Tierrasdealiste es un blog en el que podeis colaborar con vuestros articulos o vivencias alistanas, así como dejar vuestros comentarios y opinión. Para contactar con el propietario del Blog dirigirse a: gumaroepr@hotmail.es Muchas gracias. #Gúmaro
sábado, 13 de diciembre de 2014
martes, 9 de septiembre de 2014
ALISTE Y LA COMARCA ALISTANA
La comarca alistana y especialmente la Sierra de la Culebra está considerada como uno de los espacios naturales más interesantes de Europa.
UBICACIÓN:
La comarca alistana es una comarca española en la comunidad de Castilla y León situada al noroeste de la provincia de Zamora. Está situada formando limite con Portugal denominado este límite normalmente como “La Raya”.
Ocupa una superficie entorno a las 194.000 hectareas, la comarca se compone de dieciséis municipios o Ayuntamientos, siendo Alcañices la capital de la comarca alistana. La comunicación desde la capital de provincia se realiza por tres arterias principales, una ferroviaria (Zamora – Orense) que recorre la falda de la Sierra de La Culebra, otra en Auto Bus por carretera comarcal, La Hiniesta, Carabajales, hasta enlazar con la ribera de Aliste para acabar en Las Figueruelas, y una tercera línea de Auto Bus por la N. 122 proyectada en la actualidad como Corredor del Duero Zaragoza – Portugal.
HIDROGRAFIA:
Varios son los ríos y arroyos que corren a lo largo y ancho de Aliste y todos ellos pertenecen a la cuenca del Duero. Algunos de ellos han ocasionado profundos valles comop es el caso del arroyo Cabrón que desciende desde Peña Mira (punto más alto de la sierra de la Culebra, o el rio Manzanas, que en su primer tramo da lugar al Valle de los infiernos a su paso porm Santa Cruz de los Cuerragos, este río en uno de sus tramos hace frontera con Portugal.
El rio principal de Aliste es el rio que lleva su nombre: El río Aliste, este rio tiene su nacimiento en la falda de la Sierra de la Culebra en el municipio de San Pedro de las Herrerías. El río Aliste a lo largo de su recorrido recibe el caudal en invierno y primavera de varios arroyos, entre los cuales podemos destacar el Ríofrio o el Espinoso que vierten sus aguas al Río Aliste por la derecha procedentes también de la sierra de la Culebra, Por la izquierda recibe las aguas del río Cebal, que recibe las aguas del Campo Aliste, y del río Mena que nace en el municipio de San Juan del Rebollar, siendo este río uno de los principales en reserva de cangrejo autóctono. El rio Aliste se interna en tierras de Alba en el municipio de Domez de Alba y siguendo su cauce por estas tierras desemboca en el Rio Esla. A su paso por Domez de Alba sus aguas son retenidas por el salto de Ricobayo para la producción de energía eléctrica. Su recorrido total es de unos 72 kilómetros aproximadamente.
Entre la pesca del rio Aliste debemos destacar que en el siglo pasado su pesca era rica y variada con especies autóctonas, más tarde desde la construcción del embalse del Esla desaparecieron las anguilas, la concha de río y el cangrejo y más tarde con la inclusión de los depredadores ya no quedan Bogas, Escallos ni Sardas, y hasta la presencia de Barbos se ha mermado bastante, abundando básicamente especies no autóctonas introducidas artificialmente como las Carpas y el gran depredador Lucio
FAUNA:
La fauna mayoritaria en la comarca alistana es el corzo, el jabalí y el ciervo, existen especies protegidas como el gato montés y la nutria. Pero hay que destacar que la especie protegida en esta comarca en la que se incluye la Sierra de la Culebra el lobo ibérico, siendo en esta Sierra donde se encuentra la mayor reserva de el lobo ibérico de toda Europa Ocidental.
Resulta interesante en la última quincena de septiembre y en la primera de octubre lo que se llama “berrea de los ciervos” berrido este de estos animales debido al comienzo de el periodo de celo.
Además de la mencionada fauna debemos añadir la existencia de liebres, conejos, perdices, palomas torcaces el tejón europeo entre otras.
Entre los rectiles debemos mencionar el lagarto ocelado (especie esta ya en peligro de extinción), la víbora hocicuda, culebra bastarda, la culebra de escalera, o la culebra lisa europea, y la lagartija entre otras.
En los años 50 se hicieron especialmente en la Sierra de la Culebra y en la cordillera fronteriza con Portugal importantes plantaciones de pinos, a lo que se han adaptado otras especies cobre todo de aves, entre las que están el carbonero garrapinos, el herrerillo capuchino que pueden anidar en las copas de los pinos mientras que el aguilucho cenizo y la cogujada montesina abundan en los pastizales y matorral.
FLORA:
Desde principios del siglo xIx ya exixtían en la comarca alistana la presencia de castaños y extensas majadas de robles jaras y urces, por lo que estas son las especies autóctonas de la zona. En la actualidad y debido a la gran repoblación de pinos llevada a cabo en los años 50 en la Sierra de la Culebra es esta la especie dominante. Debido al goteo de emigración sin interrupción desde los años 60 hacía las zonas industrializadas del resto de España, ha llevado a una despoblación cercana ya al 60% en la comarca alistana, de la población actual podemos decir que la media de edad está en los 65 años aproximadamente, y fruto de esto la mayor parte del campo no se trabaja, lo que da lugar a un continúa avance del matorral en el que predominan las jaras, el tomillo, la escoba y el codeso. Estas especies florecen bien entrada la primavera, por lo que el campo alistano presenta una alfombra de colores mezclados siendo la segunda quincena de mayo y la primera de junio el tiempo ideal para visitar la comarca alistana.
En la riberas de Aliste predominan los chopos, álamos, alisos y mimbreros, y especialmente en la ribera del río Cebal predominan los fresnos, muchos de ellos centenarios.
El Olmo, denominado localmente “Negrillo” fue la especie de árbol autóctona que más se adapta al clima de la comarca alistana. Principalmente su madre fue empleada en pracicamente todos los aperos de labranza y puertas, su hoja formó parte del alimento de los cerdos durante cientos de años. Esta especie está amenazada por la “Grafiosis” desde los años 70, si bien la enfermedad ataca a ejemplares adultos, manteniendo los arboles más jóvenes hasta que alcanzan aproximadamente los cuatro o cinco metros de altura.
VIDA:
Economicamente Aliste es una comarca marginada donde predomina principalmente la agricultura y la ganadería, siendo esta ultima la que en los últimos años ha tenido una mayor aceptación. Posee pequeñas explotaciones hortícolas con productos de muy buena para el consumo familiar, algunas de ellas re riegan con agua de manantiales poco profundos, usando para extraer el agua un artilugio llamado Cigüeñal , invento este introducido por los romanos. El terreno está dividido en pequeños minifundios, y gran parte de ellos cerrados con paredes y fíncones de piedra con entradas estrechas que no permiten la entrada de maquinaria para las labores agrícolas. En las cuencas del Esla y del Duero posee una importante industria de energía eléctrica, motivo por el cual quedaron anegadas las tierras más fructíferas de la ribera del Esla. El agua del campo Aliste es transportada por REE transformada en energía a otras comunidades, a las cuales, los alistanos tenemos que pagar el IVA correspondiente de nuestra propia agua transformada en energía.
TEXTIL:
La siembra de lino fue importante en la comarca alistana hasta bien entrados los años 70, existen denominaciones populares ( linares) para indicar la tierra donde se sembraba el lino. Después de la tierra bien fabricada, se sembraba el lino allá por el mes de abril, y se recogía por el mes de julio, se extendía en las praderas para que se secase bien, después de desbagarse se recogía la linaza para sembrar, y otra parte se guardaba para medicina (cataplasmas) y el resto se vendía. El desbagado era contaminante para el río y la fauna que en el vivía, por eso se desbagaba alejado de este. El lino se hilaba a lo largo de todo el invierno en los hilandares nocturnos cuando quedaba tiempo libre de hacer trabajos del campo o guardar el ganado, principalmente este trabajo era de las mujeres, la ausencia de luz eléctrica en nuestra comarca alistana hacia que se tuviera que hilar a la luz de candiles de petroleo o aceite. El hilo del lino después de un largo proceso se tejía en telares de la zona donde aún se pueden ver como piezas de museo. Debemos tener en cuenta que, el lino y la lana fueron las dos materias primas para confeccionar toda la ropa usada en nuestra comarca hasta no hace muchas décadas.
HISTORIA:
La comarca alistana aparece desde la antigüedad bastante poblada, siendo numerosos los castros conservados, según estudios realizados indican que estos castros igualaban casi al de los pueblos por los que fueron sustituidos, aunque parce ser que los castros ya estaban abandonados cuando os pueblos se formaron.
De la Edad Media no hay muchos datos sobre la comarca alistana, los más interesantes son los que se refieren a San Vitero, en el que se cita en un documento de Alfonso III en el año 895 de nuestra era. En el año 1171 se encuentra la primera referencia a Domez, y unos 70 años despues se encuentran referencias de Nuez de Aliste y de las Figueruelas en relación al monasterio de Moreruela.
Se tienen referencias de que alrededor de los años 1210 Alcañicer era una población fortificada y que pertenecía a la Orden de los Templarios, concedida por Alfonso IX de León, privilegio que en 1255 confirma Alfonso X el Sabio concediéndole a la Villa la captación del impuesto de “la martiniega” que se recogía en las comarcas de Aliste. Alcañices al día de hoy aún conserva restos de la muralla fruto de la ocupación templaria entre los que se encuentra la torre del reloj visible desde toda la Villa.
El Marquesado de Alcañices es un titulo mobiliario español concedido por Carlos I de España en 1553 a Francisco Enríquez de Almansa por su participación en la Batalla de Villalar luchando en el bando realista de los Comuneros. Su nombre hace referencia a la Villa de Alcañices, señorío que gozaba la persona a quien fue concedido el titulo.
Al fallecer sin sucesión la IX Marquesa en 1713 Teresa Enríquez de Velasco, el marquesado pasó a la familia Enríquez duques de Medina de Rioseco y Almirantes de Castilla, y cuando murió la marquesa María de la Almudena Enríquez de Cabrera y Almansa en el año 1741, elñ titulo paso a los Condes de Grajal.
En la actualidad el titulo de Marqués de Alcañices pertenece Juan Miguel Osorio y Bertran de Lis XIXduque de Alburquenque y XX Marqués de Alcañices
ARQUITECTURA:
La arquitectura popular alistana es la manifestación más genuina de la vida en el campo alistano, las dimensiones de la vida rural están reflejadas en las rústicas pareces y fincones que cierran buena parte de las cortinas y prados en las tierras más fértiles alistanas. La arquitectura alistana encierra una infinidad de formas, diseños y soluciones que se adaptan a las necesidades individuales,. Entre la materia prima podemos destacar las pardes de piedra abundante en toda la zona, pegada con una mezcla de barro y paja, destaca la elaboración de adobes para tabiquería hechos con tierra mezclada con muña, así como la pizarra para las cubiertas de los tejados muy abundante en la zona de la sierra de la Culebra, debemos destacar también el granito que abunda en los pueblos de Moveros, Brandilanes, Fornillos Fonfria y toda la zona de la desembocadura del rio Esla en el Duero. Gran parte de la arquitectura de las iglesias de toda la comarca alistana está construidas con granito labrado. Discreta y callada la arquitectura popular que conocemos es el legado de una forma de vida perdida y no añorada que aún puede darnos lecciones de nuestro pasado y sobre el buen hacer de unos hombres y mujeres incansables que supieron aprovechar hasta el extremo la materia que los rodeaba en el medio que les tocó vivir.
4 de septiembre de 2014
Gúmaro
martes, 2 de septiembre de 2014
A TODOS LOS EMIGRANTES Y DESCENDIENTES DE ALISTE
La comarca alistana se ha distinguido desde siempre como
tierra de emigrantes. Ya en los años 1800 y 1990 muchos jóvenes y adultos
tomaron la decisión de salir mundo adelante buscando una mejor fortuna en otras
partes de nuestro planeta. En un principio se dirigieron surcando los mares
hacia tierras de Cuba y Buenos Aires, pero no todos les esperaba buena surte
como e puede ver en otro artículo de este mismo blog.
A todos ellos le debemos el coraje y la decisión que tuvieron para llegar hasta
el último rincón de nuestro planeta donde había otras culturas y llevar hasta
ellas un poco de la nuestra. Algunos alistanos formaron pequeñas comunidades en
lugares remotos al otro lado del Atlántico, donde todavía hoy queda alguna palabra
de nuestro dialecto alistano, y que también dejaron sembrados los apellidos
alistanos, los cuales, al día de hoy buscan sus raíces a lo largo y ancho de
nuestro Aliste.
En los años 60, los alistanos continuamos con el coraje de buscar otras formas de vida,
no mejor, si no diferente, esta vez hacia el centro de Europa donde la
industria estaba más desembolupada que en nuestro país, y más tarde el goteo de
la emigración fue principalmente desde Aliste hacia el norte de España, Madrid
y Cataluña.
Todos ellos, entre los que también me cuento, hemos llevado a
lo ancho del mundo con mucho orgullo la
honradez alistana, y hemos dejado un hueco en nuestra tierra para que la vida
haya sido durante todos estos años más llevadera para los que decidieron
quedarse en ella.
A los emigrantes alistanos les dedico este articulo con
cariño desde Tierrasdealiste si me leen
allá donde estén, con la esperanza de que los sentimientos y experiencias
alivien de alguna manera el acido siempre amargo de las distancias, y que este
blog le sirva como un puente entre el lugar que ahora viven y la tierra
alistana que un día dejaron con los ojos anegados por los sentimientos.
Quisiera desde este blog enviar una abrazo a todos los hijos
de Aliste emigrados, y decirles que no se olviden de nunca de la tierra que los
vio nacer y que un día los dejó marchar, pero como lo haría una buena madre,
nunca los ha olvidado.
A todos los
emigrantes y descendientes decirles que sientan este blog como su casa virtual que
hace que se mantenga el calor vivo entre alistanos/as a pesar de las distancias
y océanos que nos separan.
Un abrazo.
2 de septiembre de 2014.
Gúmaro
domingo, 31 de agosto de 2014
CONSUMIDORES DE TIEMPO LIBRE REMUNERADO
Desde mediados de los años 60 todos hemos dispuesto de un
tiempo estival de ocio que cada uno consume a sus posibilidades, unos lo
consumen en pasar un tiempo al lado de la familia, incluso ayudar en las faenas
de recolección como casi todos los alistanos hicimos hasta no hace muchos
años, año tras año que, aun a sabiendas
de desollar nuestras manos acudíamos a nuestros pueblos de origen.
Hasta mediados de los 60, apenas unos cientos de madrileños
más privilegiados acudían unos días de veraneo para refrescarse en las playas
del norte de España, y los catalanes huían del suburbio de la ciudad para
remojarse en las cristalinas aguas de la Costa Brava. Era la época del 600 y
comenzaban a llegar a nuestro país los primeros europeos que a un precio
ridículo podían revolcarse 15 días al sol en las arenas de nuestras playas
mientras la masa obrera en España
calzando zapatillas de esparto y pantalones azules apenas teníamos de
descanso las ocho horas dominicales. Debido a la invasión europea de
veraneantes en nuestro país, se comenzaron a construir verdaderas ciudades
donde solo había campos de cultivo en toda la costa mediterránea para albergar
a todos aquellos europeos atraídos por nuestro sol, gastronomía, cultura y
folclore.
Desde mediados de los años 70 son muy pocos los españoles
que no se han pasado una semana de relax
consumiendo su tiempo libre en las costas valencianas o andaluzas, facilitando consumir
mejor este tiempo con la llegada del
IMSERSO, si mal no recuerdo en el año 1978.
El IMSERSO es un instituto que depende de los Servicios
Sociales que se encarga de programar turnos de vacaciones para los jubilados
cubriendo así las plazas que los turistas en temporada baja dejan de ocupar,
con lo cual se pretende alargar la temporada turística manteniendo así las
plazas turísticas que nuestro país necesita.
Durante los últimos
años los jubilados aún jóvenes procedentes de las reconversiones industriales
llevadas a cabo en los últimos años han tenido la oportunidad de disfrutar cada
año de unas vacaciones asumibles a su pensión, si bien, de alguna manera viene
a compensar los primeros años de vida laboral cuando calzaban las zapatillas de
esparto y el pantalón azul de trabajo durante toda la semana.
Desgraciadamente, cada vez menos gente puede tomarse unas semanas
de vacaciones. Por una parte, la escasez de trabajo no permite hacer un extra
fuera de casa. Muchos pensionistas dejan de planear vacaciones para ayudar a
sus hijos y nietos en situaciones críticas, por otra, gran parte de hipotecas
contratadas por gente inexperta en tiempos de vacas gordas, están haciendo
imposible generar unos ahorros para vacaciones. Y finalmente por otra, la
precariedad laboral cada vez más arraigada en España hace que, aparte de no
generar ahorro tampoco se disponga de
ese tiempo libre que llamamos vacaciones volviendo así a los orígenes de
pantalones azules y zapatillas de esparto.
31 de agosto de 2014.
Gúmaro
domingo, 15 de junio de 2014
MOVEROS
Ya son casi 7 los años que Tierrasdealiste empezó su andadura,
en todos estos años son muy escasas las
veces que para una cosa u otra he mencionado al pueblo de Moveros a pesar que hace mas de 40 años en estoy vinculado a
este pueblo donde paso algunas temporadas sobre todo en tiempo estival y que si no me fallan las neuronas, en estos
40 años solo han quedado dos años que no haya pasado el mes de agosto en
Moveros. Y que en 40 años, solamente haya estado ausente de el dos años, eso
quiere decir que de alguna manera me encuentro agusto entre sus parroquianos,
con los que durante el tiempo que estoy allí comparto parte de mi tiempo sobre
todo con los del barrio de la parte alta del pueblo, donde después de un paseo
al atardecer, compartimos el fresco de las noches agostinas.
Pues bien, aunque no
soy nativo del pueblo, en estos casi ya 40 años
compartiendo tertulia con algunos octogenarios del pueblo y aún con las
neuronas bien centradas a pesar de la edad, pues hemos tenido ocasión de hablar
de casi todo, y en muchas ocasiones se han
hecho comentarios de una primera Iglesia “Igresiona” como así la denominan
algunos.
Parece ser que la primera Iglesia de Moveros estaba situada
al lado del Cementerio, y que hoy el
cementerio continúa estando en el mismo sitio, en el cual, según entramos a
mano derecha podemos comprobar que las
paredes son de piedra y muy anchas,
incluso hay alguna ventana pequeña, (creo recordar) por lo que puede ser que en esa parte dicha
del cementerio hubiera estado situada la Iglesia.
Pues si nos paramos y nos ponemos a recordar, vemos que en casi todos los pueblos de Aliste los cementerios estaban al lado de las Iglesias, unos han sido trasladados una o más veces, otros, en algunos pueblos podemos ver que están o estaban hasta no hace muchos años pegados a las iglesias.
Analizando y atando cabos de todo esto, es muy posible y yo diría cierto que en un principio Moveros estuvo situado al lado de esa iglesia, o para entendernos mejor en el alto del Cementerio. Por una parte tenemos la referencia de que la Iglesia y el cementerio estaban juntos, por otra parte podemos ver restos de teja por los alrededores. También coincide que había dos fuentes de abundante agua, una la Fuente Grande que abasteció de agua al pueblo de Moveros hasta los años 80, y la Fuente la Fontanina al otro lado, que manaba abundante agua hasta que se hizo el sondeo que secó todos los manantiales de la corredera de la Fontanina y de las huertas de La Fuente. Ligeramente por encima de la fuente de la Fontanina, podemos ver visibles restos de escoria y tierra quemada, lo que quiere decir, y es otra referencia de que por aquellas inmediaciones existió una fundición ya que en aquellos años, y por los nombres de muchos pueblos de la comarca San Pedro de las Herrerías, Ferreras de Arriba, Ferreras de Abajo, Ferreruela, nos hace pensar, que nuestra comarca estuvo muy relacionada con el hierro.
Pues si nos paramos y nos ponemos a recordar, vemos que en casi todos los pueblos de Aliste los cementerios estaban al lado de las Iglesias, unos han sido trasladados una o más veces, otros, en algunos pueblos podemos ver que están o estaban hasta no hace muchos años pegados a las iglesias.
Analizando y atando cabos de todo esto, es muy posible y yo diría cierto que en un principio Moveros estuvo situado al lado de esa iglesia, o para entendernos mejor en el alto del Cementerio. Por una parte tenemos la referencia de que la Iglesia y el cementerio estaban juntos, por otra parte podemos ver restos de teja por los alrededores. También coincide que había dos fuentes de abundante agua, una la Fuente Grande que abasteció de agua al pueblo de Moveros hasta los años 80, y la Fuente la Fontanina al otro lado, que manaba abundante agua hasta que se hizo el sondeo que secó todos los manantiales de la corredera de la Fontanina y de las huertas de La Fuente. Ligeramente por encima de la fuente de la Fontanina, podemos ver visibles restos de escoria y tierra quemada, lo que quiere decir, y es otra referencia de que por aquellas inmediaciones existió una fundición ya que en aquellos años, y por los nombres de muchos pueblos de la comarca San Pedro de las Herrerías, Ferreras de Arriba, Ferreras de Abajo, Ferreruela, nos hace pensar, que nuestra comarca estuvo muy relacionada con el hierro.
Todas estas coincidencias, a mi particularmente me llevan a
pensar que en un pasado no muy lejano, el pueblo de Moveros estuvo asentado en
los alrededores del Cementerio, y por causas que no sabemos o simplemente por
estar enclavado en un alto con un desnivel bastante pronunciado, pudiera ser
esta la única causa de ir “Moviendo” el
pueblo a la parte más llana donde está enclavado ahora, así por las tres
arterias principales desde Brandilanes, Fornillos y Ceadea no hará falta subir
la pronunciada cuesta del Cementerio.
Y pudiera ser, que el nombre que se le dio al pueblo
provenga del movimiento, o traslado del pueblo, porque seguramente hasta
entonces no tuviera nombre, si no que fuera un asentamiento de tres o cuatro familias.
Por conclusiones sacadas de esas tertulias veraniegas, deduzco que casi todas las familias de
Moveros, aún en la actualidad, están enlazadas por parentescos y
apellidos, los más comunes los Nieto,
Martín y Belver, si analizamos estos tres apellidos casi todas las familias
prenden de ellos con familiares. Esto
quiere decir a mi manera de entender que Moveros puede tener una
historia de 300 o 400 años como mucho.
Este es mi pequeño análisis en cuanto a la historia del pueblos de Moveros. Me gustaría
que todos los de Moveros que leáis esta
pequeña reflexión, hicierais la vuestra en este mismo sitio dejando algún
comentario, pues así podíamos ahondar más el tema, y dejar algunas pistas
escritas para generaciones venideras. Y quien sabe, si otros lo hubieran hecho
antes, hoy la historia de Moveros sería mucho más amplia y clara.
Gúmaro, 15 de junio de 2014
domingo, 12 de enero de 2014
LÁSTIMA QUE SEAMOS POBRES Y VENGAN AÑOS TAN MALOS
Acababa de llegar el otoño, las tierras se vestían de color
verde al empezar a nacer los primeros granos sembrados en la facera, las hojas de los robles se volvían de color
ocre debilitándose para ser abatidas por
las primeras heladas y la brisa otoÑal.
Una mañana, el ti Andrés se levanta de la cama y como cada
día lo primero que hace es ir a la cuadra y observar las vacas y
repartirle un haz de hierba seca
que la tarde anterior Andrés había traído del pajar. Pero esa mañana Andrés se
da cuenta de que la Ginda no remoniaba, le coge el cuerno con la mano durante
unos segundos, lo tiene frío dijo, tiene fiebre. Andrés un tanto sobrecogido enciende la lumbre y pone un
caldero para calentar agua y hacer una toma de manzanilla para la guinda.
Mientras s e calienta el agua, Andrés busca unas mantas viejas y las echa
encima del lomo de la vaca para haber si luego de darle la toma de manzanilla y unas friegas de
jabón casero la vaca entra en calor y comienza a “remoniar”
(rumiar). Claudia, que así se llamaba su
mujer, con aquel entrar y salir de dentro a fuera se dio cuenta desde la cama
que estaba ocurriendo algo que no era normal. Claudia se levanta sin reparo
alguno y se va directa a la cuadra,¿Qué pasa Andrés? pregunta Claudia, Andrés después de unos segundos le contesta:
Claudia: la Guinda está mala, no “remonia”, tiene frío y mira, tiene las orejas
caídas, vamos a darle una toma de manzanilla y unas friegas con jabón y
aguardiente haber si se le pasa y arranca “remoniar”.
Salen de la cuadra y uno tras el otro sin mediar palabra van
a la cocina, el agua del caldero ya está hirviendo, le echan un puñado de
manzanilla silvestre recogida el verano anterior que l guardaban en un saco en el
desván, la deja hervir unos minutos, luego la echan en una
botella y se dirige de nuevo a la cuadra
para darle la toma, esta vez le acompaña
Claudia para ayudarle, Andrés aguanta
la vaca por los cuernos y Claudia intenta
meter la botella en la boca de la vaca, la vaca no hace ni por “chamuciar” y le
pueden dar parte de la toma de manzanilla, ya tiene suficiente dice Andrés,
esperaremos un rato haber si por fin
arranca a “remoniar”, si no lo
hace iré a llamar al veterinario no vaya a ser que la vaca se nos muera.
Al cabo de una hora Andrés observa que la vaca no solo no reacciona,
si no que tiembla, y Andrés decide pedir la burra a Juan( su
vecino) para ir a llamar al veterinario. La suya se le había muerto hacía unos
tres meses y no disponían de ningún otro medio para viajar. Andrés se monta en
la burra y al cabo de unas dos horas llega a casa del veterinario que distaba a
unas 2 horas de camino, le explica lo
que pasa y el veterinario le dice: ahora mismo voy, con la bicicleta llegaré antes que tu y yo ya veré que le tengo
que hacer a la vaca. Una hora más tarde llega el veterinario, ya no pudo hacer
nada, la vaca había muerto, cuando llegó Andrés Claudia le daba la triste
noticia.
Hace tres meses se nos murió la burra, y ahora se nos muere
la guinda y también hemos tenido la mala suerte que nos abortó la garbosa, que mala suerte
tenemos Claudia….. No sé cómo vamos a poder
seguir adelante y criar a nuestros dos hijos Antonio y Gabriel que así
se llamaban, se lastimaba Andres
Qué lástima que seamos pobres y pasen años tan malos…….
SEGUNDA PARTE
SEGUNDA PARTE
Antonio y Gabriel tenían 4 y 2 años respectivamente, y a esa
edad no percibían necesariamente lo que sus padres Andrés y Claudia luchaban día tras día para
salir adelante, Gabriel jugaba en la puerta de su casa con los camiones que Andrés le hacía con un trozo de madera y
una caja de sardinas, y Antonio corría
tras el aro de un cubo viejo y un gancho de alambre grueso que que su padre le hacía de vez en cuando.
Por las noches, mientras Claudia bajo la luz ténue de
un candil de petróleo hacía la cena en
un pote oscurecido por el el humo de las jaras, Andrés apoyado en el brazo del escaño meditaba con
las tenazas en la mano sin mediar
palabra con Claudia, mirando cómo se
desgastaban las brasas en la lumbre mientras quedaban reducidas a
ceniza.
Andrés había cambiado mucho desde que se le había muerto la
“Ginda” y la burra, guardaba mucha
preocupación dentro de sí mismo. Andrés estaba pensando que en el pueblo no podía
salir adelante, tenían pocas fincas,
además no habían tenido suerte con la hacienda. Por todo esto pensó
emigrar a Buenos Aires, habían emigrado varios del pueblo , y según contaban,
en poco tiempo ganaban para el pasaje y
podía traer algo de dinero, con este dinero podían comprar alguna finca en el pueblo que le podía ayudar a seguir
adelante más desahogadamente. Pensando todo esto un día escribió una carta a un primo suyo para que le ayudara a preparar el viaje
enviándole una carta de reclamación, y pidiendo que le enviará el dinero para
el pasaje, que el cual, le advertía le sería devuelto tan pronto como
cobrara de su primer trabajo en Buenos
Aires. Benito que así se llamaba su primo tan pronto recibió la carta que Andrés
le había enviado no dudó en transferir a su
patrón el contenido de la carta, y este le ofreció trabajar en la
vaquería tan pronto como llegara a la Argentina.
Todo esto Andrés lo había hecho con un secretismo absoluto ante su mujer y no sabía cómo decir
lo que tenía tramado, pues sabía que esa noticia iba a ser para su mujer un
duro golpe, pero Andrés, por más vueltas que le daba a la madeja era esa la
única vía que podía ser viable para seguir adelante con du familia.
Un anoche después de cenar Andrés piensa que es hora de
transmitir su pensamiento a su mujer, por lo que después de toser un par de
veces y tomar un poco de agua por una
cierta sequedad de boca se dispone a
decir a Claudia lo que tiene pensado
hacer y que ya no tiene vuelta atrás por
que el dinero del pasaje Benito lo había enviado y estaba en camino.
Claudia, al oír lo
que su marido tenía pensando no medió
palabra, salió de la cocina al corral un par de veces para acabar tomando una
taza de agua para poder hablar, pues parece que se le había pegado la lengua al
paladar. ¡¡¡ No hagas eso Andrés por dios…!!! Somos pobres pero unidos, quizá
vengan años mejores y podemos salir adelante con nuestros hijos. Andrés
cabizbajo cogido al brazo del escaño como acostumbraba hacer después de
unos minutos le dijo: No temas mujer, seré fiel a mi palabra y te pido que en mi ausencia lo seas a la mía, lo tengo
todo preparado, en pocos días me llegará
el dinero del pasaje que Benito me lo ha enviado , empezaré a trabajar en la vaquería que
trabaja Benito, yo pagaré el pasaje a
Benito durante un año un poco cada mes, y el resto os lo mandaré para ti y nuestros hijos. Esa noche fue una noche
muy larga, apenas durmieron pensando en los nuevos proyectos y así
continuaron durante varios días varios
días, pero por fin Caludia pensó que podía ser
una salida a la grave situación económica que se en contaban..
Pasaron tres meses, y después de todo arreglado llegó el día
de despedirse, Andrés debía ir a
embarcar a Vigo y despues de navegar 33 días llegaría a Buenos Aires. En todo este tiempo Andrés había hecho una
maleta de trozos de madera que tenía en una tenada y le había puesto un candado
que guardaba en un caldero oxidado entre clavos viejos. Claudia le había hecho unas camisas con un
trozo de tela que había comprado al tendero después de vender unos kilos de
linaza, y el sastre le había hecho unos pantalones de pana que Claudia los pagaría cuando vendiera unas
alubias que tenían en la huerta.
Llegó el día de despedirse, Claudia en su mente preveía un viaje largo o quizá sin
vuelta, aquella mañana y antes de partir
Andrés, Claudia como cada mañana puso el
pote a la lumbre mientras sus ojos
se llenaban de agua que humedecían toda su cara mientras Andrés besa
a Antonio Y Gabriel aún dormidos en un jergón
de pajas tapados con la capa parda del abuelo, entra en la cocina y mientras
comía aquellas amargas sopas de ajo trata de consolar a Claudia con unas
palabras de consuelo. No llores mujer,
replicaba Andrés, que si la suerte me ayuda te mandaré mucha plata
para que a ti y a nuestros hijos no le falte lo que hasta ahora nos ha faltado
y dándole un beso en la frente partió con su maleta de madera al hombro hasta
la estación más próxima.
Un mundo nuevo tuvo que enfrentarse Andrés, Desde los
primeros días se colocó en la cocina del barco como lavaplatos donde comenzó a
ganar la primera plata durante 33 días, que duro la travesía del Atlántico, ya
en Buenos aíres lo esperaba su primo Benito, y de allí subieron a un tren que
los llevaría a la vaquería donde trabajaba Benito y donde sería su nueva
morada.
Al día siguiente tan pronto como fue posible, Benito presento
a Andrés . En la vaquería trabajaban unas
20 personas, las cuales comían en las dependencias de la vaquería, pues allí
había abundancia de carne, y Andrés le encomendaron el trabajo como ayudante de carnicero en la cocina desde aquél mismo día. Andrés,
un hombre curtido del trabajo en la comarca Alistana, no tardó mucho tiempo en acostumbrase a su
nuevo oficio y en los largos días y solitarias noches pensaba que algún día
podía reclamar a Claudia, pues en la vaquería también trabajaban mujeres y
posiblemente también habría trabajo para ella.
Pasaron unos días y Andrés se propone escribir una carta a
Claudia para contarle su aventura como
lavaplatos en el barco, y ya, pues decir lo que era su trabajo en la vaquería y decirle que pronto le mandaría algo de la plata que había ganado como
friegaplatos en el barco para pagar los pantalones de pana que había dejado sin pagar al sastre
esperando a recoger las alubias que
Claudia continuaba cuidando en la huerta.
Claudia continuaba en Aliste haciendo sola los trabajos de
labranza y cuidando a sus hijos esperando las noticias de su marido en las Américas,
hasta que después de pasados dos meses
recibió la carta en la que Andrés
contaba su aventura. Pero Claudia no sabía escribir, tenía que buscar alguien de confianza que le leyera las cartas y le
diera contestación a las mismas, tampoco no había mucha gente en el pueblo para
encargarle este trabajo, entonces pensó en Federico. Federico era un sobrino
del cura y solterón, y pensó que este podía ayudarle para leer y escribir las
cartas. Un día a la salida de misa, Claudia
llamó a Federico l a solas le dijo que si le podía hacer ese favor, a lo que
Federico se dispuso ayudar en lo que hiciera falta, este fue, le leyó la carta
y le escribió otra de vuelta atendiendo a las palabras que Claudia le decía.
Ya habían pasado unos cuatro meses desde que Andrés había salido de casa, y este se disponía a enviar por correo 8000 pesos que había ganado en ese tiempo después
de haber pagado parte del viaje que debía a Benito, para hacer frente a las necesidades de su
mujer y de sus hijos, asegurando que si
todo iba bien tenía pensado reclamar a ella
en el tiempo que pudiera
conseguir un trabajo en la vaquería , y
sus hijos pudieran entrar en una escuela
cercana. Todo iba muy bien,
Andrés continuaba trabajando y periódicamente enviaba pesos a la familia.
Federico le leía las cartas, y le escribía las contestaciones, solía
hacerlo cuando los niños dormían después de cenar en casa de Claudia. Fue tal la
confianza que cogieron ambos, que Federico se enamoró de Claudia y esta de
Federico y la distancia de Claudia hacía Andrés
cada vez era más larga, cada vez Claudia tardaba más en contestar las
cartas de Andrés. Toda esta tardanza hacía reflexionar a Andrés, Claudía, cuando
le escribía le decía, no te preocupes Andrés, aquí todos estamos bien, pero no
puedo contestarte antes por que Federico
no viene, y ya sabes que yo no sé escribir.
Federico ya no salía de casa de Claudia, y un día
decide escribir a Andrés en su propio
nombre diciendo que un mancebo del pueblo estaba rondando a Claudia, que no le
mandara más plata porque Claudia ya no
se acordaba de él y los niños que ya habían crecido y ni siquiera lo conocían. Cuando Andrés leyó esa carta no pudo tolerar
tal noticia, creyó que ya no valía al
apena vivir y aquella misma tarde acababa su vida con su cuerpo despedazado
en las vías del tren.
Gúmaro, 12 de enero de 2014
viernes, 6 de diciembre de 2013
LA TRISTE HISTORIA DEL TRIGO
Un buen día se
despierta el trigo lamentándose de su vida triste y austera sin que nadie se
acuerde de él hasta que no está encima
de la mesa.
Pido atención a los lectores que lean este breve relato de
las tristes aventaras de trigo, que como testigo directo de la agricultura y sus
vivencias guardo y que hoy voy a tratar de explicar, y que estoy
seguro que todos los que vivieron aquellos largos y duros veranos de hasta los
años más o menos 70 por las tierras alistanas me sabrán entender.
Después de recogerme en verano, en unas paneras me guardan y
me dejan reposar durante unos dos meses, apenas llega el otoño con piedra lipe
me queman, y con una pala de hierro me dan miles de vueltas, después me hacen en un montón, me meten en un costal y me llevan a la oja, aran con un arado y me entierran sin piedad,
apenas voy naciendo me vuelven a tapar,
(aricar) y allí me dejan solo sin
más amigos que el sol, el aíre y la helada, y así me paso el invierno. Siempre
estoy a flor de tierra, y luego en el mes de marzo ya llega la primavera. En
las primaveras frondosas sale el sol y
me calienta, y me voy desarrollando como junco en la ribera, luego viene abril
y mayo, voy echando la espiga, y cuando me ven al pasar los pájaros se detiene
y me miran. Luego llega el mes de junio, que es el mes de las tormentas, me
cortan con una hoz y me tiran por el suelo, todos me van pisando desde el niño hasta el
más viejo, luego me atan en manojos y me hacen en un montón y allí me dejan al
sol. El día que le parece se presentan con un carro y con una horca de hierro
arriba me van echando, después de ir por
un camino a una era me llevan, luego cuando les parece me desparraman por la era, y me pasan un trillo todo llenito
de piedras allí me pisan y me cortan y
cuando estoy desmenuzado me ponen en un parvón
y un día de mucho viento me tiran al alto con un viendo sacándome de la
paja y me quedo solito en cueros. Luego con una pala, me ponen en un montón, de
noche duermen conmigo para nadie me robe
y al día siguiente me recogen en
costales y otra vez a la panera me
llevan, el día que les parece al costal me vuelven a echar y cerca de un río me llevan, me tiran en una tolva y me muelen entre dos
piedras, cuando ya estoy hecho
polvo al costal voy a parar , y el día que
le parece con las piñeras me ciernen y me meten en una artesa, echándome por
encima agua que esté bien caliente, y allí me hacen una masa, y con una manta
me tapan para que duerma caliente, luego
cuando despierto hogazas me van haciendo y en un horno candente me meten. Una
vez que estoy cocido me llevan para casa, y cuando estoy encima de la mesa con
toda la familia reunida me van pasando
la navaja.
Y así queridos
lectores, termina la aventura del trigo para que sirva de ejemplo a los niños y mayores, que sin saber cómo se
cría lo comen todos los días.
Gúmaro, 6 de Diciembre de 2013
martes, 24 de septiembre de 2013
LA NOCHE DE LAS SIRENAS
Más o menos alrededor de las cinco de la tarde del día 2 de
agosto de 2013 recién llegado a Moveros y aún
casi sin haber desecho la maleta y después de echar un rato la siesta en las
horas más calurosas del día, salí un rato a la tertulia con algunos vecinos a la sombra de una casa de
piedra donde las mismas piedras rezuman
frescor por el lado que toca la
sombra.
Desde allí, se empezó a ver humo, un humo espeso en la parte
sureste en las inmediaciones de la raya de Portugal aupado por el fuerte viento
que lo apretaba hacía España, pero que parecía que con la dirección que llevada
el viento Moveros se iba a escapar de la quema o por lo menos parecía. Yo más o
menos a las seis y media de la tarde cogí el camino de Acañices para ir a sellar una
primitiva que normalmente voy haciendo semanalmente todas las semanas del año.
Cuando regresaba para Moveros y una vez rebasado el valle de Sahú en Alcañices,
la columna de humo ya había nublado el
sol y entre la espesa humareda se veían las llamas mientras
se oía un ruido como si de una tormenta se tratara en los pinares de la
raya en los términos de Ceadea y Arcillera, apuntando a la facera de Arcillera
aún sin cosechar “Pobres trigos” dije yo al pasar. No había llegado yo a
Moveros cuando la guardia civil cortaba la N 122 a la altura del empalme de
Gallegos del Río, desviando el trafico dirección Braganza por Lober, Tolilla y Rabanales para luego salir a la N122 en Alcañices, mientras el fuego ya había arrasado las cosechas de cereal de
Arcillera, había atravesado la N122 a la altura de Arcillera y cinco aviones anfibios ,siete helicópteros,
y 60 militares luchaban contra el fuego alrededor del pueblo de Arcillera pudiéndolo
controlar al borde de las casas. El fuego ya había causado un gran desastre ecológico
con la pérdida de más de 1.000 hectáreas
monte bajo y de toneladas de madera de pino, fruto de la repoblación llevada a cabo por Icona en
los años 50 y 60, en la frontera portuguesa, además de haber dejado sin cosecha de cereal a los vecinos
del pueblo de Arcillera.
Si bien el mayor desastre que causó este incendio según
comentarios originado por la chispa que desprendió una cosechadora en el pueblo
portugués de San Martinho, además de una carroceta de los bomberos portugueses
calcinada, las quemaduras causadas a cinco bomberos portugueses que habían sido
sorprendidos y rodeados por las llamas, uno de ellos murió a las pocas horas y
otro murió después de luchar más de un mes entre la vida y la muerte en un hospital
de Braganza.
Ya eran las 11 de la noche, y los medios aéreos habían
dejado de trabajar y el fuego parecía controlado en Arcillera, pero aún quedaba un foco que
quemaba descontrolado en la zona de los pinares, y a esta hora el viento continuaba
soplando, pero ahora ya había cambiado de dirección soplando del poniente, lo que favorecía cada vez más que el fuego se
metiera en el pueblo de Moveros. Des de mi casa veía las llamas cada vez más
cerca, los bomberos estaban preparados para trabajar, pero le hacía respeto
entrar entre los robledales y jarales a esa hora ya sin protección de los
medios aéreos por lo que el fuego campaba a sus anchas arrasando todo lo que
encontraba por delante. Yo cada vez lo veía más cerca de mi casa mientras
rociaba con la manguera de agua de mi jardín las persianas de casa y la maleza de hierba de las fincas colindantes y
con el fin de que cuando el fuego llegará perdiera intensidad. Las Buldofer
limpiaban caminos y hacían corta fuegos, las motosierras de los bomberos
cortaban robles para evitar que las
copas de los arboles desprendieran llamas evitando que el fuego ganara terreno.
Eran alrededor de las 2 de la mañana cuando los bomberos dieron por controlado
a unos 200 metros de mi casa uno de los fuegos más feroces en la comarca de los
últimos años.
Gúmaro, 24 de septiembre de 2013.
martes, 26 de febrero de 2013
LA CUARESMA TIEMPO DE AYUNO Y ABSTINENCIA.
La llegada del carnaval marcaba el tiempo de cuaresma, un
tiempo en el que el ayuno y la abstinencia eran obligatorios impuestos por la
iglesia, cosa que se respetaba en mayor de las casa en los pueblos de nuestra
comarca alistana.
Como ya comenté en otro artículo publicado en este mismo blog, la iglesia
vendía una bula, cuyo documento daba autorización del papa de ciertas obligaciones religiosas a quien
lo poseía, entre ellas se autorizaba a comer “tocino” o cualquier clase de carne durante la
cuaresma excepto los viernes que era de
obligación abstenerse
Si bien, cansados de comer tocino cada día (cuando lo había)
bien venia una vez a la semana cambiar la dieta, pues para los viernes se hacía tortilla de patatas
dado que en tiempo de cuaresma las gallinas estaban en plena postura y había
huevos suficientes para abastecer las necesidades de la casa. También, la
comida de este día podía combinarse con conserva de escabeche o sardinas en
lata, huevos cocidos con bacalao, o unas patatas cocidas con las raspas del
bacalao aliñadas con un refrito de aceite de oliva.
Personalmente a mi alguna vez me daba la tentación los
viernes de ir al chorizo y hacer un pecado, y cuando nadie me veía iba a la
choriza que estaba empezada y cortaba un trozo de la manera que menos se notara
la falta, pues si estaba el corte en la parte recta apenas se notaba si
cortabas medio furco, si el corte estaba en la curva cortaba toda la curva,
pues con la choriza aún tierna se hacía
otra vez la curva sin que apenas se notara la falta.
El día de viernes Santo,
y hasta el Sábado Santo hasta más o menos las 12 del medio día era día
de ayuno y abstinencia. Ya por tradición todas las amas de casa se proveían de
pulpo para la comida de medio día y un poco de escabeche con unas aceitunas
negras para la cena. El pulpo que llamaban de media cura era un pulpo seco de
un color morado oscuro previamente
secado en secaderos, este pulpo se ponía en remojo unos tres días o cuatro y
cuando estaba remojado aumentaba su tamaño más del doble. En aquellos años, tanto
el pulpo como el bacalao eran productos asequibles al alcance de todos, o mejor
dicho era comida de pobres. El pulpo de
media cura, a parte de la cuaresma estaba presente en casi todas las ferias de
la comarca, y la temporada era era en los meses del calendario que tuvieran
“R”, es decir, desde el mes de septiembre hasta el mes de abril. A las ferias
acudía la gente de los pueblos a vender el ganado, y si habían vendido y
consideraban que habían hecho una buena venta, acudían a las pulpeiras a comer unas rodajas de pulpo con un
cuartillo de vino.
A las ferias del cutro de cada mes y los dos cristos de marzo y septiembre en San Vitero venían las
pulpeiras de Galicia. Estas fechas practicamente marcaban
el principio y el fin de la temporada pulpeira. Las pulpeiras hacían una
buena lumbre y cocían el pulpo en calderas de cobre y luego vendían en raciones con una jarra de vino a los feriantes. A las
ferias más pequeñas como el 28 en Gallegos del Rio o el 15 en rabanales, la pulpeira era de Alcañices, una mujer
que era conocida por la la Ti Cascaja.
Con el fin de las ferias de ganado todo esto se ha ido perdiendo, ya que
de las ferias solamente queda el nombre, si bien en las ferias del Cristo de
marzo y septiembre en San Vitero las
pulpeiras continúan. Hoy lo cuecen en calderos de acero inoxidable por una normativa que considera nocivo el cobre para el uso y cocción
de alimentos.
Gúmaro, 26 de marzo de 2013
domingo, 20 de enero de 2013
EL SACRAMENTO DE LA EXTREMAUNCIÓN
El Sacramento de la extremaunción consiste en la unción con
óleo sagrado que el sacerdote hace a los files que se encuentran en eminente
peligro de muerte.
En aquellos años,
cuando una persona se ponía enferma antes de requerir la presencia de un
médico, se anteponía la presencia de un
sacerdote para obtener una buena muerte.
Recuerdo de niño esta costumbre que el sacerdote vestido con una estola blanca y un cáliz en las manos con las sagradas hostias para dar la comunión al enfermo
si aún estaba consciente, y acompañado del mayordomo que iba delante portando
la cruz procesional, detrás dos vecinos que llevaban dos candelabros encendidos,
al lado del sacerdote iban dos
monaguillos, uno portaba el caldero del agua bendita con el aspersorio, el otro
por taba en las manos la crismera con los santos oleos para uncir al enfermo, y detrás iba la
comitiva de gente que se quería sumar a
la comitiva con velas encendidas para acompañar al enfermo el momento de da el santísimo sacramento de
la extremaunción.
Llegando a la casa del enfermo estaba esperando la familia
con la puerta abierta. Era costumbre de poner
telas blancas cubriendo las
paredes de la casa por donde pasaba el
sacerdote así como en la habitación donde estaba postrado el enfermo. En la
habitación se ponía una mesa cubierta con un paño blanco de lino donde se
ponían todos los santos utensilios que habían sido portados para la ceremonia.
Si el enfermo estaba ya en su ultima hora, el sacerdote uncía con los santos oleos una cruz en la frente,
otra en las manos y otra en los pies, y rociando el lecho del moribundo con agua
bendita.
Después de varios rezos por parte del sacerdote deseando una
buena muerte, se rezaba un padre nuestro, un ave maría y un gloria por parte de
todos los allí presentes.
Toda esta ceremonia causaba cierto pavor sobre todo a los
niños de la sociedad atrasada de
aquellos años, que cuando veíamos la comitiva corríamos hacía a casa para
escondernos, y si era a la hora de escurecer, cunado veías al sacerdote
vestido de blanco y la comitiva con las velas encendidas nos causaba un miedo aterrador. Yo pude presenciar esta ceremonia con 7 años en
mi casa para dar la extremaunción a una tía nuestra, es el único recuerdo que
me queda de ella. Falleció dos días después.
Gúmaro, 20 de enero
de 2013.
miércoles, 9 de enero de 2013
ALISTE TIERRA DE CAZA Y CAZADORES
La caza, hoy día más bien un deporte en el que se tiran tiros
sin regatear, hay escopetas repetidoras que con nada más tirar del gatillo
salen los tiros vaciando la canana en un santiamén y la pieza se marcha a
criar.
Lober, en los años 50 era un terreno en el que se adaptaba
muy bien la liebre, también era bueno para la perdiz y la paloma torcaz, pero
no tan bueno para el conejo , motivo este, por en aquellos años estar
prácticamente todo el terreno labrado, y el conejo necesita monte para multiplicarse,
viéndose favorecido a partir de los años
70 cuando comenzaron a quedar las rozadas
sin trabajar lo que favorecía el crecimiento de jaras y leña.
Tampoco en aquellos años en gran parte de los pueblos de
Aliste estaba presente la caza mayor como jabalíes, venados o cabras montesas, si estuvo siempre en nuestras tierras la presencia del lobo y zorro, si bien bajó bastante la presencia de lobos, pues se dice
que a partir de los años 70 al
introducirse el jabalí en nuestras tierras, perjudico la presencia de lobos al
ser la cría atacada por el jabalí.
Si bien eran pocos los cazadores que había en aquellos años,
quizá por aquél viejo refrán que dice: Al cazador y al pescote, nunca le verás
buen capote, pues en aquellos años de
escasez la caza era considerada como una pérdida de tiempo, así como un gasto
en licencia y cartuchos, gasto este que no se veía compensado más que con comer
algún guiso de caza alguna que otra vez.
Mi padre fue cazador empedernido casi desde que fue
adolescente, hasta que agotado por la enfermedad entregó la escopeta en el
cuartel de la guardia civil. Pero mi padre fue un cazador que mataba caza para
darnos de comer a la familia, nunca mataba caza por matar, y pocas veces se
respetaba la veda aunque había más caza que ahora. Sobre todo mi padre fue un
cazador de liebres, pues era lo que más le satisfacía por ser la liebre una
pieza grande y con una pieza había suficiente para hacer una buena comida para
toda la familia. La liebre la mataba casi durante todo el año, desde que salía
la veda en el mes de octubre, se mataba normalmente en rastrojos y sembrados,
en tiempo de heladas solía esconderse en los fenadales y al abrigo de las paredes escondida entre
zarazas, solamente en primavera era cuando menos se dejaba ver por esconderse
entre el monte.
En verano, la liebre continuaba entre el monte, pero era muy
fácil verlas en los oscureceres y amaneceres saltando por caminos y roderas,
siendo estos sitios muy buenos para preparar una espera haciendo un escondite al lado de un camino donde se mataban fácilmente.
Si había liebres, mi
padre no mataba otra caza, siempre decía que la perdiz no merecía gastarse un
tiro porque era una pieza pequeña, pero si no había otra cosa también se
mataba, algo había que llevar a casa. Mi
padre, cazaba los machos de perdiz en
primavera cuando no había otra caza mientras las hembra encubaba los huevos, tenía un reclamo, y escondido entre el trigo o centeno ya alto
por la avanzada primavera preparaba la parada, sabia tocarlo de tal manera que
el macho lo confundía con la hembra de
perdiz engañándola y atraiéndola hasta
mismo ponerse encima de él de manera que
podía poner la pieza de la manera más cómoda para disparar.
La escopeta que usaba mi padre, era una escopeta muy
vieja del calibre 12 que él ya había comprado de
segunda mano. El mismo cargaba los cartuchos con pólvora y perdigones que
compraba a granel, los pistones que hacían explotar el cartucho los cargaba con
mistos de cerilla, y muchas veces los perdigones los hacía machacando trozos de
hierro colado, y hasta cuando comíamos la caza y se encontraba algún perdigón
se guardaba para volverlo a usar. La escopeta tenía cierto desgaste en el cañón que era necesario
tener acoplado un canuto de lata al cañón que impidiera que al tirar del
gatillo el cartucho se hundiera y no fuera alcanzado por la aguja que hacía explotar
el pistón, aun así en más de una ocasión sucedió que al tiempo de disparar el
gatillo no salió el tiro, dando tiempo a perder de vista la pieza.
La escopeta, era de un solo cañón, lo que se debía afinar
muy bien la puntería ya que no había más opciones. En tiempo de veda, mi padre
salía de caza sin escopeta. Por las pistas en los caminos, por saber dónde las
liebres comían, más o menos sabia donde la liebre estaba, siempre muy sagaz iba
mirando por los surcos donde ya por astucia veía la liebre tumbada en la cama.
Tan pronto como la liebre era vista se quedaba parado inmóvil, y seguidamente
daba unos pasos hacia a tras de manera que la liebre quedaba tumbada en la
cama, y en acto seguido emprendía regreso a casa o donde tuviera la escopeta. Aquella
escopeta se pasaba temporadas escondida en el campo para no ser contemplado por la guardia civil ni por nadie que pudiera
sospechar. De esta manera mataba la liebre y la escopeta quedaba escondida en
el campo. Si la llevaba a casa para casa, la ponía metido el cañón por una
pierna del pantalón, y la culata le quedaba por debajo del brazo, que la tapaba poniendo la chaqueta de pana colgada
del hombro.
Las palomas torcaces se cazaban a la espera, solamente se
debía observar en los árboles que acostumbraban a dormir montando la espera
desde la puesta del sol hasta el oscurecer. Las palomas de palomar se cazaban en el rastrojo en filando los
surcos se podían matar hasta media docena de un tiro, en invierno buscaban comida
en bandos hasta de más de cien, pero la paloma es muy astuta, tiene el oído muy
fino y al más mino ruido levanta el vuelo.
En Lober no había mucho conejo, en aquellos años solamente
había alrededor de las minas de la Ferrada en unos piornales que había, debido
a la escasez de monte, el conejo no se expandió hasta bien entrados los años
70 en que habitaban por todos los
sitios. Años más tarde casi fueron extinguidos por la enfermedad, y al día de
hoy casi como de toda la demás caza queden muchos ejemplares.
Eran años en que se cazaba para comer, no se cazaba como
deporte o placer, y aún cazado prácticamente todo el año nunca escaseo la caza.
Pero mi padre en más de una ocasión también tuvo que correr delante de los
guardas de caza y pesca y de la guardia civil, pero mi padre siempre tuvo una
ventaja: que corría más que ellos.
Gúmaro, 9 de enero de
2013.
lunes, 19 de noviembre de 2012
LOS ARBOLES NUNCA LLEGAN AL CIELO
Esta mañana como ya tengo costumbre salí a dar un paseo, un
paseo que se convierte cada mañana en unos 12 o 14 kilómetros. Y mira hoy por
cuantas que a los 15 minutos de salir de casa me sorprendió una borrasca de
agua que me hizo meterme en un bar, cosa que no acostumbro, pero esta vez no tenía muchas mas opciones si no quería que la camiseta se me quedara pegada al
pellejo.
Pues bien, mientras estaba tomando un cortado sentado en una
mesa, y los cristales del bar se iban empañando por el calor que hacía dentro y
el fresco que producía la lluvia fuera,
yo hojeaba un periódico leyendo un artículo que trataba de los desahucios,
cosa que parce que cada día está más en las noticias de cada día, pero que no
es una cosa nueva, sino que eso hasta yo mismo lo predije antes que se pronunciaran los abuelos de Soria, y no
había que tener muchas luces para ver la que se podía venir encima.
Y es que” los arboles nunca llegan al cielo”
Hace unos siete u ocho años aun estando yo activo en mi vida
laboral y ya con una experiencia, no por nada, sino por el rodaje que uno ya
con más de medio siglo de historia tiene en el cuerpo. En aquellos años, aun
años de vacas gordas en la empresa que yo trabajaba se firmaban contratos nuevos, no por la expansión de la empresa, si no más
bien por cubrir las bajas de los que se jubilaban, si bien ya no en las mismas
condiciones que se había venido haciendo, si no con unas clausulas que de
alguna manera mermaban la nomina si se comparaba con otra que ya hacía algunos lustros que estaba
en activo. Toda esta gente de nuevos contratos, los que podíamos llamar hijos
de la abundancia, o por lo menos yo así los llamaba, porque entre otras cosas de alguna manera eran
reacios a hacer una hora extra y menos si era en fines de semana que un
servidor siempre estuvo dispuesto a hacer desde el primero hasta el ultimo día
en los 35 años y cuatro meses que estuve
trabajando en la empresa.
A mi me chocaba como estos chavales con veinte tantos o
treinta años(“los hijos de la abundancia”) pero eso si, con toda una vida por
delante se embarcaban en comprarse un adosado de 60 millones de las antiguas
pesetas y un coche de gama media alta en el garaje con un préstamo hipotecario
a 35 años, cuando yo a su edad trabajando 12 horas diarias no me atreví a
comprar más que un piso de 70 metros e iba los domingos por la mañana a hacer
horas en bicicleta.
Y es que esta generación, la que son nuestros hijos,
estudiaron más que nosotros, y uno no pode dar consejos a quien sabe más que
nosotros, contaban con dos sueldos, uno para pagar la hipoteca y el otro para
ir tirando de guita y esperar potra vez a final de mes. Pero yo pensaba, si los arboles crecieran un trozo cada año ya llegarían al cielo, pero
al cielo nunca he visto que haya llegado ninguno, unos por que se secan y otros
simplemente por que le cortan la guía. Desde entonces han pasado unos siete u
ocho años, y aquel bosque de arboles jóvenes
recién plantados que parecía llegarían al cielo muchos ya se han secado, otros
quizá será por el otoño, pero ya tienen las hojas mustias. ¿ Es que no lo veían venir.? Claro es que son
los hijos de la abundancia.
Gúmaro, 19 de Noviembre de 2012.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Yo un día en
Lober nací,
y de niño en Lober lloré
de mayor lo hice tambien
pero el destino de la
vida,
de me separo de Lober.
Han pasado muchos años
desde que yo abandoné a Lober,
dejando el sudor en otras tierras
pero siempre pensando en volver.
Malgrat de Mar me recogió,
con bonito atardecer,
con playas de fina arena,
pero para mi no hay como Lober.
Allí dejé muchas cosas,
que nunca yo olvidaré,
lo que más el sentimiento
que guardo del día de ayer.
Allí quedo Valdelmayo
y el Carrascal también,
cuando bajo el Sierro abajo
Peñalba es lo primero que se ve.
Los rapaces de la escuela
siempre los recordaré,
muchos después de pastores,
y Antonio Baz que en paz esté.
El repicar de las campanas,
también lo recuerdo bien,
por tenerlas tan cerca
y subir a repicar también.
Me alegra cuando las vuelcan,
cuando las repican también,
me entristece el
toque a fuego,
y el toque a difuntos también.
Guardo muchos recuerdos
unos buenos y otros malos.
hoy me quedo con los buenos,
los malos mejor no recordarlos.
Aquí voy a terminar
pero antes decir también,
que si yo algún día me pierdo,
¡¡¡Que me busquen en Lober….!!!
Gúmaro, 8 de
noviembre de 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
Pino del Oro: Secreto bajo tierra
La confesión de
allegados al supuesto asesino de Salvador Domínguez, desaparecido en 1963,
anima a su familia a pedir la autorización judicial para exhumar el cuerpo
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Al atardecer del
24 de diciembre de 1963 Salvador Domínguez se despidió de su hermana pequeña,
Victoria, con un: «Ten cuidado ahora que te quedas sola con las vacas, a ver si
te va a caer la mula». Emprendió camino a pie hacia Villalcampo, donde su primo
lo esperaba para que lo ayudara con las cabras mientras operaban a su esposa.
Tenía 28 años y era el hijo mayor de una familia de agricultores de Pino del
Oro. Nadie lo volvió a ver.
Casi medio siglo después, la familia confía en que una orden judicial permita remover la zona de la finca conocida como «Las Tallas», a dos kilómetros del pueblo. Allí es donde, han confesado familiares y allegados del supuesto asesino, fue enterrado Salvador. Una supuesta disputa por cazar conejos con cepo en parcelas del asesino terminó tiñendo de sangre una tierra en la que hasta ahora solo se ha excavado en busca del oro que ya explotaban las antiguas minas romanas. La próxima vez que se horade la tierra será para desenterrar un secreto mejor guardado que los yacimientos auríferos.
Casi medio siglo después, la familia confía en que una orden judicial permita remover la zona de la finca conocida como «Las Tallas», a dos kilómetros del pueblo. Allí es donde, han confesado familiares y allegados del supuesto asesino, fue enterrado Salvador. Una supuesta disputa por cazar conejos con cepo en parcelas del asesino terminó tiñendo de sangre una tierra en la que hasta ahora solo se ha excavado en busca del oro que ya explotaban las antiguas minas romanas. La próxima vez que se horade la tierra será para desenterrar un secreto mejor guardado que los yacimientos auríferos.
Fue un vecino del pueblo quien, años después, se presentó ante los Domínguez Rodríguez para contarles lo que había escuchado de boca del hijo del supuesto asesino de Salvador, en su lecho de muerte. Confesó el crimen y describió el lugar donde le dieron tierra. Y la historia comenzó a reescribirse. Son los propios descendientes del homicida los que ayudan ahora a la familia de la víctima, que trata de recuperar los restos del infortunado joven para «darles sepultura» en el panteón familiar. El Juzgado número dos de Zamora, que instruye las diligencias, ya ha recabado los informes y testimonios fundamentales en los que avalar, si así lo estima oportuno, la autorización para excavar el terreno en busca de los restos del joven.
Salvador fue el primero de los hijos que tuvo el matrimonio formado por Rosa y Ángel, y desde muy joven ayudó a sus padres en las tareas agrícolas y ganaderas. Luego llegarían Elisardo, ahora de 77 años; Laura, de 70, y Victoria, de 62, y que con el apoyo de todos tomó la decisión de poner el caso en manos de la justicia.
Victoria, la más pequeña de la familia, aprendió a vivir desde aquella aciaga Navidad con la angustia que se adueñó de su cuerpo cuando tuvo el presentimiento de que nunca más volvería a ver a su hermano. Fue cuatro días más tarde, cuando la madre la envió en una mula hasta Villalcampo. «Como Salvador se fue a casa de los primos con lo puesto, yo le llevaba ropa para que se cambiara, unos días después», revive con los ojos empañados por la emoción. Aún conserva su última imagen, «con una camisa de cuadros y en tonos azules, ¿cómo me voy a olvidar?». Esperaba encontrarlo pastoreando a las cabras, pero en su lugar, lo que encontró fueron las caras de sorpresa de sus familiares, convencidos de que finalmente había surgido algún imprevisto y no había podido hacerles el favor. «Lo primero que me vino a la cabeza fue que algo malo había pasado. Lo peor, que estuviera muerto». Aquella niña, con 13 años, tuvo que emprender sola el regreso a Pino del Oro para comunicar la noticia a sus padres, puesto que sus otros hermanos —Elisardo y Laura— habían emigrado a Brasil para librarse de la miseria.
Rosa, la madre, «estaba totalmente desesperada», rememora Victoria. Dieron aviso a las autoridades de la zona y se organizó hasta una batida por las inmediaciones, en la que participaron guardias civiles y la mayor parte de los vecinos de la localidad, sin resultados.
Tuvieron que pasar siete años para surgiera una mínima pista que llegó desde un lugar a miles de kilómetros de Pino. Ángel, el padre, no resistió tanta ausencia y falleció poco antes «desesperado con lo de su hijo mayor y sin saber nada de él». Amparadas en la distancia, y una vez que supieron que el presunto asesino había fallecido, dos jóvenes de otra localidad cercana, Carbajosa, emigrantes en Alemania comentaron entre sus paisanos que ellas mismas habían visto discutir a Salvador con un conocido vecino del pueblo la tarde de la desaparición en el camino hacia Villalcampo «y que estaban pegándose». A partir de ahí, los rumores en la comarca de Aliste se disparan. Hay quien cree esta versión, pero también quien aventura que el joven agricultor y ganadero —de carácter afable y que tras un intento de labrarse futuro en Bilbao había decidido regresar a su pueblo— podía haberse fugado. Hasta le inventaron una novia: «cosas que se hablaban pero sin ningún fundamento», puntualiza su hermana.
Isidro Domínguez Castaño, de 66 años, era apenas un chaval cuando cuidaba una veintena de ovejas de su familia en las fincas próximas a la localidad. Recuerda «como si fuera hoy», que un día vio en «Las Tallas» una zona de tierra que había bajado de nivel, «como cuando remueves y luego se asienta». Muy cerca estaba uno de los hijos del propietario, al que preguntó: «¿Por qué hay un hoyo ahí?». Como respuesta obtuvo: «Es una marrana que se nos ha muerto y la hemos enterrado». Poco podía imaginar aquel joven que quizá dentro del agujero pudiera estar el que, de haber vivido, se hubiera convertido en su cuñado. Con el tiempo se casó con Victoria, y es de los que está convencido de que esa finca esconde el misterio de la desaparición de Salvador. «Si hasta crecieron hierbas frescas sobre lo que habían removido en aquellos días...».
Casi medio siglo. Este es el tiempo que ha transcurrido hasta que los descendientes del hombre que supuestamente mató a Salvador Domínguez y ocultó su cuerpo dieran a conocer la verdad. Un mes antes de morir, uno de los vecinos del pueblo se sinceró con los hermanos del desaparecido, les contó todo lo que sabía, y les facilitó la localización exacta de sus restos. «Nos lo contó porque a él se lo había contado a su vez el hijo del hombre que dijo haber matado a mi hermano... Por lo visto no quería morir con ese peso, porque a fin de cuentas los descendientes no tienen la culpa de nada», reflexiona en voz alta Victoria Domínguez.
El hijo del presunto homicida confesó a un amigo justo
antes de morir y le describió el paraje donde fue enterrado Salvador
A la espera de la decisión judicial que podría solucionar la desaparición y el supuesto crimen de Salvador, sus hermanos solo tienen una obsesión: «Saber si de verdad es él el que está ahí y que descanse en paz ». En Pino del Oro, todos se miran y comentan por lo bajo. Lo único bueno, dice una mujer de edad avanzada, «es que aquí las dos familias son muy buena gente y lo que quieren es terminar con esto, porque los que quedan no han hecho nada y bastante tienen».
El remordimiento que no pudo con el vecino que mató a Salvador Domínguez Rodríguez aquella Nochebuena de 1963 sí hizo mella en sus descendientes. La clave de uno de los secretos mejor guardados de esta localidad conocida por sus minas de oro está, cómo no, bajo tierra.
BEGOÑA GALACHE. DE LA OPINIÓN DE ZAMORA
jueves, 27 de septiembre de 2012
CANCIONES DE AYER Y DE HOY
Aquí vamos a poner canciones de ayer y de hoy, canciones que ya cantaron nuestro bisabuelos, nuestros abuelos las continuaron, las oímos cantar a nuestros padres especialmente en el trillo y en la segada, que en nuestra juventud cantaban las mozas al son de una lata o tamboril en los bailes en los pueblos de Aliste, y que al día de hoy siguen alegrando las fiestas al son de gaita las fiestas de nuestros pueblos.
Vamos a empezar con el MANOLO MIO. A continuación se irán poniendo algunas otras.
Gúmaro, 27 de septiembre de 2012.
Manolo mío a mi me han dicho
Que por tres meses te vas a ir
Esos tres meses serán tres siglos
Manolo mío llévame a mí,
Esos tres meses serán tres siglos
Manolo mío llévame a mí.
La primera carta cayó en mis manos
Y la segunda en el corazón
Y la tercera cayó en la arena,
Donde Manolo se enamoró,
Y la tercera cayó en la arena,
Donde Manolo se enamoró.
Allá en las islas hay un cadáver,
Que no se sabe de quien será,
Seguramente es el de Manolo,
Que habrá muerto de soledad,
Seguramente es el de Manolo,
Que habrá muerto de soledad.
Aquí vamos a poner canciones de ayer y de hoy, canciones que ya cantaron nuestro bisabuelos, nuestros abuelos las continuaron, las oímos cantar a nuestros padres especialmente en el trillo y en la segada, que en nuestra juventud cantaban las mozas al son de una lata o tamboril en los bailes en los pueblos de Aliste, y que al día de hoy siguen alegrando las fiestas al son de gaita las fiestas de nuestros pueblos.
Vamos a empezar con el MANOLO MIO. A continuación se irán poniendo algunas otras.
Gúmaro, 27 de septiembre de 2012.
MANOLO MIO
Manolo mío tu bien lo sabes
Que desde niña te di mi amor,
Tu me besabas y me abrazabas
Por la ventana del comedor
Tu me besabas y me abrazabas
Por la ventana del comedor.
A los quince años, tenia un novio
Que lo quería mas que el vivir,
Y al poco tiempo dicen mis padres
Que lo tenia que despedir
Y al poco tiempo dicen mis padres
Que lo tenia que despedir.
Manolo mío tu bien lo sabes
Que desde niña te di mi amor,
Tu me besabas y me abrazabas
Por la ventana del comedor
Tu me besabas y me abrazabas
Por la ventana del comedor.
A los quince años, tenia un novio
Que lo quería mas que el vivir,
Y al poco tiempo dicen mis padres
Que lo tenia que despedir
Y al poco tiempo dicen mis padres
Que lo tenia que despedir.
Manolo mío a mi me han dicho
Que por tres meses te vas a ir
Esos tres meses serán tres siglos
Manolo mío llévame a mí,
Esos tres meses serán tres siglos
Manolo mío llévame a mí.
La primera carta cayó en mis manos
Y la segunda en el corazón
Y la tercera cayó en la arena,
Donde Manolo se enamoró,
Y la tercera cayó en la arena,
Donde Manolo se enamoró.
Allá en las islas hay un cadáver,
Que no se sabe de quien será,
Seguramente es el de Manolo,
Que habrá muerto de soledad,
Seguramente es el de Manolo,
Que habrá muerto de soledad.
martes, 11 de septiembre de 2012
COSAS DE RAPACES
Yo siempre tuve de rapá la fama de ser uno de los más malos
o traviesos del pueblo, y es cierto que hice muchas travesuras, unas veces
solo, otras acompañado, y algunas de ellas comprendo que estaban fuera de lo
normal. De estas solamente recuerdo dos que hice indignar a la gente, y fue
cuando en una ocasión arranque los pimientos del semillero a Nicolasa que en
aquella ocasión lo tenía el semillero en el “Furmiguero” encima de un montón de
estiércol, un día fui por allí yo solo sin pensar en semejante cosa y me dio
por arrancarle los pimientos. Otra fue cuando en una ocasión entré en el corral
de Mariana y tenía una gallina con pollos salidos del huevo hacía pocos días,
yo corría tras de los pollos, la gallina se tiraba a mi y yo a los pollos hasta
que se los estrangulé casi todos, esto fue indignante para Mariana.
Recuerdo una vez entre unos cuantos rapaces que encontramos
un ñal de huevos en un pajar de la ti Dorotea, había más de una docena de
huevos, esta vez pensamos en hacer una tortilla y así fue. Nos fuimos a la
cortina del ti Sidoro del “Palllerico”, hoy propiedad de herederos de Salvador
Fernández (Hijo del tío Tomás Belver), allí en aquella cortina había un
barranco ligeramente más bajo que el terreno,
donde preparamos la lumbre para hacer la tortilla, era ya finales de mayo, y la gente se extrañaba al ver la
humareda que salía del barranco de la
lumbre echa con leña de jara. Alfredo, también uno de los implicados trajo una
sartén para hacer la tortilla que su padre guardaba con restos de grasa y sebo
para untar el carro y con aquello hicimos la tortilla, con aquella grasa la
tortilla daba un sabor repugnante, pero entre todos la comimos, parece que
todavía en este momento siento al recordarlo me llega aquel sabor tan malo del
gusto de la grasa de untar el carro.
Esto fue un poco sonado por el pueblo y hasta llegó a oídos
de la maestra D. Casiana, la que nos reprendió fuertemente por haber robado los huevos. A los pocos días para
nuestra vergüenza nos hizo pedir dos huevos a cada una de nuestras madres, a los
implicados, y nos hizo ir a devolver los
huevos a la ti Dorotea en comitiva, los presuntos ladrones íbamos delante con
un huevo en cada mano con el brazo ligeramente levantado, y el resto de rapaces
y rapazas que por causalidad no habían estado en el evento iban detrás juntamente con D. Casiana diciendo, ladroenes,
ladrones, ladrones.
Recuerdo en aquellos años cuando comenzaba mi vida pastoril con pocos años de edad cuando dos pastoras una ya casada y otra soltera pero que las dos ya habían andado el mundo adelante, y ellas por los motivos que fuera aquel día tambien andaban con las ovejas, era a finales de febrero o primeros días de marzo cuando empezaron a tontear las dos conmigo a que te hacemos esto, que te hacemos lo otro, hasta que las dos se cogieron de mi, me quitaron los pantalones (calzoncillos no traía) y los tiraron a la corona de un roble, se pusieron las dos debajo y no me dejaban subir a cogerlos, si bien antes me pintaron ciertas partes del cuerpo con una barra de pintar los labios. Yo todo el día alrededor de ellas para que me dejaran coger los pantalones, pero no fue hasta bien entrada la tarde cuando se cansaron de tenerme desnudo cuando me dejaron subir al roble a coger los pantalones, baya putada que me hicieron, yo no tenía más de 11 o 12 años y ellas ya andarían alrededor de los 25 años. Las dos viven, todos los años las veo en Lober, pero yo nunca he vuelto a comentar con ellas semejante historia, no se si se acuerdan o no. Ha veces pienso que ya después de más de cincuenta años le volviera a recordar aquella inolvidable experiencia.
Recuerdo en aquellos años cuando comenzaba mi vida pastoril con pocos años de edad cuando dos pastoras una ya casada y otra soltera pero que las dos ya habían andado el mundo adelante, y ellas por los motivos que fuera aquel día tambien andaban con las ovejas, era a finales de febrero o primeros días de marzo cuando empezaron a tontear las dos conmigo a que te hacemos esto, que te hacemos lo otro, hasta que las dos se cogieron de mi, me quitaron los pantalones (calzoncillos no traía) y los tiraron a la corona de un roble, se pusieron las dos debajo y no me dejaban subir a cogerlos, si bien antes me pintaron ciertas partes del cuerpo con una barra de pintar los labios. Yo todo el día alrededor de ellas para que me dejaran coger los pantalones, pero no fue hasta bien entrada la tarde cuando se cansaron de tenerme desnudo cuando me dejaron subir al roble a coger los pantalones, baya putada que me hicieron, yo no tenía más de 11 o 12 años y ellas ya andarían alrededor de los 25 años. Las dos viven, todos los años las veo en Lober, pero yo nunca he vuelto a comentar con ellas semejante historia, no se si se acuerdan o no. Ha veces pienso que ya después de más de cincuenta años le volviera a recordar aquella inolvidable experiencia.
En otros artículos de Tierrasdealiste ya he contado otras
andanzas mías propias de nuestra niñez, en conjunto, son vivencias de una etapa
de la vida de la que creo que todos tenemos muchas cosas que contar.
Pero a mi también me las hicieron, y me las hicieron gente
adulta creo que ya con otros tintes.
Recuerdo en una ocasión una persona que
podía tener alomejor unos 35 o 40 años más que yo del pueblo de Lober que un
día me dijo: (yo podía tener unos 10 u 11 años) Oye rapa, ven acá que te voy a decir una cosa:
mira si quieres que te el pito se te haga muy grande lo untas todos los días
con leche de higuera, coges un higo
verde y con esa leche que echa se la refriegas bien, verás como se te hace de grande. Yo, ni corto ni
perezoso en la primera higuera que vi corté un higo, eché el pellejo del pito para atrás y comencé a hacer lo que
aquel malvado me había dicho, pero hay
cuando aquello empezó a reaccionar,
¡¡¡ que escozores…!!!, entonces marché a Urrietanaval donde mi abuelo tenía la noria, le
di unas vueltas para llenar de agua una
poza que tenía, quité los pantalones y me metí dentro, ya había pasado un
buen rato desde que había echo la
operación, por lo que ya tenía tiempo de sobras de hacer efecto. Aquellos
escozores ni con el agua se quitaban y al final se me hicieron hasta llagas que
me tardaron tiempo en curar al mismo tiempo que las pasé putas. Yo aquello lo viví en secreto, no dije a nadie
nada. Aquel tío cada vez que me veía me decía, rapá… ven acá que te voy a
preguntar una cosa, yo echaba a correr y si podía ni por su lado pasaba. Esta
fue una broma pesada, fue una salvajada más propia de salvajes que de otra
cosa, que de haber sido hoy aquel hombre podía haber dado con los huesos en la cárcel.
Gúmaro. 11 de septiembre de 2012.
viernes, 7 de septiembre de 2012
LA FIESTA EN LOBER.
Cuando llega el mes de septiembre me recuerdan mis de niño en la fiesta del pueblo, si bien antiguamente y hasta finales de los años 20 creo que fue según comentarios de los más viejos del pueblo de hace 50 años atrás que la fiesta de Santa Marina se celebraba el día que viene marcada en el calendario, el día 18 de julio, pero al coincidir estas fechas con los trabajos de la siega época no muy propicia para celebraciones pues decidieron cambiarla al 18 de septiembre, siendo esta ya una época en la que los hogareños podían prescindir de más tiempo. En aquellos años en todas las casas se cocinaba con leña, incluso en muchas cocinas estaba el horno de hacer el pan, y después de tiempo las paredes se quedaban ahumadas, motivo el cual que para la fiesta se debía encalar con barro blanco, así como fregar los escaños tamboretes y banquillas para que a la llegada de los festajeros que solían venir de otros pueblos (familiares o amigos) vieran nuestras casa lo más limpias posibles dentro de lo que cabía. El día anterior a la fiesta, prácticamente en todas las casa se mataba un cordero para la celebración, ya que la res no se debía comprar por que en aquellos años casi todos los vecinos del pueblo tenían ganado lanar, y si alguno no tenía pues lo compraba , pues tampoco había carnicerías en la zona y cada uno de debía suministrar por si mismo. La víspera acudían los zamarreros a comprar las pieles ( el ti Pedrin de Fradellos y más tarde sus yernos el ti Migue y el ti Celestino).
La fiesta del pueblo era muy esperada por todo el pueblo, pues todo el mundo y sobre todo los mozos y las mozas compraban vestidos para estrenar aquel día, pues acudía mocedad de todos los pueblos colindantes y se podía producir alguna oportunidad de ligue. Los mayores la esperaban para por lo menos por un par de días salían de la rudimentaria gastronómica diaria (los frejoles verdes de esa epoca ) para degustar el sabroso cordero alistano. Y los rapaces la esperábamos por que íbamos a vivir dos días de fiesta y todo era diferente, llegaban los confiteros, a Lober venían dos el Araujo de Alcañices y Santiaguito de Domez y nuestros padres y abuelos nos podían dar alguna peseta para comprar unos caramelos, los mas mayores compraban restralletes petardos o bonbas, pero no mucho por que el presupuesto era pequeño. Los caramelos pequeños costaban dos perras chicas y los grandes a perra gorda, los restralletes por una peseta te daban 10, y las bombas por una peseta cuatro. Los rapaces más grandes jugaban a los cartones, que eran cuatro cartas pegadas en un cartón y se componía de 10 cartones que hacían las 40 cartas de la baraja, podías comprar los cartones que quisieras (entre más cartones compraras más oportunidades) luego uno barajaba la baraja y cortaba y la carta que saliera el que la tuviera en el cartón ganaba, y el confitero te daba el equivalente a una peseta o a lo que pusieran la tirada.
La víspera ya se hacía baile con los gaiteros del pueblo, y era el día de la fiesta a la salida de misa cuando comenzaba el primer baile con la música que se hubiera ajustado, pues ya en los años 60 recuerdo que se ajustaba la música de Faramontanos de Tábara, eran tres músicos, un batería un acordeón y un saxofón, en aquellos años se consideraba una música como él no va más, sobre todo mayores de pueblo acudían a escucharla mu alucinados. Costaba 700 pesetas, las cuales se debían pagar a escote, los mozos ponían una cantidad, y las mozas ponían la mitad de la cuota que los mozos, y el trabajo que había para juntar el dinero. Después de comer comenzaba el baile, en aquellos años era baile fiado, a primera hora bailaban las mozas juntas en parejas, y dos mozos debían ir a cortarlas para bailar con ellas, los mozos astutos, hasta que no oscurecía no comenzaban a bailar para que no los vieran, pues si bien las madres de las mozas estaban cerca y no querían ni los mozos ni las mozas que sus madres los vieran bailar juntos. Al oscurecer era cuando comenzaban los mozos a ir a fiar, pues a veces estaba uno bailando a gusto con una moza, o una moza con un mozo y no te dejaban parar, pues era baile fiado, y en aquellos años los mozos tenían unas normas en el baile que se debían cumplir, pues si una moza no quería bailar con un mozo, esta se exponía a que por el resto de el año ningún mozo fuera a bailar con ella. Bueno entonces, los que ya estaban medio novios, en le baile salían a bailar aun lado y ya muy arrimados, entonces ya ningún mozo los molestaba.
El segundo día el baile comenzaba a las 10 u 11 de la mañana, pues la noche anterior el baile no acababa más tarde de las 12 o como mucho la una de la mañana, entonces el baile de la fiesta de el segundo día casi acababa con la hora de la comida alrededor de las dos de la tarde, después de comer los festajeros forasteros ya se marchaban quedando solo para el baile de la noche la mocedad del pueblo y pocos más.
En la década de los 80, no recuerdo que año, ya la fiesta en decadencia por la emigración, prácticamente la fiesta se estaba acabando, no quedaban niños, no quedaban mozos ni mozas, simplemente se hacía una misa y era ya lo único que quedaba de la fiesta. Un año de esa década no recuerdo cual, en el mes de agosto un grupo de emigrados del pueblo pensaron cambiar la fiesta para el día 18 de septiembre, pues en agosto están en el pueblo con sus hijos y nietos todos y todas los/as que un día emigraron. Los primeros años hubo gente del pueblo reacia a cambiar la fiesta, pues algunos aquél día uñeron las vacas y marcharon a trillar, pero sus hijos si se habían añadido a la fiesta, ya así estuvo unos cuantos años entre tira y afloja, hasta que poco a poco se dieron cuenta que la fiesta se debida cambiar definitivamente ya que la fiesta había cogido gran popularidad y se cambio definitivamente cediendo a dar para el festejo el dinero que aporta el ayuntamiento, cosa que hasta entonces y durante los años que duro aquella transición la música de la fiesta la debíamos pagar entre los que la aceptaban o cogiendo algún dinero de lo de la caza, de el que todos como propietarios de fincas tenemos parte. Y desde entonces continuamos celebrando Santa Marina patrona del pueblo de Lober el día 18 y 19 de agosto de cada año. Si bien ya comienza el día 17 por noche con una merienda popular pagada a “escote” entre los asistentes, y en la actualidad yo casi considero que es lo mejor de la fiesta, pues una noche en la que te encuentras con gente que saludas y puedes hablar con unos y otros acabando con una charanga con la que podemos disfrutar del baile o escuchando canciones de nuestro tiempo en un pueblo del que tantos recuerdos guardamos.
Gúmaro, 7 de septiembre de 2012.
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