahora nos ha faltado y dándole un beso en la frente partió con su maleta de madera al hombro hasta la estación más próxima.

Un mundo nuevo tuvo que enfrentarse Andrés, Desde los primeros días se colocó en la cocina del barco como lavaplatos donde comenzó a ganar la primera plata durante 33 días, que duro la travesía del Atlántico, ya en Buenos aíres lo esperaba su primo Benito, y de allí subieron a un tren que los llevaría a la vaquería donde trabajaba Benito y donde sería su nueva morada.

Al día  siguiente  tan pronto como fue posible, Benito presento a  Andrés . En la vaquería trabajaban unas 20 personas, las cuales comían en las dependencias de la vaquería, pues allí había abundancia de carne, y Andrés le encomendaron  el trabajo como  ayudante de carnicero  en la cocina desde aquél mismo día. Andrés, un hombre curtido del trabajo en la comarca Alistana,  no tardó mucho tiempo en acostumbrase a su nuevo oficio y en los largos días y solitarias noches pensaba que algún día podía reclamar a Claudia, pues en la vaquería también trabajaban mujeres  y  posiblemente también habría trabajo para ella.

Pasaron unos días y Andrés se propone escribir una carta a Claudia para contarle su aventura  como lavaplatos en el barco, y ya, pues decir lo que era su trabajo en la vaquería  y decirle que pronto le mandaría  algo de la plata que había ganado como friegaplatos en el barco para pagar los pantalones  de pana que había dejado sin pagar al sastre esperando a recoger las alubias que  Claudia continuaba cuidando en la huerta.

Claudia continuaba en Aliste haciendo sola los trabajos de labranza y cuidando a sus hijos esperando las noticias de su marido en las Américas, hasta que  después de pasados dos meses recibió la carta en la  que Andrés contaba su aventura. Pero Claudia no sabía escribir, tenía que buscar alguien  de confianza que le leyera las cartas y le diera contestación a las mismas, tampoco no había mucha gente en el pueblo para encargarle este trabajo, entonces pensó en Federico. Federico era un sobrino del cura y solterón, y pensó que este podía ayudarle para leer y escribir las cartas. Un día  a la salida de misa, Claudia llamó a Federico l a solas le dijo que si le podía hacer ese favor, a lo que Federico se dispuso ayudar en lo que hiciera falta, este fue, le leyó la carta y le escribió otra de vuelta atendiendo a las palabras  que Claudia le decía.

Ya habían pasado unos cuatro meses desde que Andrés  había salido de casa, y  este se disponía a enviar por correo  8000 pesos que había ganado en ese tiempo después de haber pagado parte del viaje que debía a Benito,  para hacer frente a las necesidades de su mujer y de sus hijos, asegurando  que si todo iba bien tenía pensado reclamar a ella  en el  tiempo que pudiera conseguir un trabajo  en la vaquería , y sus hijos pudieran entrar en una escuela  cercana. Todo iba muy bien,  Andrés continuaba trabajando y periódicamente enviaba pesos a  la familia.  Federico le leía las cartas, y le escribía las contestaciones, solía hacerlo cuando los niños dormían después de cenar en casa de Claudia. Fue tal la confianza que cogieron  ambos,  que Federico se enamoró de Claudia y esta de Federico y la distancia de Claudia hacía Andrés  cada vez era más larga, cada vez Claudia tardaba más en contestar las cartas de Andrés. Toda esta tardanza hacía reflexionar a Andrés, Claudía, cuando le escribía le decía, no te preocupes Andrés, aquí todos estamos bien, pero no puedo contestarte antes por que  Federico no viene, y ya sabes que yo no sé escribir.

Federico ya no salía de casa de Claudia, y un día decide  escribir a Andrés en su propio nombre diciendo que un mancebo del pueblo estaba rondando a Claudia, que no le mandara más plata porque Claudia  ya no se acordaba de él y los niños que ya habían crecido y ni siquiera lo conocían.  Cuando Andrés leyó esa carta no pudo tolerar tal noticia, creyó que ya no  valía al apena vivir y aquella misma tarde acababa su vida con su cuerpo  despedazado  en las vías del tren.

Gúmaro, 12 de enero de 2014

viernes, 6 de diciembre de 2013

LA TRISTE HISTORIA DEL TRIGO


Un buen día  se despierta el trigo lamentándose de su vida triste y austera sin que nadie se acuerde de él  hasta que no está encima de la mesa.

Pido atención a los lectores que lean este breve relato de las tristes aventaras de trigo, que como testigo directo de la agricultura y sus vivencias  guardo y que  hoy voy a tratar de explicar, y que estoy seguro que todos los que vivieron aquellos largos y duros veranos de hasta los años más o menos 70 por las tierras alistanas me sabrán entender.

Después de recogerme en verano, en unas paneras me guardan y me dejan reposar durante unos dos meses, apenas llega el otoño con piedra lipe me queman, y con una pala de hierro me dan miles de vueltas, después me hacen  en un montón, me meten en un costal  y me llevan a la oja,  aran con un arado y me entierran sin piedad, apenas voy naciendo me vuelven a tapar,  (aricar)  y allí me dejan solo sin más amigos que el sol, el aíre y la helada, y así me paso el invierno. Siempre estoy a flor de tierra, y luego en el mes de marzo ya llega la primavera. En las  primaveras frondosas sale el sol y me calienta, y me voy desarrollando como junco en la ribera, luego viene abril y mayo,  voy echando la espiga, y  cuando me ven al pasar los pájaros se detiene y me miran. Luego llega el mes de junio, que es el mes de las tormentas, me cortan con una hoz y me tiran por el suelo,  todos me van pisando desde el niño hasta el más viejo, luego me atan en manojos y me hacen en un montón y allí me dejan al sol. El día que le parece se presentan con un carro y con una horca de hierro arriba me van echando,  después de ir por un camino a una era me llevan, luego cuando les parece me desparraman  por la era, y me pasan un trillo todo llenito de piedras  allí me pisan y me cortan y cuando estoy desmenuzado me ponen en un parvón  y un día de mucho viento me tiran al alto con un viendo sacándome de la paja y me quedo solito en cueros. Luego con una pala, me ponen en un montón, de noche duermen conmigo para  nadie me robe  y al día siguiente me recogen en costales y otra vez  a la panera me llevan, el día que les parece al costal me vuelven a echar  y cerca de un  río me llevan,  me tiran en una tolva y me muelen entre dos piedras,  cuando ya estoy hecho polvo  al costal voy a parar , y el día que le parece con las piñeras me ciernen y me meten en una artesa, echándome por encima agua que esté bien caliente, y allí me hacen una masa, y con una manta me tapan para que duerma  caliente, luego cuando despierto hogazas me van haciendo y en un horno candente me meten. Una vez que estoy cocido me llevan para casa, y cuando estoy encima de la mesa con toda la familia reunida  me van pasando la navaja.
Y  así queridos lectores, termina la aventura del trigo para que sirva de ejemplo a  los niños y mayores, que sin saber cómo se cría  lo comen todos los días.


Gúmaro, 6 de Diciembre de 2013

martes, 24 de septiembre de 2013

LA NOCHE DE LAS SIRENAS




Más o menos alrededor de las cinco de la tarde del día 2 de agosto de 2013 recién llegado a Moveros y  aún casi sin haber desecho la maleta y después de echar un rato la siesta en las horas más calurosas del día, salí un rato a la tertulia  con algunos vecinos a la sombra de una casa de piedra donde las mismas piedras rezuman  frescor  por el lado que toca la sombra.

Desde allí, se empezó a ver humo, un humo espeso en la parte sureste en las inmediaciones de la raya de Portugal aupado por el fuerte viento que lo apretaba hacía España, pero que parecía que con la dirección que llevada el viento Moveros se iba a escapar de la quema o por lo menos parecía. Yo más o menos a las seis y media de la tarde cogí el  camino de Acañices para ir a sellar una primitiva que normalmente voy haciendo semanalmente todas las semanas del año. Cuando regresaba para Moveros y una vez rebasado el valle de Sahú en Alcañices, la columna  de humo ya había nublado el sol y entre la espesa humareda se veían las llamas  mientras  se oía un ruido como si de una tormenta se tratara en los pinares de la raya en los términos de Ceadea y Arcillera, apuntando a la facera de Arcillera aún sin cosechar “Pobres trigos” dije yo al pasar. No había llegado yo a Moveros cuando la guardia civil cortaba la N 122 a la altura del empalme de Gallegos del Río, desviando el trafico dirección Braganza por Lober, Tolilla y Rabanales para luego salir a la N122 en Alcañices, mientras el fuego ya había arrasado las cosechas de cereal de Arcillera, había atravesado la N122 a la altura de Arcillera  y cinco aviones anfibios ,siete helicópteros, y 60 militares luchaban contra el fuego alrededor del pueblo de Arcillera pudiéndolo controlar al borde de las casas. El fuego ya había causado un gran desastre ecológico con la pérdida de más de 1.000  hectáreas monte bajo y de toneladas de madera de pino, fruto  de la repoblación llevada a cabo por Icona en los años 50 y 60, en la frontera portuguesa, además de haber dejado sin cosecha de cereal a los vecinos del pueblo de Arcillera. 

Si bien el mayor desastre que causó este incendio según comentarios originado por la chispa que desprendió una cosechadora en el pueblo portugués de San Martinho, además de una carroceta de los bomberos portugueses calcinada, las quemaduras causadas a cinco bomberos portugueses que habían sido sorprendidos y rodeados por las llamas, uno de ellos murió a las pocas horas y otro murió después de luchar más de un mes entre la vida y la muerte en un hospital de Braganza.

Ya eran las 11 de la noche, y los medios aéreos habían dejado de trabajar y el fuego parecía controlado  en Arcillera, pero aún quedaba un foco que quemaba descontrolado en la zona de los pinares, y a esta hora el viento continuaba soplando, pero ahora ya había cambiado de dirección soplando del poniente,  lo que favorecía cada vez más que el fuego se metiera en el pueblo de Moveros. Des de mi casa veía las llamas cada vez más cerca, los bomberos estaban preparados para trabajar, pero le hacía respeto entrar entre los robledales y jarales a esa hora ya sin protección de los medios aéreos por lo que el fuego campaba a sus anchas arrasando todo lo que encontraba por delante. Yo cada vez lo veía más cerca de mi casa mientras rociaba con la manguera de agua de mi jardín las persianas de casa y la maleza de hierba de las fincas colindantes y  con el fin de que cuando el fuego llegará perdiera intensidad. Las Buldofer limpiaban caminos y hacían corta fuegos, las motosierras de los bomberos cortaban  robles para evitar que las copas de los arboles desprendieran llamas evitando que el fuego ganara terreno. Eran alrededor de las 2 de la mañana cuando los bomberos dieron por controlado  a unos 200 metros de mi casa uno de los fuegos más feroces en la comarca de los últimos años.

Gúmaro, 24 de septiembre de 2013.

martes, 26 de febrero de 2013

LA CUARESMA TIEMPO DE AYUNO Y ABSTINENCIA.


La llegada del carnaval marcaba el tiempo de cuaresma, un tiempo en el que el ayuno y la abstinencia eran obligatorios impuestos por la iglesia, cosa que se respetaba en mayor de las casa en los pueblos de nuestra comarca alistana.
Como ya comenté en otro artículo  publicado en este mismo blog, la iglesia vendía una bula,   cuyo documento  daba autorización del papa   de ciertas obligaciones religiosas a quien lo poseía, entre ellas se autorizaba a comer “tocino”  o cualquier clase de carne durante la cuaresma  excepto los viernes que era de obligación abstenerse
Si bien, cansados de comer tocino cada día (cuando lo había) bien venia una vez a la semana cambiar la dieta, pues  para los viernes se hacía tortilla de patatas dado que en tiempo de cuaresma las gallinas estaban en plena postura y había huevos suficientes para abastecer las necesidades de la casa. También, la comida de este día podía combinarse con conserva de escabeche o sardinas en lata, huevos cocidos con bacalao, o unas patatas cocidas con las raspas del bacalao aliñadas con un refrito de aceite de oliva.
Personalmente a mi alguna vez me daba la tentación los viernes de ir al chorizo y hacer un pecado, y cuando nadie me veía iba a la choriza que estaba empezada y cortaba un trozo de la manera que menos se notara la falta, pues si estaba el corte en la parte recta apenas se notaba si cortabas medio furco, si el corte estaba en la curva cortaba toda la curva, pues con la choriza aún tierna  se hacía otra vez la curva sin que apenas se notara la falta.
El día de viernes Santo,  y hasta el Sábado Santo hasta más o menos las 12 del medio día era día de ayuno y abstinencia. Ya por tradición todas las amas de casa se proveían de pulpo para la comida de medio día y un poco de escabeche con unas aceitunas negras para la cena. El pulpo que llamaban de media cura era un pulpo seco de un color morado oscuro  previamente secado en secaderos, este pulpo se ponía en remojo unos tres días o cuatro y cuando estaba remojado  aumentaba su  tamaño más del doble. En aquellos años, tanto el pulpo como el bacalao eran productos asequibles al alcance de todos, o mejor dicho era comida de pobres.   El pulpo de media cura, a parte de la cuaresma estaba presente en casi todas las ferias de la comarca, y la temporada era era en los meses del calendario que tuvieran “R”, es decir, desde el mes de septiembre hasta el mes de abril. A las ferias acudía la gente de los pueblos a vender el ganado, y si habían vendido y consideraban que habían hecho una buena venta, acudían a las pulpeiras  a comer unas rodajas de pulpo con un cuartillo de vino.
A las ferias del cutro de cada mes  y los dos cristos  de marzo y septiembre en San Vitero venían las pulpeiras de Galicia. Estas fechas practicamente  marcaban  el principio y el fin de la temporada pulpeira. Las pulpeiras hacían una buena lumbre y cocían el pulpo en calderas de cobre  y luego vendían en raciones  con una jarra de vino a los feriantes. A las ferias más pequeñas como el 28 en Gallegos del Rio o el 15 en rabanales,  la pulpeira era de Alcañices, una mujer que  era conocida por la  la Ti Cascaja.  Con el fin de las ferias de ganado todo esto se ha ido perdiendo, ya que de las ferias solamente queda el nombre, si bien en las ferias del Cristo de marzo y septiembre en San Vitero  las pulpeiras continúan. Hoy lo cuecen en calderos de acero inoxidable por  una normativa que  considera nocivo el cobre para el uso y cocción de alimentos.

Gúmaro, 26 de marzo de 2013

domingo, 20 de enero de 2013

EL SACRAMENTO DE LA EXTREMAUNCIÓN



El Sacramento de la extremaunción consiste en la unción con óleo sagrado que el sacerdote hace a los files que se encuentran en eminente peligro de muerte.

En aquellos años,  cuando una persona se ponía enferma antes de requerir la presencia de un médico, se anteponía la presencia  de un sacerdote para  obtener una buena muerte.

Recuerdo de niño esta costumbre  que el sacerdote vestido  con una estola blanca  y un cáliz en las manos con las  sagradas hostias para dar la comunión al enfermo si aún estaba consciente, y acompañado del mayordomo que iba delante portando la cruz procesional, detrás dos vecinos que llevaban dos candelabros encendidos, al lado  del sacerdote iban dos monaguillos, uno portaba el caldero del agua bendita con el aspersorio, el otro por taba en las manos la crismera con los santos oleos  para uncir al enfermo, y detrás iba la comitiva de gente  que se quería sumar a la comitiva con velas encendidas  para  acompañar al enfermo  el momento de da el santísimo sacramento de la extremaunción.

Llegando a la casa del enfermo estaba esperando la familia con la puerta abierta. Era costumbre de poner  telas blancas  cubriendo las paredes  de la casa por donde pasaba el sacerdote así como en la habitación donde estaba postrado el enfermo. En la habitación se ponía una mesa cubierta con un paño blanco de lino donde se ponían todos los santos utensilios que habían sido portados  para la ceremonia.

Si el enfermo estaba ya en su ultima hora, el sacerdote uncía  con los santos oleos una cruz en la frente, otra en las manos y otra en los pies, y  rociando el lecho del moribundo con agua bendita.

Después de varios rezos por parte del sacerdote deseando una buena muerte, se rezaba un padre nuestro, un ave maría y un gloria por parte de todos los allí presentes.

Toda esta ceremonia causaba cierto pavor sobre todo a los niños de la sociedad  atrasada de aquellos años, que cuando veíamos la comitiva corríamos hacía a casa para escondernos, y si  era a la hora  de escurecer, cunado veías al sacerdote vestido de blanco y la comitiva con las velas  encendidas nos causaba un miedo aterrador.  Yo pude presenciar esta ceremonia con 7 años en mi casa para dar la extremaunción a una tía nuestra, es el único recuerdo que me queda de ella. Falleció dos días después.
Gúmaro,  20 de enero de 2013.

miércoles, 9 de enero de 2013

ALISTE TIERRA DE CAZA Y CAZADORES



La caza, hoy  día  más bien un deporte en el que se tiran tiros sin regatear, hay escopetas repetidoras que con nada más tirar del gatillo salen los tiros vaciando la canana en un santiamén y la pieza se marcha a criar.

Lober, en los años 50 era un terreno en el que se adaptaba muy bien la liebre, también era bueno para la perdiz y la paloma torcaz, pero no tan bueno para el conejo , motivo este, por en aquellos años estar prácticamente todo el terreno labrado, y el conejo necesita monte para multiplicarse, viéndose favorecido  a partir de los años 70 cuando comenzaron a quedar las rozadas  sin trabajar lo que favorecía el crecimiento de jaras y leña.

Tampoco en aquellos años en gran parte de los pueblos de Aliste estaba presente la caza mayor como jabalíes, venados  o cabras montesas, si estuvo siempre  en nuestras tierras la presencia del  lobo y zorro, si bien bajó  bastante la presencia de lobos, pues se dice que  a partir de los años 70 al introducirse el jabalí en nuestras tierras, perjudico la presencia de lobos al ser la cría atacada por el jabalí.

Si bien eran pocos los cazadores que había en aquellos años, quizá por aquél viejo refrán que dice: Al cazador y al  pescote, nunca le verás buen capote,  pues en aquellos años de escasez la caza era considerada como una pérdida de tiempo, así como un gasto en licencia y cartuchos, gasto este que no se veía compensado más que con comer algún guiso de caza alguna que otra vez.

Mi padre fue cazador empedernido casi desde que fue adolescente, hasta que agotado por la enfermedad entregó la escopeta en el cuartel de la guardia civil. Pero mi padre fue un cazador que mataba caza para darnos de comer a la familia, nunca mataba caza por matar, y pocas veces se respetaba la veda aunque había más caza que ahora. Sobre todo mi padre fue un cazador de liebres, pues era lo que más le satisfacía por ser la liebre una pieza grande y con una pieza había suficiente para hacer una buena comida para toda la familia. La liebre la mataba casi durante todo el año, desde que salía la veda en el mes de octubre, se mataba normalmente en rastrojos y sembrados, en tiempo de heladas solía esconderse en los fenadales y  al abrigo de las paredes escondida entre zarazas, solamente en primavera era cuando menos se dejaba ver por esconderse entre el monte.

En verano, la liebre continuaba entre el monte, pero era muy fácil verlas en los oscureceres y amaneceres saltando por caminos y roderas, siendo estos sitios muy buenos para preparar una espera  haciendo un escondite al lado de  un camino donde se mataban fácilmente.

Si había liebres,  mi padre no mataba otra caza, siempre decía que la perdiz no merecía gastarse un tiro porque era una pieza pequeña, pero si no había otra cosa también se mataba, algo había que llevar a casa.  Mi padre,  cazaba los machos de perdiz en primavera cuando no había otra caza mientras las hembra encubaba los huevos,  tenía un reclamo, y  escondido entre el trigo o centeno ya alto por la avanzada primavera preparaba la parada, sabia tocarlo de tal manera que el  macho lo confundía con la hembra de perdiz  engañándola y atraiéndola hasta mismo ponerse encima de él  de manera que podía poner la pieza de la manera más cómoda para disparar.

La escopeta que usaba mi padre, era una escopeta muy vieja  del  calibre 12 que él ya había comprado de segunda mano. El mismo cargaba los cartuchos con pólvora y perdigones que compraba a granel, los pistones que hacían explotar el cartucho los cargaba con mistos de cerilla, y muchas veces los perdigones los hacía machacando trozos de hierro colado, y hasta cuando comíamos la caza y se encontraba algún perdigón se guardaba para volverlo a usar. La escopeta tenía  cierto desgaste en el cañón que era necesario tener acoplado un canuto de lata al cañón que impidiera que al tirar del gatillo el cartucho se hundiera y no fuera alcanzado por la aguja que hacía explotar el pistón, aun así en más de una ocasión sucedió que al tiempo de disparar el gatillo no salió el tiro, dando tiempo a perder de vista la pieza.

La escopeta, era de un solo cañón, lo que se debía afinar muy bien la puntería ya que no había más opciones. En tiempo de veda, mi padre salía de caza sin escopeta. Por las pistas en los caminos, por saber dónde las liebres comían, más o menos sabia donde la liebre estaba, siempre muy sagaz iba mirando por los surcos donde ya por astucia veía la liebre tumbada en la cama. Tan pronto como la liebre era vista se quedaba parado inmóvil, y seguidamente daba unos pasos hacia a tras de manera que la liebre quedaba tumbada en la cama, y en acto seguido emprendía regreso a casa o donde tuviera la escopeta. Aquella escopeta se pasaba temporadas escondida en el campo para no ser contemplado  por la guardia civil ni por nadie que pudiera sospechar. De esta manera mataba la liebre y la escopeta quedaba escondida en el campo. Si la llevaba a casa para casa, la ponía metido el cañón por una pierna del pantalón, y la culata le quedaba por debajo del brazo, que  la tapaba poniendo la chaqueta de pana colgada del hombro.

Las palomas torcaces se cazaban a la espera, solamente se debía observar en los árboles que acostumbraban a dormir montando la espera desde la puesta del sol hasta el oscurecer. Las palomas de palomar  se cazaban en el rastrojo en filando los surcos se podían matar hasta media docena de un tiro, en invierno buscaban comida en bandos hasta de más de cien, pero la paloma es muy astuta, tiene el oído muy fino y al más mino ruido levanta el vuelo.

En Lober no había mucho conejo, en aquellos años solamente había alrededor de las minas de la Ferrada en unos piornales que había, debido a la escasez de monte, el conejo no se expandió hasta bien entrados los años 70  en que habitaban por todos los sitios. Años más tarde casi fueron extinguidos por la enfermedad, y al día de hoy casi como de toda la demás caza queden muchos ejemplares.

Eran años en que se cazaba para comer, no se cazaba como deporte o placer, y aún cazado prácticamente todo el año nunca escaseo la caza. Pero mi padre en más de una ocasión también tuvo que correr delante de los guardas de caza y pesca y de la guardia civil, pero mi padre siempre tuvo una ventaja:  que corría más que ellos.

Gúmaro,  9 de enero de 2013.

lunes, 19 de noviembre de 2012


LOS ARBOLES NUNCA LLEGAN AL CIELO

Esta mañana como ya tengo costumbre salí a dar un paseo, un paseo que se convierte cada mañana en unos 12 o 14 kilómetros. Y mira hoy por cuantas que a los 15 minutos de salir de casa me sorprendió una borrasca de agua que me hizo meterme en un bar, cosa que no acostumbro, pero esta vez  no tenía muchas mas opciones si no quería  que la camiseta se me quedara pegada al pellejo.

Pues bien, mientras estaba tomando un cortado sentado en una mesa, y los cristales del bar se iban empañando por el calor que hacía dentro y el fresco que producía la lluvia fuera,  yo hojeaba un periódico leyendo un artículo que trataba de los desahucios, cosa que parce que cada día está más en las noticias de cada día, pero que no es una cosa nueva, sino que eso hasta yo mismo lo predije antes que  se pronunciaran los abuelos de Soria, y no había que tener muchas luces para ver la que   se podía venir encima.
Y es que” los arboles nunca llegan al cielo”

Hace unos siete u ocho años aun estando yo activo en mi vida laboral y ya con una experiencia, no por nada, sino por el rodaje que uno ya con más de medio siglo de historia tiene en el cuerpo. En aquellos años, aun años de vacas gordas en la empresa que yo trabajaba  se firmaban contratos nuevos,  no por la expansión de la empresa, si no más bien por cubrir las bajas de los que se jubilaban, si bien ya no en las mismas condiciones que se había venido haciendo, si no con unas clausulas que de alguna manera mermaban la nomina si se comparaba con  otra que ya hacía algunos lustros que estaba en activo. Toda esta gente de nuevos contratos, los que podíamos llamar hijos de la abundancia, o por lo menos yo así los llamaba, porque  entre otras cosas de alguna manera eran reacios a hacer una hora extra y menos si era en fines de semana que un servidor siempre estuvo dispuesto a hacer desde el primero hasta el ultimo día en los 35 años y  cuatro meses que estuve trabajando en la empresa.

A mi me chocaba como estos chavales con veinte tantos o treinta años(“los hijos de la abundancia”) pero eso si, con toda una vida por delante se embarcaban en comprarse un adosado de 60 millones de las antiguas pesetas y un coche de gama media alta en el garaje con un préstamo hipotecario a 35 años, cuando yo a su edad   trabajando 12 horas diarias no me atreví a comprar más que un piso de 70 metros e iba los domingos por la mañana a hacer horas en bicicleta.

Y es que esta generación, la que son nuestros hijos, estudiaron más que nosotros, y uno no pode dar consejos a quien sabe más que nosotros, contaban con dos sueldos, uno para pagar la hipoteca y el otro para ir tirando de guita y esperar potra vez a final de mes. Pero yo pensaba,  si los arboles crecieran  un trozo cada año ya llegarían al cielo, pero al cielo nunca he visto que haya llegado ninguno, unos por que se secan y otros simplemente por que le cortan la guía. Desde entonces han pasado unos siete u ocho años, y aquel  bosque de arboles jóvenes recién plantados que parecía llegarían al cielo muchos ya se han secado, otros quizá será por el otoño, pero ya tienen las hojas mustias. ¿  Es que no lo veían venir.? Claro es que son los hijos de la abundancia.

Gúmaro, 19 de Noviembre de 2012.

jueves, 8 de noviembre de 2012


Yo  un día en Lober  nací,
y de niño en Lober lloré
de mayor lo hice tambien
 pero el destino de la vida,
de  me separo de Lober.

Han pasado muchos años
desde que  yo  abandoné a Lober,
dejando el sudor en otras tierras
pero siempre pensando en volver.

Malgrat de Mar me recogió,
con bonito atardecer,
con playas de fina arena,
pero para mi no hay como Lober.

Allí dejé muchas cosas,
que nunca yo olvidaré,
lo que más el sentimiento
que guardo del día de ayer.

Allí quedo Valdelmayo
y el Carrascal también,
cuando bajo el Sierro abajo
Peñalba es lo primero que se ve.

Los rapaces de la escuela
siempre los recordaré,
muchos después de pastores,
y Antonio Baz que en paz esté.

El repicar de las campanas,
también lo recuerdo bien,
por tenerlas tan cerca
y subir a repicar también.

Me alegra cuando las vuelcan,
cuando las repican también,
me entristece  el toque a fuego,
y el toque a difuntos también.

Guardo muchos recuerdos
unos buenos y otros malos.
hoy me quedo con los buenos,
los malos mejor no recordarlos.

Aquí  voy a terminar
pero antes decir también,
que si yo algún día me pierdo,
¡¡¡Que me busquen en Lober….!!!

Gúmaro,  8 de noviembre de 2012